Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Juego serio para los escolares de primaria

Investigadores de la UB y la Universitat de Vic desarrollan una herramienta digital para mejorar el rendimiento matemático de niños con discalculia

Bautizado como NeurekaNUM, es el primer método desarrollado en castellano y catalán con evidencia científica para la detección de este trastorno y la intervención precoz

El equipo universitario está colaborando con escuelas de Catalunya y de otras autonomías para que el juego se adapte a la tecnología presente en las aulas

Un niño de primaria, realizando unos ejercicios de matemáticas, en su casa de Madrid..

Un niño de primaria, realizando unos ejercicios de matemáticas, en su casa de Madrid.. / M. G.

Olga Pereda

Olga Pereda

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La discalculia es un trastorno del aprendizaje que conlleva comprender mal los números y el significado de los símbolos matemáticos, tener nula capacidad para el razonamiento matemático y el cálculo mental. Es un trastorno con base neurobiológica y genética que puede afectar a un porcentaje de la población que varía entre el 5% y el 7%. Un equipo de la Universitat de Barcelona (UB) y de la Universitat de Vic-Universitat Central de Catalunya (UVic-UCC) ha desarrollado y validado un programa (un juego serio digital) para abordar las dificultades matemáticas de los niños y las niñas que sufren este trastorno, que también suele conllevar déficits cognitivos en la atención, la memoria de trabajo espacial o la velocidad de procesamiento. En algunas ocasiones, la discalculia está asociada a otras alteraciones del neurodesarrollo.

Los resultados de la investigación universitaria, publicados en la revista 'Applied Neuropsychology: Child', muestran que el programa mejora significativamente el rendimiento matemático. Bautizado como NeurekaNUM, es el primer método desarrollado en castellano y catalán con evidencia científica para la detección de este trastorno y algo fundamental para atajarlo: la intervención precoz.

Después de cuatro meses de trabajo de campo -cinco sesiones semanales, cada una de entre 15 y 20 minutos- los niños con discalculia mejoraron significativamente en todas las áreas, con la excepción de la transcripción de dígitos bajo dictado

Imagen del juego serio desarrollado por los investigadores de la UB y la UVic-UCC.

Imagen del juego serio desarrollado por los investigadores de la UB y la UVic-UCC. / UB

Elaborado en el marco de un proyecto RecerCaixa, el trabajo ha sido liderado por Josep Maria Serra Grabulosa, profesor del departamento de Psicología Clínica y Psicobiología e investigador del Instituto de Neurociencias de la UB, y Sergi Grau, investigador de la Facultad de Ciencias y Tecnología de la UVic-UCC. Ambos expertos son también los impulsores de Neurekalab, un 'spin-off' participada por las dos universidades cuyo objetivo es desarrollar y comercializar herramientas digitales para mejorar el aprendizaje y prevenir el fracaso escolar.

Josep M. Serra Grabulosa (izquierda), junto a Sergi Grau.

Josep M. Serra Grabulosa (izquierda), junto a Sergi Grau. / UB

Procesamiento numérico

NeurekaNUM está específicamente diseñado para evaluar e identificar al alumnado con riesgo de discalculia, así como para intervenir. Para validar su efectividad, los investigadores aplicaron el juego a un grupo de diecinueve niños de 1º a 3º de primaria con discalculia. El juego trabaja diferentes dominios del procesamiento numérico y estructura las actividades en torno a tres objetivos principales: automatizar las representaciones numéricas; apoyar el desarrollo y acceso a la línea numérica mental, y entrenar las operaciones aritméticas y el razonamiento. “De esta forma cubrimos un amplio espectro del procesamiento numérico, que incluye los dominios verbal, visual y espacial, ejecutivo y de magnitud”, explica el investigador de la UB.

Cada objetivo se aborda mediante un conjunto de actividades que incorporan estímulos simbólicos, no simbólicos y combinados, cuya dificultad aumenta progresivamente en función del rendimiento. “Durante el estudio, las actividades diarias de cada niño se seleccionaban manualmente, según la precisión y velocidad obtenidas en cada tarea. Actualmente, el itinerario del juego se adapta a los resultados de las partidas mediante diferentes algoritmos de aprendizaje automático”, destaca Serra Grabulosa.

Intervención temprana

Después de cuatro meses de trabajo de campo -cinco sesiones semanales, cada una de entre 15 y 20 minutos- los niños con discalculia mejoraron significativamente en todas las áreas, con la excepción de la transcripción de dígitos bajo dictado. En cambio, el grupo de niños que no tenía ningún trastorno y no recibió ninguna intervención no mostró mejora alguna. Los investigadores recuerdan que eso significa que las mejoras observadas en el grupo con discalculia son atribuibles a la intervención y no al simple paso del tiempo o a la maduración natural. “Los resultados muestran la eficacia de las intervenciones tempranas e intensivas basadas en juegos serios para abordar los déficits numéricos básicos en niños con discalculia”, subrayan los investigadores.

Llegar a los colegios

Los resultados también ponen de manifiesto las ventajas asociadas a la implementación de juegos serios en el contexto de la intervención en la discalculia. Los investigadores, a través de Neurekalab, están colaborando con escuelas de Catalunya y de otras autonomías para que el juego se adapte fácilmente a la tecnología presente en las aulas (ordenadores, portátiles y tabletas) y permitir que cada niño siga, de forma autónoma, su propio ritmo de aprendizaje. Los investigadores puntualizan que la herramienta no sustituye la metodología que utilizan las escuelas para enseñar matemáticas. “Cada centro trabaja con el método que mejor se ajusta a sus necesidades. Nosotros, lo que ofrecemos, es un cribado para obtener un perfil cognitivo y una herramienta específica para mejorar el rendimiento”, aseguran.

El equipo universitario ha creado una versión para familias con el objetivo de que niños y niñas puedan usar el juego desde casa y otra versión para profesionales. “Hay que tener en cuenta que se trata de un trastorno del neurodesarrollo que, en ocasiones, queda camuflado por otros diagnósticos como el de TDA(H) o la dislexia”, concluye Serra Grabulosa.

Suscríbete para seguir leyendo