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Presunta red corrupta

La Guardia Civil investiga si la trama del vertedero de Seva estafó a Adif en obras de Rodalies

El informe remitido al juzgado de Vic apunta que los gestores del basurero cobraron 80.000 euros de fondos públicos, emitiendo certificados por tierras que no recibió y que procedían de reformas en la R3

La Guardia Civil destapa una trama corrupta en un vertedero de Osona que contaminó y evadió impuestos

El Seprona acusa al vertedero de Osona de encubrir vertidos contaminantes en terrenos agrícolas

Un camión se dirige al vertedero de Fitó, en Seva (Osona).

Un camión se dirige al vertedero de Fitó, en Seva (Osona). / MANU MITRU / EPC

Barcelona
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La Guardia Civil sospecha que la presunta trama corrupta destapada en un vertedero de Seva (Osona) participó también en una supuesta estafa para sonsacar dinero público a Adif. La unidad del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) en Barcelona escruta si el gestor ferroviario -en el foco estos días por la crisis en los trenes de Catalunya- cayó en un fraude con el traslado de tierras y escombros de la remodelación de cuatro estaciones en el Vallès Oriental previa al desdoblamiento de vía en la línea R3 de Rodalies. Los certificados daban fe de que los residuos se habían transportado al basurero de Fitó y se facturaba esta gestión a la empresa pública. No obstante, los investigadores creen que Adif pagó por unos trabajos inexistentes a la red que el juzgado de instrucción 1 de Vic investiga, tal como EL PERIÓDICO avanzó la semana pasada.

La Guardia Civil sostiene que gran parte de las tierras excavadas y los escombros ocasionados con las reformas en Parets del Vallès, Granollers-Canovelles, Les Franqueses del Vallès y La Garriga no se depositaban en Seva ni recibían el tratamiento que Adif costeó. Un atestado del cuerpo afirma que “se desconoce dónde acabó el residuo”. Sí anota que los desechos podrían haberse arrojado en una cantera o se habrían reutilizado en la misma obra, pero en ningún caso en el basurero que dio fe de haberlos asumido. Las dos destinaciones mencionadas no suponían para la compañía ferroviaria ningún desembolso adicional.

Con ese posible engaño, la sociedad que explota el Fitó, Restauracions Ambientals Catalanes (RAC), cobró presuntamente por servicios que la Guardia Civil piensa que no se prestaron. Los habría recaudado cuando la obra se acabó, con certificaciones que el Seprona describe como manipuladas por labores ficticias.

Adjudicación a una UTE

El informe indica que “RAC cobra por introducir esos residuos supuestamente 80.000 euros del erario público”. Apostilla que, en realidad, los escombros “no han entrado en el vertedero”. Expone también que RAC “elabora el certificado de gestión de los residuos falso” para liberar la fianza que servía de garantía frente a daños e incumplimientos.

Las tierras excavadas procedían de las paradas de Parets del Vallès, Granollers-Canovelles, Les Franqueses del Vallès y La Garriga

Adif confió la renovación de las cuatro estaciones en 2021 a una Unión Temporal de Empresas (UTE) de la que formaba parte OHLA, antes conocida como OHL. A su vez, la constructora contrató a una empresa para que administrase la basura generada.

El dictamen de la Guardia Civil esgrime que “OHLA y la encargada de la gestión de los residuos, Gil Collado Excavaciones, van a simular la entrada de los residuos en el vertedero”. “Facilitan matrículas de camiones a RAC para que se confeccionen los albaranes de entrada repartidos a lo largo del día”, desgrana el documento. El Seprona dibuja así una supuesta operativa para fingir que los desechos se enviaban a Seva.

OHLA responde a este medio que "no se ha recibido notificación alguna de la Guardia Civil" sobre las pesquisas y "no se ha detectado ninguna anomalía" en la remodelación de las cuatro paradas de tren de la R3. Adif, también contactada por este medio igual que la intermediaria de residuos, no ha valorado el caso por ahora.

Barcelona, 23/12/2025. Barcelona. Un juzgado investiga vertidos ilegales en un depósito de escombros en Seva, que causa problemas a los vecinos del entorno (estaremos allí Guillem y Jordi, hemos quedado con un vecino denunciante que vive en una urbanización próxima al vertedero. AUTOR: MANU MITRU

Vehículos en el vertedero de Fitó, en Seva (Osona). / MANU MITRU / EPC

Documentación inventada

Tras seis años de indagaciones, el Seprona señala al depósito de Fitó como el epicentro de una pretendida organización criminal, supuestamente dedicada a obtener réditos aceptando toneladas de basura no admisible en la parcela, solo apta para escombros inertes de obra. El presunto entramado para extraer altos beneficios con la instalación habría provocado vertidos a un torrente y contaminación. A su vez, los gestores habrían falsificado documentos para evadir impuestos y encubrir a clientes que tiraban desperdicios en terrenos no controlados.

Esa inventiva se repitió presuntamente en distintas obras, también contra el gestor ferroviario. “Esta documentación inventada se utiliza para estafar a Adif y al erario público, mientras parte de esos residuos se estarían utilizando o depositando en lugares no autorizados”, alerta el informe del Seprona.

"Parte de esos residuos se estarían utilizando o depositando en lugares no autorizados”, alerta el Seprona

Los agentes descubrieron la posible ilegalidad por las conversaciones telefónicas intervenidas al gerente y empleados del basurero. El atestado asegura que se hacía figurar que balastos contaminados, residuos y tierras de la reforma de las estaciones se desplazaban al Fitó “con hojas de seguimiento que falsifican”. Agrega que, además, el depósito ingresaría “otras tierras contaminadas que simularían que las entrarían para valorizar”, procedentes de la misma adjudicación para reaprovecharlas, pero “sin hacerles ningún tratamiento”.

Albaranes falsos

El Seprona sostiene que se confeccionaron albaranes engañosos en cadena durante la obra de Adif. “Ayer entraron 2.200 toneladas de aquellos viajes que entran, pero no entran”, comunicó el gerente del Fitó a un técnico en noviembre de 2023, según el informe. Añade que, una semana después, el mismo técnico concretó a un maquinista que “hay 60.000 toneladas que no van a venir” y que “ya están haciendo albaranes” al respecto.

Por las mismas fechas, un trabajador comentó al gerente que un responsable de la UTE “ha intentado colarle el balasto sucio”. El gerente contestó que “habló con él de tierras, albaranes falsos y a 2,50” euros cada tonelada.

A finales de noviembre, Gil Collado Excavaciones avisó de un cambio de planes y que unas 30.000 toneladas de escombros no iban a salir de la obra, reza el atestado. En todo caso, la Guardia Civil sospecha que el vertedero las cargó como si se las hubiesen entregado, pero bajando la tarifa. “Le harán un detalle”, dijo el gerente. “Las tierras que no han entrado, esas 30.000 toneladas, las facturarán a 2,20” euros, comunicó después a un operario, según las transcripciones.

En todo caso, parte de los restos sí se condujeron a Seva, a tenor de las averiguaciones del Seprona. Un empleado los calificó de "mierdazo" y "con mala pinta". "Se trata de tierra mezclada con balasto, escombros, maderas y plástico, una mezcla claramente no admisible en un vertedero de inertes", especifica el atestado. Relata que, aun así, "irá igualmente al vertedero". "Lo tiran abajo y fuera", resolvió un maquinista.

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