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La 'nueva normalidad'

Indignación entre los usuarios de la R4 en Manresa: "En el trabajo lo entienden, pero ya empiezan a estar hartos"

Los trenes todavía no circulan y los pasajeros tienen que coger los buses sustitutorios

Última hora de Rodalies en Catalunya, hoy en directo | Nuevas incidencias y principales líneas afectadas este lunes

Indignación y cansancio entre los usuarios de la R4 en Manresa: "En el trabajo lo entienden, pero ya empiezan a estar hartos"

Indignación y cansancio entre los usuarios de la R4 en Manresa: "En el trabajo lo entienden, pero ya empiezan a estar hartos" / FOTO Y VÍDEO: NIA ESCOLÀ / ACN

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El cansancio y la indignación vuelven a marcar el día a día de los usuarios de la línea R4 en Manresa. El servicio continúa sin normalizarse y los trayectos deben hacerse todavía con autobuses sustitutorios, una situación que, según los pasajeros, comporta "graves afectaciones" en los horarios. "En el trabajo entienden la situación, pero ya empiezan a estar cansados; algún día me dirán que me busque la vida", lamenta Maria, usuaria habitual del servicio, que denuncia que el problema se arrastra desde hace años. La sensación, dice, es de incertidumbre permanente: "Es un Jumanji total. Te da miedo coger la Renfe porque no sabes si llegarás o si te dejarán tirado". Aun así, admite que, al menos, el servicio alternativo funciona: "Llegas tarde, pero sabes que llegas".

Los retrasos afectan especialmente a aquellos usuarios que tienen que enlazar con otros transportes. Es el caso de Raúl Molina, que cada día utiliza el servicio para desplazarse por motivos laborales. Explica que el primer autobús sale demasiado tarde y eso le hace perder la conexión posterior: "Llego tarde siempre. Con el tren llegaba puntual, pero ahora tengo que esperar más de media hora". Aunque asegura que en el trabajo entienden la situación, admite que la paciencia también tiene un límite: "Baja nuestra efectividad y eso molesta".

El sentimiento de enfado es evidente entre los pasajeros. Dídac Martínez afirma que el servicio ya era deficiente antes: "Aunque salgas bien, por el camino pueden pasar cincuenta mil cosas". Con los autobuses, dice, la situación es "un desastre total", con múltiples transbordos y más tiempo de trayecto.

"Te da miedo coger la Renfe porque no sabes qué pasará"

La indignación crece especialmente después de que las administraciones anunciaran la reanudación del servicio, una promesa que, en el caso de la R4, no se ha cumplido. De hecho, los operarios continúan trabajando reparando un talud en Castellbell i el Vilar y, por ello, la circulación de trenes por la R4 continúa cortada.

Todo ello genera también una sensación de inseguridad entre los viajeros. "Te da miedo coger la Renfe porque no sabes qué pasará", resume una usuaria. A pesar de las quejas, muchos coinciden en que, al menos, el servicio de autobuses garantiza llegar a destino: "No es puntual, pero funciona". Mientras tanto, los pasajeros reclaman que el servicio ferroviario se normalice lo antes posible y que se aborden de una vez los problemas estructurales de una línea clave para la movilidad de la Catalunya Central.