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Material contaminante

El Govern admite la necesidad urgente de impulsar nuevas ayudas para retirar amianto

El Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica se compromete a sacar más líneas y asegura que la nueva ley servirá para crear un fondo económico específico

El alud de peticiones deja sin pagar más de la mitad de las ayudas para retirar amianto en Catalunya

Las peticiones para retirar amianto se disparan en Catalunya

Las peticiones para retirar amianto se disparan en Catalunya / Manu Mitru y Patricio Ortiz

Barcelona
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Con la entrada en vigor de la Ley para la Erradicación del Amianto a la vuelta de la esquina, una gran cantidad de ayuntamientos catalanes y particulares han buscado la fórmula para retirar el amianto de sus casas o de otros edificios. Algunos optan por soluciones rápidas que no siempre son las más convenientes, como la contratación de empresas no autorizadas. Otros, asumiendo el elevado coste de estas tareas, tratan de lograr subvenciones públicas para poder eliminar el asbesto. El problema es que la última línea de ayudas de la Generalitat se agotó rápidamente, al haber más solicitudes que dinero disponible.

Ante esta situación, fuentes del Departament de Territori, Habitatge i Transició Ecològica aseguran a este diario que la voluntad política del Ejecutivo catalán es impulsar urgentemente nuevas convocatorias de ayudas para resolver la retirada de amianto. Sin embargo, condicionan estas nuevas subvenciones a la disponibilidad presupuestaria. Desde la Generalitat afirman que la voluntad política es ir retirando este material contaminante y admiten que las bases que regulan los procesos para dar concesiones tienen como límite el fondo económico de cada línea de ayudas.

De hecho, fuentes conocedoras de la situación vinculan el impulso de nuevas subvenciones a la aprobación de los Presupuestos. Hasta ahora, el Govern ha realizado las convocatorias a través de la Agència de Residus de Catalunya (ARC). La idea es seguir apostando por este modelo, pero las retiradas se acelerarán, sobre todo, cuando la ley que se está tramitando en el Parlament empiece a aplicarse. En concreto, la nueva normativa, además de ir acompañada de un reglamento que la conselleria está ultimando, prevé la creación de un fondo económico para seguir dando ayudas para retirar el amianto.

Petición de las empresas

Desde el sector de la retirada del amianto se muestran resignados ante la falta de calendario y que las ayudas se hayan vuelto a quedar cortas. "Ya sabíamos que pasaría", afirma Xavier Asensio, director de Urba Complet y gerente de Desacomplet. Avisa de que el actual diseño de las subvenciones puede acabar favoreciendo a quienes cuentan con más recursos y capacidad administrativa: "Una empresa o un fondo de inversión tiene detrás una estructura jurídica que le permite estar atento a las subvenciones de todo tipo y a presentar solicitudes rápidas y eficientes, a diferencia de un particular".

Además, Asensio subraya que existe un efecto arrastre: unas cuantas intervenciones de gran volumen pueden devorar la partida y dejar fuera a muchos solicitantes. Las compañías confían en que el Govern ofrezca nuevas convocatorias para que la eliminación del amianto sea una realidad.

"A medida que hay más información sobre el amianto y más conciencia, hay más demanda de ayuda", detecta Elena Martí, de la Asociación de Vecinos de Sant Antoni. "Es satisfactorio que crezca, pero la administración no llega a dotar de más importes -evalúa-. También puede haber un componente de miedo por que, cuando el Parlament apruebe la ley, se pidan más requerimientos y haya quien quiera agilizar retiradas, lo que compromete cómo se están haciendo".

Granizadas sobre granjas

Otra vía para retirar el amianto, principalmente en entornos rurales, es tras los episodios meteorológicos adversos que causan desperfectos en tejados de granjas y otras explotaciones ganaderas. Cada vez que se registra un episodio de granizada, se impulsan convocatorias extraordinarias para que los afectados puedan reparar los techos y sustituir el amianto por otro material. El último caso se ha publicado en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya en los últimos días: se ha convocado un millón de euros de ayudas para retirar asbesto de cubiertas dañadas en el Ripollès, la Garrotxa y el Alt Urgell.

La ARC ha lanzado una línea de ayudas centrada en la limpieza, la retirada, el transporte y el tratamiento de los residuos de fibrocemento que se hayan dañado a causa de episodios meteorológicos excepcionales o catastróficos informados por el Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat). El Meteocat ha emitido dos informes para considerar las comarcas a las que se dirige esta convocatoria, en el que se mencionan el granizo de tamaño considerable que cayó el día 1 de junio de 2025 en el Ripollès y la Garrotxa y la granizada del 19 de agosto de 2025 en el Alt Urgell.

Los municipios afectados son Vilallonga de Ter, Llanars, Santa Pau, Sant Joan les Fonts, La Vall d’en Bas, Mieres y Les Valls d'Aguilar. El objeto de la subvención es cubrir también los gastos económicos de las retiradas ya efectuadas de cubiertas de uralita y que se hayan dañado a causa de estos episodios. De esta forma, se da respuesta a los daños que ya se han reparado y a los que todavía están pendientes de arreglar.

En los próximos meses, el Govern pretende convertir estas subvenciones en fijas, para que estén siempre abiertas cuando el Meteocat informe de granizo de gran tamaño. En los últimos años, el cambio climático ha intensificado estos fenómenos y el Meteocat ha detectado que el tamaño de las piedras cada vez es mayor. La idea del Govern es aprovechar este escenario como una oportunidad para que decenas de granjas con este tipo de techos puedan hacer frente a las obras para renovarlos y eliminar el amianto.

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