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Caos ferroviario

Colas en la estación de Fabra i Puig de usuarios que cambian Rodalies por el autobús: "Me da menos dolores de cabeza"

Los pasajeros que llegan en los buses alternativos por el corte de la R3 celebran sortear las incidencias del tren

Choque entre los sindicatos y la empresa por el seguimiento de los paros en Renfe

Barcelona 09/02/2026 Sociedad. Pasajeros afectados por la huelga en la Estación de Sants. AUTOR: JORDI OTIX

Barcelona 09/02/2026 Sociedad. Pasajeros afectados por la huelga en la Estación de Sants. AUTOR: JORDI OTIX / Jordi Otix / EPC

ACN - Albert Hernàndez Ventós / Gerard Escaich Folch

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Este lunes ha arrancado la huelga de maquinistas que durante los próximos tres días tendrá a Rodalies prestando servicios mínimos. Esta situación ha generado, desde primera hora de la mañana, escenarios como el de la estación de Fabra i Puig, que se ha llenado de colas de personas que han cambiado al tren por el autobús. Una de ellas es Dídac Maroto, que comenta que prefiere tomar el A1 para ir a su trabajo en Sabadell: "Me provoca menos dolores de cabeza en mi rutina". Maroto lleva usando este bus desde hace medio año, antes de que empezasen de nuevo las complicaciones, y remarca que es la opción "más fiable" para llegar puntualmente. El usuario concluye: "El día que el tren no funciona, los buses van más llenos".

La última movilización de los sindicatos no ha sorprendido tampoco a Helena Miralles, que se ha encontrado con una estación "sin trenes" para ir a Terrassa hasta las siete de la tarde, según le han informado los trabajadores de la estación de Fabra i Puig. Miralles, que estudia en la ciudad del Vallès Occidental, no sabe qué transportes tomar para llegar a clase y, peor aún, si finalmente lo hará. De entrada, empatiza con los motivos de la huelga de los ferroviarios porque "se exponen a peligros que se deberían revisar", pero lamenta que esta acción "perjudica a los demás".

Salud física y mental

En otra cola de la misma terminal de buses se encuentra otro viajero que se ha visto obligado a cambiar de transporte, Alejandro Imaz que espera para ir a La Llagosta (Vallès Oriental). "Tras la semana negra, corté por mi propia salud mental y física", comenta Imaz, que prefiere el autobús pese a que tarde más, ya que le "compensa el retraso" de Rodalies. Confiesa que volvería a usar el tren si lo arreglasen, pero lamenta que ese cambio sería "mínimo".

Los pasajeros que llegan con el servicio alternativo por carretera por el corte de la R3 celebran sortear las protestas y el caos de Renfe. Este grupo de viajeros lleva desde octubre accediendo a Barcelona mediante autobuses por el desdoblamiento de la línea entre Parets del Vallès y La Garriga (Vallès Oriental). Es el caso de Xavier Fuentes, que ha admitido que está "súper feliz" con el bus. Antes de las obras, se desplazaba en Rodalies y tomaba el tren en la estación Montcada-Ripollet: frecuentemente se encontraba con "retrasos o trenes que desaparecían". Otra opción de la que disponía Fuentes era la del autobús Sagalés, con una frecuencia de cada 20 minutos, distinta al servicio alternativo por el corte. "Lo siento por el resto de usuarios, pero solo tengo una parada. Estoy encantado", expresa el usuario, que valora que siempre llega "puntual" a su trabajo.

Sin embargo, no todo el mundo está satisfecho con el servicio de bus alternativo de la línea R3. Calea Luna y Miranda Morón llevan dos semanas usándolo y se quejan de un trayecto "que se hace más largo" y también realiza "más paradas". Las pasajeras echan de menos el tren que les permitía ir desde la estación de Sants a Vic: "Era más fácil". Morón argumenta que el autobús es "más difícil" de usar y Calea se queja de los espacios "pequeños" para maletas o mochilas. Ambas concluyen que esta solución no ha sido la mejor opción ante el caos ferroviario.