Explicación científica
¿Por qué el mal tiempo amplifica los dolores de cabeza, el malestar y empeora el humor de la gente?
Varios estudios sugieren que el cambio climático y el aumento de los fenómenos meteorológicos extremos podrían estar amplificando estos factores

Gente con paraguas y chubasqueros por las lluvias en Barcelona, Plaza Catalunya. / Sandra Román / EPC

Cuando las temperaturas bajan de golpe, el cielo se cubre de nubes o una borrasca irrumpe sin previo aviso, el mal tiempo no solo se refleja en el paisaje. Para muchas personas, el cambio de tiempo también implica la llegada de dolores de cabeza intensos, sensación de fatiga, malestar general y hasta sentimientos de nerviosismo y mal humor. ¿Por qué la lluvia afecta tanto a algunas personas? ¿Qué explica los dolores de cabeza y las actitudes gruñonas de algunos? ¿Y qué podemos hacer para evitar o al menos minimizar estos efectos? En los últimos años, varios estudios han indagado en este fenómeno y confirman que, lejos de ser una creencia popular, el mal tiempo sí afecta al humor y al bienestar de algunas personas. Incluso hay trabajos que apuntan a que el cambio climático está aumentando este tipo de impactos.
Los expertos afirman que este fenómeno se conoce como "meteorosensibilidad". "Muchas personas son meteorosensibles. Es decir, su organismo reacciona a cambios ambientales como la presión atmosférica, la humedad o la temperatura", explica Mar Gómez, responsable del área de meteorología de eltiempo.es y autora de 'Meteorosensibles: Cómo el tiempo influye en nuestra salud física y mental'. Según explica esta especialista, uno de los factores que más influye es la presión atmosférica. "Cuando se aproxima una borrasca o un frente, la presión suele descender de forma relativamente rápida. Se cree que esta bajada de presión provoca dilatación de los vasos sanguíneos cerebrales, cambios en el flujo sanguíneo y activación de terminaciones nerviosas sensibles al dolor", afirma esta especialista.
Los expertos afirman que el fenómeno de la meteorosensibilidad provoca dolores de cabeza e irritabilidad, especialmente en personas con migrañas, debido a cambios en la presión atmosférica
Este fenómeno, afirma Gómez, puede afectar a todo el mundo pero impacta con más fuerza en quienes sufren de migrañas y cefaleas. "Para estas personas, estos cambios de tiempo pueden actuar como auténticos desencadenantes", comenta. Estudios realizados en Japón sugieren que hasta el 75% de los pacientes con migraña experimentan un empeoramiento de los síntomas cuando se producen descensos de presión atmosférica. En esta misma línea, investigaciones publicadas en revistas como 'Headache' y 'The Journal of Neurology' también han observado que las migrañas son más frecuentes justo antes o durante la llegada de borrascas y las bajadas rápidas de presión.
Cambio de estímulos y de rutinas
Según explica la doctora Patricia Pozo, especialista en migraña del Hospital Vall d’Hebron, la influencia del tiempo no se limita a actuar como un simple desencadenante externo, sino que conecta directamente con la propia biología de la migraña. "Se trata de una enfermedad neurovascular, inflamatoria y altamente sensorial, en la que el sistema nervioso funciona en un estado de hiperreactividad constante", argumenta. "Las personas con migraña presentan una hipersensibilidad multisensorial, de modo que estímulos cotidianos como los cambios de luz o las bajadas de temperatura se perciben antes y con mayor intensidad que en la población general", señala la doctora, quien ha llevado a cabo estudios sobre esta cuestión en los que se demuestra que algunas personas empeoran incluso 24 o 48 horas antes de la llegada de una borrasca.
La doctora Patricia Pozo insiste en que el clima, por sí solo, rara vez explica la aparición de una crisis de migraña y que su papel debe entenderse dentro de un contexto mucho más amplio. En los días de lluvia o frío, por ejemplo, tendemos a movernos menos, alteramos nuestra rutina, dormimos peor o modificamos horarios y hábitos alimentarios, factores que sí tienen un peso claro en la aparición de cefaleas. "En muchos casos, el tiempo actúa como un factor modulador dentro de un conjunto amplio de estímulos ambientales y personales, el llamado exposoma, y no como una causa directa", resume Pozo, quien afirma que la meteorología puede "amplificar o desestabilizar el control de la enfermedad, sobre todo cuando coincide con estrés, falta de descanso, cambios hormonales o un control insuficiente del tratamiento".
La falta de luz solar reduce la producción de serotonina, aumenta la producción de melatonina y altera los ritmos circadianos, lo cual puede afectar tanto a la energía como al estado de ánimo
La ciencia también explica por qué el mal tiempo puede influir en el estado de ánimo de algunas personas. La falta de luz solar durante días grises o lluviosos reduce la producción de serotonina, un neurotransmisor clave asociado con la regulación del ánimo, y aumenta la producción de melatonina, la hormona que regula el sueño, lo que puede traducirse en sensación de tristeza, apatía o cansancio. La disminución de la luz también puede alterar los ritmos circadianos y esto puede afectar el sueño y la energía general, contribuyendo a estados de ánimo más bajos o irascibles. Además, condiciones como la lluvia constante o la nubosidad prolongada tienden a limitar la actividad social y física, generando aislamiento o frustración que refuerzan el sentimiento de mal humor durante los días de mal tiempo.
Impacto del cambio climático
En los últimos años, en las revistas académicas se han publicado varios estudios en los que se sugiere que las migrañas y el malestar generado por el "mal tiempo" podrían estar aumentando por culpa del cambio climático. Un análisis liderado por investigadores del Hospital Mount Sinai de Nueva York, en los que se han analizado más de 30 años de datos, apunta a un aumento de las crisis de migraña en la última década. "El cambio climático podría estar contribuyendo a brotes de migraña más frecuentes y graves al amplificar las condiciones ambientales consideradas como desencadenantes como los cambios de temperatura o de presión", afirma Danielle Wilhour, profesora adjunta de neurología en el Campus Médico Anschutz de la Universidad de Colorado, en una entrevista con 'National Geographic'.
Algunos estudios sugieren que el cambio climático podría aumentar la frecuencia de migrañas al amplificar condiciones ambientales como los cambios de temperatura o presión
En esta misma línea se pronuncia también Gómez, quien explica que, "a medida que el planeta se calienta", también aumentan algunos de los factores que pueden amplificar las migrañas, como puede ser el caso de borrascas más intensas, descensos rápidos de la presión atmosférica, episodios extremos de temperatura, viento y humedad así como transiciones abruptas entre masas de aire frío y cálido. "Una atmósfera más inestable y cambiante favorece la aparición de más desencadenantes para migrañas y cefaleas en personas meteorosensibles. Con el tiempo, el avance del cambio climático podría hacer que este tipo de eventos se vuelvan más frecuentes y problemáticos en un clima que tiende a los extremos", afirma esta especialista.
Suscríbete para seguir leyendo
- Catalunya suspende este jueves la actividad educativa, universitaria, deportiva y sanitaria no urgente por alerta máxima de viento
- Llega a España un nuevo fármaco para el tratamiento del TDAH en niños y adolescentes
- Última hora de la alerta roja por fuerte viento en Catalunya, hoy en directo | Protecció Civil envía un ES-Alert con medidas para este jueves
- Protecció Civil justifica la suspensión de clases porque el episodio de viento se prevé 'excepcional' y envía una alerta
- Mientras Nils sigue encendiendo las alertas, la Aemet ya advierte de la llegada de la borrasca Oriana a partir del viernes
- Activado un aviso de nivel rojo en una quincena de comarcas catalanas ante los fuertes vientos previstos para este jueves por la mañana
- Un medicamento antiepiléptico común puede prevenir la formación de las 'placas' que causan el alzhéimer: 'Su uso podría reducir el riesgo
- Huelga de profesores en Catalunya: Última hora en directo de las movilizaciones