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Encuesta sociolingüística

El uso exclusivo del catalán con los amigos cae al 15%, frente al 31% que se relaciona solo en castellano

La involución del catalán no es proporcional al crecimiento del castellano, sino al de terceras lenguas

Uso del catalán, el castellano y otras lenguas en el ámbito social, en el año 2023

Uso del catalán, el castellano y otras lenguas en el ámbito social, en el año 2023 / Pau Cortina / ACN

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El uso social del catalán ha disminuido durante el primer cuarto de siglo en detrimento del castellano y otras lenguas. Hace 20 años eran muchos los ámbitos en los que el catalán era la lengua principal, ya fuera en exclusiva o predominante respecto del castellano; ocurría entre el grupo de amigos y los compañeros de estudios y trabajo, en el comercio o la salud. Pero, según la última Encuesta de usos lingüísticos (publicada en 2025), ha perdido esta condición en todos los contextos. Con los amigos, el uso exclusivo del catalán ha caído hasta el 15%, frente al 31% que se relaciona solo en castellano, cuando hace 20 años ambas lenguas empataban. Y como lengua de uso principal, baja por debajo del 30% con las amistades, también por debajo del castellano.

Según la encuesta, cuyo campo de trabajo se realizó en 2023, el catalán es principal (exclusivo o dominante) solo entre el 29% de los grupos de amigos, cuando hace dos décadas lo era en más del 40%: ahora queda muy por detrás del castellano, que se impone en un 41,7% de los casos. Se trata, además, de una presencia del catalán por debajo de la que se da en entornos vecinales (31,6%), con compañeros de trabajo (32% de la población ocupada), entre compañeros de estudio (36,4%), y en el pequeño (36,6%) y gran (30%) comercio.

De hecho, según muestra la encuesta, el retroceso en el uso social del catalán es general y ha perdido la condición de lengua mayoritaria en todos los ámbitos analizados hace 20 años. En este sentido, cabe decir que el catalán entre amigos no ha retrocedido más que en los hogares, en el comercio o entre el personal médico, con descensos en términos relativos de entre 12 y 14 puntos porcentuales respectivamente en el uso que se hacía a finales de siglo.

Eso sí, hay tres contextos en los que hace dos décadas el catalán era más claramente lengua mayoritaria —exclusiva o predominante en combinación con el castellano— con más del 50% de los hablantes, y que ahora ya están por debajo del castellano. Son el pequeño comercio, la banca y el personal médico.

El catalán en exclusiva, residual

En lo que respecta al uso del catalán de forma exclusiva, la situación es obviamente peor. Por ámbitos, de nuevo el entorno de las amistades vuelve a ser la parcela con menos presencia de esta lengua: solo el 15% de los ciudadanos hablan exclusivamente en catalán con los amigos, la cifra más baja de los últimos 20 años, y exactamente la mitad que en castellano (30%). Con los vecinos es un 17,4%; con los compañeros de trabajo, un 16,7%; y con los compañeros de estudio, un 22,2%. En cuanto al personal médico que utiliza solo el catalán, la caída es todavía más importante: del 41% al 26%.

La involución del catalán como lengua habitual no es directamente proporcional al crecimiento del castellano, ya que también se ha registrado un crecimiento significativo de población que emplea terceras lenguas. Así, exceptuando el mundo del comercio, la administración local y las entidades financieras, en el resto de ámbitos el porcentaje de población que se relaciona en otras lenguas ha pasado de uno a dos dígitos. Algunos ejemplos: el ámbito del hogar, de un 2,4% en 2003 al 13,2% en 2023; con las amistades, de un 1,9% a más de un 10% de la población; o con los compañeros de estudio, del 3,8% al 13,8% del alumnado.

Además, otra tendencia al alza es la identificación de la población tanto con el catalán como con el castellano a la vez como lenguas propias, en detrimento de una de las dos en exclusiva. En concreto, quienes ven como propias ambas han dado un salto importante, desde un minoritario 5% hasta el 14,6% del total. En cambio, los que se identifican solo con el catalán han caído del 44% al 30%, y también lo han hecho, pero menos, los que sienten el castellano como única lengua propia: del 47% al 40%.

Evolución del porcentaje de hablantes que emprende el catalán habitualmente (en exclusiva) a cada territorio

Evolución del porcentaje de hablantes que emprende el catalán habitualmente (en exclusiva) a cada territorio / Pau Cortina / ACN

Bajan quienes mantienen el catalán

En lo que respecta a la actitud de los hablantes habituales de catalán respecto a la lengua en una conversación, la encuesta también constata cómo ha caído el porcentaje de personas que, iniciando una conversación en catalán, mantienen la lengua cuando su interlocutor les responde en castellano. Hace veinte años mantenía el catalán un 18,5% de estas personas, mientras que ahora lo hacen solo un 13,2%. Por otra parte, los datos sobre la frecuencia con la que los hablantes inician conversaciones en catalán también son indicativos de los cambios experimentados en las últimas décadas: solo el 22,4% de los ciudadanos mayores de 15 años. En este caso, la última referencia es la encuesta del año 2018, cuando el porcentaje era solo dos puntos superior.

Finalmente, la encuesta de 2023 también refleja un aumento de los entrevistados que afirman que no muestran la intención de usar el catalán en el futuro. En una década, este grupo de personas ha pasado del 19,7% al 29,6%, y comprende a quienes dicen que en el futuro les gustaría hablar solo castellano, solo otras lenguas, o solo castellano y otra lengua. En cuanto a quienes dicen que querrían hablar solo catalán o más catalán que castellano, la cifra cae del 34% al 27,8%.