Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Obras en Gelida

La AP-7 se reabrirá por completo al tráfico en sentido sur esta madrugada

La autopista, cortada en sentido sur desde hace dos semanas entre Martorell y Sant Sadurní d'Anoia, se reabrirá a las 3.00 horas de este lunes

La Generalitat mantiene la gratuidad en los peajes de la C-32 hasta la medianoche del lunes al martes, cuando la autovía volverá a ser de pago

Catalunya suma 6 radares móviles en la AP-7 a los 4 que hay y vigilará la velocidad en los 344 kilómetros de la vía

Corte en la AP-7 sentido sur a la altura de Martorell por el derrumbe de un muro sobre la línea de tren en Gelida.

Corte en la AP-7 sentido sur a la altura de Martorell por el derrumbe de un muro sobre la línea de tren en Gelida. / MAR MARTÍ / ACN

Jordi Grífol

Jordi Grífol

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La autopista AP-7 se reabrirá completamente al tráfico en sentido sur a las 3 horas de la madrugada, tras finalizar las obras que han mantenido cortado el tramo entre Gelida (Alt Penedès) y Martorell (Baix Llobregat) durante casi tres semanas por el derrumbe de un muro de la autopista que causó el accidente mortal en Rodalies el 20 de enero. Así lo ha confirmado Ramon Lamiel, director del Servei Català de Trànsit (SCT), que a su vez ha anunciado la implementación de más radares móviles en toda la vía. La Conselleria de Territori ha informado de que la autovía C-32, que estas semanas se ha convertido en alternativa para muchos conductores, continuará siendo gratuita en dirección sur durante este lunes. A las 00.00 horas del martes, el paso por los peajes de Vallcarca y de Cubelles volverá a ser de pago.

La previsión en la AP-7 es que los operarios que trabajan en el pavimentado y pintura del tramo afectado por el desprendimiento del muro de Gelida terminen su tarea en torno a las tres de la madruagda, de modo que, una vez retirados los conos, la vía se reabrirá completamente. Lamiel ha justificado el intempestivo horario de reapertura porque se trata de "una hora valle" adecuada para gestionar un tráfico "importante" en un tramo de tres carriles con un límite de velocidad de 120 km/h.

El dispositivo alternativo a la AP-7 "ha funcionado"

Ante una situación "muy singular" en la que han coincidido el corte de la AP-7, el caótico servicio de Rodalies y el bloqueo de mercancías en el Port de Barcelona, el responsable de Trànsit ha destacado que la estrategia que ha permitido desviar el flujo de vehículos hacia itinerarios alternativos como la B-24, la A-2 y la C-32 "ha funcionado", levantando las barreras de peaje de esta última en sentido sur para asumir el tráfico de largo recorrido mientras la AP-7, eje viario básico del corredor mediterráneo por carretera, se encontraba cerrada.

Liberar los peajes en la autopista C-32 "ha ido muy bien" porque esa vía ha absorbido buena parte del tráfico que habitualmente pasa por la AP-7, tanto en sentido norte como sur, aumentando un 200% el paso de camiones.También han funcionado los desvíos por la A-2, la C-31 y la B-23, aunque puntualmente en esta vía se anotaron descensos de tráfico al optar los vehículos por la C-32, que era gratuita.

Lamiel ha querido agradecer el trabajo "ingente y constante" realizado en colaboración con el Ministerio de Transportes para recuperar la infraestructura, cumplida finalmente la previsión de poder reabrir completamente la vía en sentido sur este lunes. También ha agradecido "la conducción responsable" de los conductores, resaltando que la siniestralidad mortal en las vías catalanas en el inicio de 2026 ha bajado a la mitad respecto al mismo periodo del año anterior.

Lamiel ha indicado que las medidas que se han adoptado en estas tres semanas para "balancear" el tráfico que normalmente circula por la AP-7 "han funcionado" y que lo han hecho, entre otras cosas, gracias a la colaboración "de los municipios más próximos" a los viales y la información ofrecida también a los representantes del sector de transportes de mercancías.

Reapertura con radares

La reapertura de la AP-7 coincirá con la implementación de una "zona especial de control de velocidad para intentar atenuar la siniestralidad, rebajarla y contenerla" en los 344 kilómetros de la autopista, desde La Jonquera hasta Ulldecona. Para ello, Trànsit ha diseñado una estrategia conjunta con los Mossos d'Esquadra que incluirá el uso de "carros radar" y nuevas estrategias de control de velocidad que se mantendrán durante todo el 2026.

Este plan, ha explicado Lamiel, se ha diseñado con la adquisición de seis nuevos "carros radar" para "reducir la siniestralidad y dominar la autopista", la carretera catalana con más accidentes mortales, según las estadísticas de Trànsit.

Suscríbete para seguir leyendo