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Caos en Rodalies

Los alcaldes del Maresme priorizan actuaciones urgentes en la R1 por delante de un faraónico traslado

Los ediles consideran que el traslado de la línea de la costa no llegaría a tiempo ante el avance del mar y la amenaza de un servicio fundamental para el territorio

La Generalitat y el Gobierno crean un grupo de trabajo para estudiar el impacto del cambio climático en Rodalies

GRAFCAT7140. BARCELONA, 23/01/2026.- Vista de un tren de Rodalies este viernes cuando el servicio ha recuperado su operatividad en la totalidad de las líneas, suspendida durante dos días a raíz del accidente de Gelida (Barcelona), aunque algunas de ellas, como la R1, la R2 Sur y la R4, circulan con retrasos de unos 30 minutos. EFE/Alejandro Garcia

GRAFCAT7140. BARCELONA, 23/01/2026.- Vista de un tren de Rodalies este viernes cuando el servicio ha recuperado su operatividad en la totalidad de las líneas, suspendida durante dos días a raíz del accidente de Gelida (Barcelona), aunque algunas de ellas, como la R1, la R2 Sur y la R4, circulan con retrasos de unos 30 minutos. EFE/Alejandro Garcia / Alejandro Garcia / EFE

Glòria Ayuso

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Barcelona
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La línea de Rodalies R1 a su paso por el Maresme es una de las más expuestas a los temporales. En Badalona, los efectos de la borrasca Harry obligaron a reorganizar por vía única la circulación de trenes después de que el oleaje destruyera parte del paseo marítimo y amenazara la estructura sobre la que se sustentan los raíles. El mismo día, la línea tuvo otras afectaciones por todo su recorrido por la comarca. El viernes, el desprendimiento entre Tordera y Maçanet motivó la segunda gran suspensión del servicio, que se había retomado unas horas antes tras dos días de parón.

"Tenemos que reflexionar sobre el futuro de la R1, incluso sobre su trazado"

José Antonio Santano

— Secretario de Estado de Transportes

Un estudio de la Generalitat advierte de que los episodios de meteorología extrema ponen en riesgo a 24 tramos de líneas ferroviarias y carreteras. El análisis también identifica la línea ferroviaria como una de las infraestructuras más vulnerables por su trazado paralelo por la costa y plantea distintas actuaciones, como reforzar las protecciones existentes, construir escolleras, consolidar taludes y mejorar los sistemas de drenaje. También pone sobre la mesa la opción de traslado hacia el interior de los tramos en los que el avance del mar y la erosión hagan más costoso el mantenimiento, retomando un antiguo proyecto, guardado en el cajón, que consideraba las opciones de esta obra faraónica.

Tramos concretos

Ahora, tras la grave crisis ferroviaria, la Generalitat y el Gobierno han creado un grupo de trabajo para estudiar el impacto del cambio climático en Rodalies. El secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, ha reconocido este martes en Catalunya Ràdio que la R1 es la línea más expuesta de España. "Tenemos que reflexionar sobre el futuro de la R1, incluso sobre su trazado", ha asegurado. El Govern admite que hay que poner este asunto encima de la mesa asumiendo que hay "tramos concretos" de esta línea que están especialmente expuestos a fenómenos meteorológicos adversos. "Tenemos que ver las alternativas de futuro para preservar las infraestructuras", ha asegurado la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, que ha considerado una "buena línea de trabajo" la creación de este grupo.

Mantener la dignidad

“Hablar ahora del cambio de trazado es una falta de respeto para las personas que cada día utilizan esta línea”, afirma tajante el alcalde de Premià de Mar y presidente del Consell Comarcal del Maresme, Rafa Navarro. Para los municipios de la costa, la prioridad es “mantener la dignidad del servicio”, algo que ahora no sucede. El alcalde recuerda que hace apenas tres o cuatro años, “nos dijeron de Adif que se trataba de una obra faraónica que no veríamos en vida”.

La indignación en las poblaciones del Maresme es general. “Tenemos estaciones donde no funcionan las escaleras mecánicas ni los ascensores, con la caída de placas del techo como ha pasado en Premià esta semana. También un paseo marítimo inestable, e inversiones previstas que no se ejecutan nunca”, lamenta Navarro. En su opinión, un cambio de trazado desplazaría la cicatriz que forma la R1 a otro lugar. Por ello, aboga más bien por un soterramiento que supondría “la prolongación del transporte metropolitano” en una comarca que ya está muy densificada.

A largo plazo

Para el alcalde de Mataró, David Bote, el traslado de la línea “es un debate pertinente, pero hoy se trata de una hipótesis a muy largo plazo, con importantes dificultades técnicas y un coste económico muy elevado”. También para Bote la prioridad debe ser resolver los problemas actuales, las incidencias recurrentes y mejorar la fiabilidad del servicio en la línea actual, de modo que "una reflexión de futuro del Estado y la Generalitat no condicione negativamente las inversiones presentes".

Lo más inmediato para el ayuntamiento de la capital del Maresme son los proyectos de protección de la vía, como el tramo entre Mataró y Cabrera, que ya se ha ejecutado, y el que une Mataró y Llavaneres, aún pendiente. Bote considera que la nueva estación ya presupuestada por Adif para el municipio tendrá un impacto positivo en la calidad del servicio. "La R1 debe garantizar una movilidad más segura y de mayor calidad para las miles de personas que la utilizan cada día en Mataró y en toda la comarca", remarca.

Verdadera urgencia

Por su parte, el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, considera que existe una verdadera "urgencia" para actuar y proteger la línea R1. Si no se actúa, asegura que la viabilidad del paso del tren por la costa estará en duda, por motivos de seguridad. "Nos encontraremos con que el tren no podrá circular por esta vía en cinco, ocho o diez años", augura Albiol.

Albiol coincide con que la opción del traslado de la vía al interior es un proyecto que no es viable por su alto coste económico y porque no llegará a tiempo para solucionar el grave problema que afrontan las vías junto al mar. Albiol defiende la instalación de diques submarinos para controlar los temporales. Es por ello que reclama a la Dirección General de la Costa del Ministerio para la Transición Ecológica que permita actuaciones en el litoral.

El alcalde critica la postura del ministerio basada en no intervenir y dejar que el mar avance de forma natural, y rechaza que cada municipio actúe por su cuenta, abogando por una estrategia global y compartida entre el Estado, la Generalitat y los ayuntamientos para los tramos de la línea claramente afectados. "El ministerio debe mover ficha, ya que, de lo contrario, la vía ferroviaria acabará literalmente dentro del agua", afirma. Aún así, admite que tras los últimos temporales se ha avanzado en acuerdos. El Ayuntamiento ha solicitado formalmente al Estado y la Generalitat que le cedan la concesión del paseo marítimo.

A favor del traslado

Desde el Ayuntamiento de Arenys de Mar se aboga por el soterramiento de la línea, mediante una reordenación de la infraestructura que permitiría mejorar la entrada al municipio y su integración urbana. El concejal de Medio Ambiente, Domènec Massuet, se muestra favorable incluso al traslado de la vía hacia el corredor de la C-32 como opción para eliminar los puntos más vulnerables del trazado costero, si bien admite la R1 no sufre una exposición directa al mar en su término municipal. Sin embargo, considera que ambas opciones serían positivas desde el punto de vista urbano, en línea con la pacificación de la N-II, comparándolo con la apertura de Barcelona al mar.

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