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Para reparar el terreno

La AP-7 vuelve a cerrarse al tráfico en sentido sur en el tramo de Gelida

La autopista estará cortada al menos una semana entre Martorell y Sant Sadurní d'Anoia

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¿Cómo es el nuevo corte de la AP-7 en Martorell, cuánto durará y qué alternativas hay?

Ramon Lamiel, director del Servei Català de Trànsit, explica por qué se corta la AP-7 en Gelida, en sentido sur

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Pau Lizana Manuel

Pau Lizana Manuel

Barcelona
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"Tenemos que dar un paso atrás". Con estas palabras ha anunciado este miércoles el director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, que la AP-7 cierra al tráfico en sentido sur (Tarragona) durante al menos una semana entre Martorell y Sant Sadurní d'Anoia. Lamiel ha hablado de un horizonte de "15 días" para la reapertura total de la vía, a contar desde que empezaron las obras de reparación del terreno, el pasado 20 de enero tras el accidente ferroviario en Gelida.

Según Lamiel, el Ministerio de Transportes, responsable de los trabajos, ha vuelto a pedir el corte tras comprobar que la excavación que se está realizando en la zona para estabilizar el terreno también afecta parte del carril derecho de la autopista. Así que la maquinaria pesada de los equipos que trabajan en la estabilización de la zona debe trasladarse al carril izquierda en dirección a Tarragona, que es el que había reabierto al tráfico el pásado sábado.

"Están escarbando el talud hasta encontrar que sea estable y se han dado cuenta de que tienen que escarbar terreno que queda debajo del carril derecho de la carretera", ha explicado Lamiel, que asegura que, por ello, necesitan ocupar el carril izquierdo que se había reabierto este sábado con su maquinaria.

El corte ha empezado antes incluso del anuncio oficial de Trànsit: a eso de las 16.30 horas, todo el tráfico de la Autopista del Mediterráneo ya se desviaba por la A-2 en dirección Igualada.

El corte ha empezado este miércoles a las 16.30 y se prevé que se alargue al menos una semana

"Es una actuación programada, pero no nos imaginábamos que con tanta afectación", ha defendido Lamiel, que ha explicado que los equipos del Ministerio de Transporte le han trasladado la necesidad de analizar el terreno bajo el asfalto de toda la carretera para poder garantizar su seguridad. Lamiel ha asegurado que los operarios de la Red Estatal de Carreteras que llevan trabajando en este punto de Gelida desde que cayó el muro de contención de la autopista que provocó el accidente ferroviario mortal, han solicitado ahora cortar de nuevo la vía para poder asegurar todo el terreno.

Idas y venidas

Fue el mismo Ministerio de Transportes el que, la misma noche del accidente, solicitó que se cerrara al tráfico el carril derecho en sentido sur de la AP-7 en este punto –el más cercano al lugar del accidente– y más tarde acabó pidiendo a Trànsit que se interrumpiera la circulación en los tres carriles en dirección Tarragona por "riesgo de hundimiento", en palabras de Lamiel.

De hecho, tal y como explicó Lamiel cuando se anunció el primer corte total en sentido sur de la Autopista del Mediterráneo, que empezó el pasado miércoles 21 de enero hacia las 19.00 horas, la idea de Transportes era que la autopista quedara completamente cerrada al tráfico o bien que se habilitara un carril extraordinario en sentido sur por donde normalmente circulan los coches en sentido norte. Fueron opciones que Trànsit descartó, ya que sus cálculos indicaban que el impacto al tráfico sería aún mayor.

Pese al paso en falso que ha acabado suponiendo la reapertura del carril izquierdo, Lamiel ha asegurado que no hay ningún problema de seguridad. "El ministerio trabaja con sensores que detectan el movimiento de tierras y no han detectado ni uno", ha asegurado el responsable de Trànsit, que el pasado viernes vaticinó que el carril izquierdo de l autopista podría quedar reabierto "a perpetuidad".

Alternativas

Tal como indicó el propio Lamiel hace ahora una semana, solo por este tramo de unos 12 kilómetros, entre Martorell y Sant Sadurní d'Anoia, circulan unos 120.000 vehículos al día, de los cuales unos 25.000 son camiones. Cómo lleva haciendo desde que se cerró por primera vez la vía rápida al tráfico el miércoles pasado, el responsable de Trànsit, ha recordado que las principales alternativas al corte pasan por circular por la A-2 hasta Igualada y desde ahí caer por la C-15 hasta Vilafranca del Penedès o bien optar por la B-23 en dirección a la C-32 para avanzar en sentido sur por los túneles del Garraf, cuyo peaje será gratuito, en principio, hasta este viernes.

Para los conductores que circulen desde Cassà de la Selva, el Eix Transversal (C-25) es una buena opción para acceder al centro de la península y la combinación de la C-58 y la B-40 también permite coger la A-2 en dirección a Lleida.

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