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Gestión del turismo

España regula ya el acceso de turistas a espacios "saturados" y parajes naturales: "Se trata de ordenar"

Toledo pone en marcha un piloto para limitar a 30 personas el acceso a algunas calles congestionadas, al igual que hace ya San Sebastián y estudia Segovia

El "colapso" turístico en el Faro del Caballo de Santoña y la ermita de San Juan de Gaztelugatxe ha obligado a Cantabria y a Vizcaya, respectivamente, a controlar su aforo

Roma empieza a cobrar dos euros para ver la Fontana di Trevi: "Es una forma de preservar el monumento"

Varios turistas orientales hacen fotografías en uno de los miradores panorámicos de la ciudad de Toledo

Varios turistas orientales hacen fotografías en uno de los miradores panorámicos de la ciudad de Toledo / JOSÉ LUIS ROCA

Roberto Bécares

Roberto Bécares

Madrid
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"Es una locura, aquí un día de semana de primavera puedo estar dando 260 comidas doblando turnos", dice ufano Jaro, que regenta un restaurante pegado al Alcázar de Toledo, mientras prepara a media mañana la barra de cara al turno de comida. Son las 11.10 horas y hace un frío que pela, pero miles de turistas se desperdigan por la ciudad de las tres culturas en grupos pequeños -familias normalmente- y grandes. Selfi aquí, selfi allá. "No quiero que ustedes me confundan la Santa Hermandad con la Santa Inquisición", les conmina muy seria una guía frente al Museo Templario a varios turistas que ponen cara de póquer.

No hay un recuento oficial, pero se estima que Toledo puede recibir al año 2,2 millones de visitantes, una cifra más que notable ya que su casco histórico amurallado ocupa 260 hectáreas. "En menos de un año hemos contabilizado la llegada de 19.000 autobuses", afirma José Manuel Velasco, teniente de alcalde y concejal de Turismo y Vivienda. Durante su mandato se ha hecho algo que no se había hecho hasta ahora en la ciudad, que roza los 87.000 vecinos: regular el turismo con una ordenanza.

Vista del pasadizo de Balaguer, una de las calles más estrechas de Toledo que numerosos días del año está saturada.

Vista del pasadizo de Balaguer, una de las calles más estrechas de Toledo que numerosos días del año está saturada. / JOSÉ LUIS ROCA

"Toledo ha sido destino turístico desde hace décadas, pero se ha producido un aumento del turismo en los últimos años, sobre todo del de fin de semana", aprecia el concejal, que junto al alcalde creía "prioritario" regularlo.

La ordenanza, acordada con todos los colectivos implicados -vecinos, touroperadores, comerciantes, hosteleros...- y que está ya en fase de pruebas, regula el uso de espacios "saturados a determinadas horas" como la calle Hombre de Palo, la plaza del Consistorio y el estrechísimo pasadizo de Balaguer. En estos lugares se prohíbe que accedan grupos de más de 30 personas.

"Es evitar que haya grupos, como había, que entraban por un sitio, no tomaban ni un café, y cogían el autobús en otro punto. Provocaban problemas de movilidad y suponían un gasto de limpieza, etc."

"La intención es crear itinerarios alternativos. Cuando se ha juntado en el pasadizo un grupo de entrada y otro de salida nunca ha sucedido nada, pero si sucediera sería muy difícil la evacuación de la gente", precisa el edil sobre la normativa, que también prohíbe el uso de altavoces a los guías.

En mente de todos, el modelo de Italia, donde esta misma semana Roma ha empezado a cobrar dos euros por acceder a la Fontana di Trevi. El pasado junio, Venecia también puso coto al acceso de turistas introduciendo una tasa de 5 euros por persona.

Desde hace un año Toledo cobra a los touroperadores 1,5 euros por cada turista que llega a la ciudad en autocar

Todo ello se suma a una tasa de 1,5 euros que se cobra desde hace un año a cada touroperador de autobuses por cada visitante en virtud de la "ocupación de vía pública". "Es ordenar y también evitar que haya grupos, como había, que entraban por un sitio de la ciudad, no tomaban ni un café, y cogían el autobús en otro punto de la ciudad tras atravesarla. Son grupos que provocaban problemas de movilidad y que suponen un gasto de limpieza, etc.", aprecia.

José Manuel Velasco, concejal de Turismo de Toledo, en uno de los ventanales del Ayuntamiento.

José Manuel Velasco, concejal de Turismo de Toledo, en uno de los ventanales del Ayuntamiento. / JOSÉ LUIS ROCA

La cifra recaudada por esta tasa ronda los dos millones de euros y está sirviendo para acondicionar las zonas de estacionamiento de los propios vehículos en el entorno de esta ciudad patrimonio de la humanidad. De forma paralela, se ha regulado de igual manera la descarga de viajeros en puntos clave, como el de Puente de San Martín, para evitar problemas de circulación.

San Sebastián no permite que haya visitas turísticas antes de las ocho de la mañana ni después de las 23.00 horas

"Ya hay varias ciudades que nos han llamado interesadas en lo que estamos haciendo", señala el concejal. Una de ellas es Segovia, que vive un fenómeno parecido. San Sebastián, por su parte, está siendo otra de las ciudades pioneras con este tipo de medidas, limitando desde hace año y medio a 25 personas el tope de los grupos y permitiendo los itinerarios entre las ocho horas y las 23 horas.

Cifras récord: 91,5 millones de personas

La regulación del turismo es un asunto que está desde hace tiempo sobre la mesa de varias administraciones locales, ya que el turismo no deja de batir récords: según el INE, entre los meses de enero y noviembre del año 2025 el turismo internacional ha aumentó un 3,4%, rozando la cifra de 91,5 millones de personas. En muchos casos, la acumulación de gente hace que se produzcan situaciones de colapso y por tanto de inseguridad, además del perjuicio a los vecinos.

Sevilla se plantea cobrar por acceder a la plaza de España, como ha hecho Roma con la Fontana di Trevi

Una manera de controlar ese turismo es poner limitaciones a los accesos de los espacios públicos. Así lo ha hecho, por ejemplo, el pasado verano, el Gobierno de Cantabria con el Faro del Caballo, en Santoña, donde en julio y agosto se montaban colas interminables para bajar los 763 escalones del espectacular Faro, enclavado entre acantilados tras cruzar un frondoso bosque y que es considerado uno de los más bellos de España. Desde este julio solo pueden acceder 500 personas al día en horarios establecidos. El ticket, gratuito, hay que sacarlo con antelación.

Turistas en las escaleras de acceso a la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, en Bermeo.

Turistas en las escaleras de acceso a la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, en Bermeo. / JUAN LAZKANO

"Uno de los grandes objetivos del Gobierno de Cantabria [que ha registrado una subida de viajeros cercana al 1% en 2025] es la protección de nuestros recursos naturales", señalan a EL PERIÓDICO fuentes de Cantur. Pese a que se valoró, desde el organismo gestor del turismo descartan por ahora regular el acceso a la demandada Fuente De (Picos de Europa) ni al bosque de secuoyas de Cabezón de la Sal, algo que había pedido el alcalde de la localidad ante el daño que se estaba produciendo al entorno. "Es que se llevan hasta las cortezas de recuerdo", comentaba el alcalde en un reportaje de este periódico.

Vista del bosque de secuoyas de Cabezón de la Sal, en Cantabria

Vista del bosque de secuoyas de Cabezón de la Sal, en Cantabria / TURISMO DE CANTABRIA

La regulación con entrada gratuita fue el mismo método usado por la Diputación de Vizkaya con la ermita de San Juan de Gaztelugatxe, la famosa Rocadragon de Juego de Tronos. Su aparición en la serie televisa catapultó su fama, atrayendo turistas de todo el planeta. Por ello la Diputación estableció un tope de 34 entradas cada 15 minutos -1.500 personas al día- para ver esta fortaleza de piedra perteneciente al municipio de Bermeo que, debido a su elevada riqueza natural, paisajística y fragilidad, fue declarada Biotopo Protegido en 1998 y, posteriormente, en 2023, ha pasado a ser Monumento Natural.

"Todos los espacios que son frágiles o están protegidos necesitan una regulación de capacidad de carga, cobrando o sin cobrar. Si se cobra el territorio se revaloriza y se generan ingresos"

Raquel Huete

— Catedrática en Sociología y experta en turismo

"Todos los espacios que son frágiles o están protegidos necesitan una regulación de capacidad de carga, cobrando o sin cobrar. Si se cobra de alguna manera el territorio se revaloriza y se generan ingresos", señala la catedrática en Sociología y experta en turismo Raquel Huete, que subraya que todas las regulaciones y ordenanzas deberían consensuarse con vecinos y comerciantes para evitar recursos judiciales. "Es clave".

Varios turistas asiáticos se fotografían en la Plaza de España de Sevilla.

Varios turistas asiáticos se fotografían en la Plaza de España de Sevilla. / EFE

Otro de los alcaldes que se ha mostrado partidario de limitar accesos es el alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, que ha asegurado varias veces que se debería cobrar una tasa turística por entrar a uno de sus emblemas turísticos, la Plaza de España, copiando el sistema que acaba de instaurar Roma con la Fontana de Trevi [acceder al entorno costará dos euros]. El objetivo sería garantizar su conservación y su vigilancia. "En cualquier país europeo pagamos por donde entramos y no tiene sentido que no tenga un presupuesto importante para su mantenimiento, vigilancia y control", ha señalado el alcalde de la ciudad, que cifra entre 3 y 4 euros el precio de la posible entrada.

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