Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tras una semana de caos

Rodalies retoma por fin el servicio con "una razonable normalidad", pero con retrasos generalizados

Pese a las demoras y a la suspensión de trenes, no se ha registrado ninguna afectación a gran escala, una semana después del accidente que ha detonado el caos en la red

Última hora de Rodalies en Catalunya, en directo | El servicio arranca con "razonable normalidad" y 10 planes alternativos de transporte por carretera

MAPA | La herida abierta en la red de Rodalies: los 23 puntos rojos en las vías

Antonio Carmona, portavoz de Renfe en Catalunya: "Rodalies ha empezado a funcionar este martes con una razonable normalidad" dentro del servicio reducido previsto

Antonio Carmona, portavoz de Renfe en Catalunya: "Rodalies ha empezado a funcionar este martes con una razonable normalidad" dentro del servicio reducido previsto. En la foto, un pasajero sube a un tren de Rodalies, el martes 27 de enero, en la estación de Sants. / JORDI OTIX / VÍDEO: QUIM VALLÈS / ACN

Pau Lizana Manuel

Pau Lizana Manuel

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Renfe ha escogido este martes el concepto "razonable normalidad" para valorar el funcionamiento de Rodalies esta mañana. Lo cierto es que, a pesar de una serie de retrasos que casi podrían considerarse la tónica habitual del servicio antes del accidente de Gelida, por primera vez en una semana no ha habido sorpresas mayúsculas. Esta mañana los maquinistas estaban en sus puestos de trabajo, el Centro de Tráfico Centralizado de Adif no ha caído y no se han producido desprendimientos que hayan obligado a suspender la circulación de los trenes. Eso sí, una incidencia en un túnel de Rubí ha obligado a cortar la circulación de mercancías en dirección a Francia.

Rodalies ha recuperado el pulso a medio gas, ya que, tal como había anunciado Renfe, este martes se han puesto en marcha 11 planes alternativos por carretera en diferentes puntos de la red. La operadora del servicio se ha provisto de 146 autobuses y de 700 informadores para tratar de alcanzar una supuesta normalidad que llega –con demoras generalizadas y una fabulosa crisis de confianza en el servicio– una semana después de que el accidente del tren de Gelida detonara un caos sin precedentes en el sistema ferroviario. De hecho, la consellera de Territori, Sílvia Paneque, ha anunciado que la red se irá recuperando progresivamente y que el próximo lunes ya se encontrará al 100%.

Sea como fuere, esta "razonable normalidad" que ha defendido el portavoz de Renfe, Antonio Carmona, a las 6.30 horas de la mañana sí ha incluido retrasos significativos. A eso de las 7 de la mañana, los usuarios de la R2 Nord denunciaban que no habían salido de la cabecera de línea los trenes programados a las 6.22 horas: el de las 6.52 horas y el de las 7.03 horas. En otros puntos, también se ha detectado la supresión de ciertos trenes que, a su vez, provocaban que los siguientes convoyes fueran llenos a rebosar. Tanto es así que en algunas estaciones, según han denunciado los usuarios, la megafonía recomendaba a los pasajeros no subir a alguno de los trenes y a esperar a los siguientes. Ante esta situación, al menos en las estaciones de la R2, la indignación de los pasajeros era palpable. "Tren corto, lleno, y el maquinista pidiendo, indignado, que no suba más gente", denunciaba una usuaria.

Las incidencias se han registrado, según ha explicado Carmona, porque se ha reprogramado toda la oferta de trenes, algo que, como ha advertido el mismo portavoz, "podía provocar demoras puntuales". Un rápido repaso el visor en tiempo real de Renfe da fe, también, de estos retrasos. No son escasos las demoras de más de 20 minutos en muchos trenes. En algún caso extremo, como en el de un tren de la R11, los retrasos llegan hasta los 67 minutos. En un tren de la R4 con destino a Martorell Central, por ejemplo, el 'delay' es de media hora.

Resignación en los autobuses

Y si la situación sobre las vías no es fácil, tampoco lo ha sido para los usuarios que se han visto obligados a usar algunos de los servicios alternativos por carretera dispuestos por todo Catalunya. Uno de los puntos más afectados es Manresa, donde la estación permanece cerrada un día más. El corte de la R4 fuerza a los pasajeros a coger un autobús hasta Terrassa, donde, una vez más, tendrán que hacer frente a las demoras para poder llegar hasta la capital catalana.

La resignación entre los usuarios también era palmaria en los andenes de la capital del Bages. Los pasajeros aseguraban que los autobuses funcionaban correctamente, pero se quejaban de que deben salir de casa con mucho margen para garantizar la llegada a tiempo al trabajo. "El trabajo es el trabajo y, por si acaso, vengo mucho antes", explica Araceli, usuaria habitual de la R4, que asegura que los problemas en la línea «son recurrentes». Otros, como Carles, se lo toman con filosofía: "Tenemos que aguantar lo que venga, no nos queda más remedio".

También depende de un servicio alternativo por carretera toda la R3, el tramo entre Arenys y Maçanet-Massanes de la R1, el tramo entre Sant Sadurní d'Anoia y Martorell de la R4 y toda la R7. Los usuarios de la R8 también tienen autocares habilitados entre Martorell y Mollet-Sant Fost y los de la R11 deben continuar por carretera entre Caldes de Malavella y Portbou. Tampoco funciona el tramo de vía de la RL4 entre Cervera y Terrassa. Con respecto a los regionales, hay servicio alternativo por carretera entre Vinaixa y Sant Vicenç de Calders; entre Vinaixa y Reus y entre Reus y Riba-roja d'Ebre.

Las carreteras se resienten

Pese a la "razonable normalidad" de Rodalies, no son pocas las personas que han decidido desplazarse con sus vehículos privados este martes. Prueba de ello son los cuatro kilómetros de cola que se han registrado en la AP-7 a la altura de Gelida, donde permanece abierto un único carril en sentido sur, o las retenciones de primera hora de la mañana para entrar a Barcelona en la A-2 entre Sant Andreu de la Barca y Cornellà de Llobregat o en la B-23 de El Papiol a Sant Feliu de Llobregat. También de entrada a Barcelona han ido muy cargadas desde primera hora la C-32 entre Gavà y Sant Bo, la C-31 en El Prat de Llobregat, la C-58 desde Ripollet y la C-31 entre Montgat y Badalona.

Suscríbete para seguir leyendo