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Hypatia III

Estel Blay, de Manresa, liderará una misión "marciana" en la isla deshabitada más grande del mundo: «Las condiciones son muy duras y más complejas»

La científica asumirá el mando de Hypatia III después de haber sido oficial de Salud y Seguridad en la edición anterior

Esta vez el destino no será Utah, sino una estación análoga ubicada en el Ártico canadiense

La tripulación de Hypatia III en la presentación de la missión al Ártico, en Barcelona: Carlota Keimer; Lucía Matamoros; Qi Gao (línea de arriba); Laura González Llamazares; Estel Blay Carreras; Roser Bastida Barau y Anna Sabaté Garcia (de izquierda a derecha).

La tripulación de Hypatia III en la presentación de la missión al Ártico, en Barcelona: Carlota Keimer; Lucía Matamoros; Qi Gao (línea de arriba); Laura González Llamazares; Estel Blay Carreras; Roser Bastida Barau y Anna Sabaté Garcia (de izquierda a derecha). / Laura Fíguls (ACN)

Ariadna Gombau

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Estel Blay Carreras (Manresa, 1988), ingeniera aeronáutica y doctora en Ciencias y Tecnología Aeroespacial, volverá a experimentar qué significa vivir en Marte sin necesidad de salir de la Tierra. La manresana ya formó parte de la tripulación de Hypatia II, desarrollada en una estación análoga situada en el desierto de Utah (EE. UU.), donde ejerció como oficial de Salud y Seguridad. De cara al verano de 2027, volverá a embarcarse en la aventura, esta vez como comandante y en un nuevo escenario: la isla Devon, en el archipiélago ártico canadiense.

«Las condiciones en esta base son mucho más duras y de una complejidad mucho más elevada», ha explicado Blay a este diario. En las dos ediciones anteriores, la simulación se llevó a cabo en la Mars Desert Research Station, en Utah, pero para esta tercera misión ha surgido la oportunidad de trasladarse a la Flashline Mars Arctic Research Station, también gestionada por la organización estadounidense The Mars Society. El cambio permitirá vivir una experiencia mucho más extrema, ya que se añaden «el frío del Ártico, la nieve, el hielo y un aislamiento severo».

De hecho, la isla Devon es la isla deshabitada más grande del mundo, una característica que refuerza el carácter extremo del enclave. Todo ello permite, según la bagenca, «crear un escenario mucho más exigente y más similar a lo que podría ser una futura misión tripulada a Marte, y conseguir una simulación aún más cercana a la realidad».

Para la próxima misión se ha renovado buena parte de la tripulación, «con perfiles distintos y muy complementarios a los que habíamos tenido hasta ahora». Precisamente por este motivo, se prevé desarrollar líneas de investigación que no se habían abordado en ediciones anteriores. Entre otras, se plantean estudios sobre «el envejecimiento celular», el uso de datos de satélite para el monitoreo de la superficie terrestre —que en el futuro podría ser la superficie marciana—, incluidas las zonas de deshielo; o las comunicaciones en un entorno en el que no habría ningún tipo de contacto terrestre ni vía satélite.

El proyecto Hypatia Mars, liderado por mujeres, nació con el objetivo de impulsar la investigación espacial e inspirar a las futuras generaciones dando visibilidad al talento femenino. Tal como destacan desde la organización, más allá de las investigaciones concretas, las misiones buscan reivindicar el papel activo de las mujeres en las STEAM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas) mediante una aproximación inclusiva, intergeneracional y multidisciplinar. De cara a la misión de 2027, se quiere seguir haciendo investigación y divulgación, especialmente dirigida a «niñas y jóvenes, para despertar vocaciones científicas».

Segunda vez, ahora como comandante

Esta será la segunda misión de Blay, que es jefa del programa ESA Phi-Lab NET Spain en el Institut d’Estudis Espacials de Catalunya (IEEC). En la primera ocupó el rol de oficial de Salud y Seguridad, pero en esta ocasión asumirá el mando. «La afronto con muchas ganas; es un gran desafío tanto profesional como personal», apunta la ingeniera. En este sentido, la manresana asegura que el cambio de rol «me hace muy feliz» y valora especialmente que sus compañeras hayan considerado que tiene el perfil adecuado para asumir las responsabilidades que conlleva.

Como comandante, Blay deberá velar por el buen funcionamiento global de la misión, tanto en los aspectos organizativos como en los de seguridad, especialmente teniendo en cuenta la complejidad operativa mucho más elevada de esta edición. «En Utah, el hospital más cercano estaba a cuatro horas en coche; ahora, el más cercano lo tendremos a cuatro horas en avión, y eso siempre que se pueda aterrizar», explica.

El aislamiento, la necesidad de prever todo el material indispensable para sobrevivir durante la estancia y las dificultades de evacuación suponen un reto añadido que recaerá, en buena parte, sobre la bagenca. Además, el cambio de localización incrementa la dificultad de los objetivos establecidos: «Hay una complejidad adicional que va desde el frío en las salidas extravehiculares hasta el uso de baterías con una duración mucho más corta o la austeridad de la estación análoga».

Más allá de las tareas de mando, Blay también querría liderar una línea de investigación propia, todavía por definir, y mantener la colaboración multidisciplinar que ya se impulsó en Hypatia II. No obstante, teniendo en cuenta que la misión en la isla Devon está prevista para el verano de 2027, actualmente está centrada en iniciar el proceso organizativo y conseguir los recursos económicos necesarios para hacerla posible. «Ya tenemos patrocinadores confirmados, pero ir mucho más lejos y a un lugar mucho más remoto implica un coste significativamente más elevado», concluye.

La región central ha tenido representación en las tres misiones de Hypatia. La moianesa Anna Bach fue reserva en la primera edición y, en la segunda, viajó a Utah como oficial ejecutiva. En esta aventura también participó Marina Martínez, de Martinet, como oficial del Invernadero.

Por su labor en la investigación y la divulgación científica, hoy el Ayuntamiento de Manresa entregará el premio Rosa Argelaguet i Isanta a Blay y Bach.

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