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Presunta red corrupta

El Seprona acusa al vertedero de Osona de encubrir vertidos contaminantes en terrenos agrícolas

Los agentes montaron un dispositivo de vigilancia y siguieron a camiones que tiraban restos tóxicos en un campo cercano a la C-17

La Guardia Civil destapa una trama corrupta en un vertedero de Osona que contaminó y evadió impuestos

La Guardia Civil investiga si la trama del vertedero de Seva estafó a Adif con obras de Rodalies

Residuos en el vertedero de Fitó, en Seva (Osona).

Residuos en el vertedero de Fitó, en Seva (Osona). / MANU MITRU / EPC

Barcelona
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El atestado de la Guardia Civil sobre las presuntas irregularidades en el vertedero de Fitó, en Seva (Osona), plasma que el Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) halló que el depósito registró facturas por escombros supuestamente recibidos que los agentes se cercioraron de que no se trasladaban al basurero. ¿Dónde iban esos desechos? El informe afirma que “en varias obras llevan los residuos de tierras contaminadas a terrenos agrícolas”. Los investigadores creen que esos posibles vertidos incontrolados de basura se encubrían “simulando que los llevan al vertedero Fitó”.

Los agentes del Seprona comprobaron que los restos de una obra en una calle de Mollet del Vallès que, según el dictamen, se certificó que habían ingresado en Seva se desviaron a una parcela donde se arrojaron presuntamente sin control. El atestado revela que, por parte de la unidad de medio ambiente de la Guardia Civil, “se realizaron seguimientos a camiones y se documentó que los residuos de tierras se llevaban a un terreno agrícola cercano a la carretera C-17”.

El operativo se montó en dos días de abril de 2024, en los que “se estableció vigilancia en el vertedero para localizar los camiones que justifican falsamente su entrada para falsificar posteriormente las documentaciones y certificaciones”, desvela el informe. Esas observaciones descubrieron que parte de los desechos se destinaban a un campo sin licencia para enterrar desperdicios.

La Guardia Civil apunta al menos a siete obras en que se falsificaron documentos para defraudar a los promotores

Compuesto nocivo

Durante el dispositivo, se tomaron muestras de tierra de la parcela rústica y se examinaron en un laboratorio de toxicología. “Se realizó inspección en la obra y se solicitaron los expedientes de los estudios de los suelos, donde indicaban índices altos en hidrocarburos y cromo VI”. Ese último compuesto se clasifica como altamente tóxico.

En una llamada interceptada por la Guardia Civil, reza el informe, responsables del vertedero comentaron que un encargado de la empresa Gil Collado Excavaciones había reclamado que le certificaran la entrega de unas tierras de la obra de Mollet. Calcularon que serían unas 1.800 toneladas que se cobrarían a 2,50 euros cada una. El dictamen añade que en las conversaciones se contemplaba modificar los análisis de los desechos, “supuestamente mezclando los residuos con sablón, y hacer nuevas analíticas para que pudieran entrar en el vertedero Fitó”.

Aparte, el Seprona ha identificado un presunto fraude para esquivar el canon de la Generalitat por tierras que supuestamente eran enviadas al basurero. El informe desmenuza que, en base a los documentos incautados, al menos en siete casos “se habría simulado la entrada de los residuos en el vertedero y se habrían elaborado las documentaciones para fraude del promotor, al haberse presupuestado por cantidades elevadas la gestión de las tierras y escombros en el vertedero, cuando realmente no entraron”.

En el engaño incluye las reformas de cuatro estaciones de Adif y obras del Corredor del Mediterráneo en La Llagosta. “Algunas de estas grandes obras están financiadas con fondos públicos de la Unión Europea”, resalta el atestado.

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