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Recomendación de la ONU

El Ministerio de Juventud reformará la ley de infancia para vetar la entrada de menores a corridas de toros y evitar "sus efectos nocivos"

El departamento de Sira Rego asegura que "las actividades con violencia conllevan riesgos para la integridad física y psíquica que pueden afectar especialmente" a niños y niñas

Seis claves de la 'ley Rhodes' contra el maltrato infantil

Una corrida de toros, en Madrid

Una corrida de toros, en Madrid / Kiko Huesca / Efe

Olga Pereda

Olga Pereda

Madrid
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El Ministerio de Juventud e Infancia contempla, dentro de los cambios que está efectuando en la ley de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia (Lopivi), vetar la participación y la asistencia de menores en “actividades, eventos o espectáculos en los que se ejerza violencia contra los animales”. Con estas medidas, el departamento que dirige Sira Rego quiere cumplir la recomendación que, en 2018, hizo el comité de los derechos del niño de la ONU a España: prohibir la asistencia de menores de 18 años a las corridas de toros con el propósito de prevenir sus “efectos nocivos”

En un encuentro reciente de la ONU, miembros del comité de derechos del niño preguntaron a la delegación española, encabeza por la ministra, sobre esta reclamación. En ese foro, Rego ya informó de la propuesta para modificar la ley e incluir ese veto.

Fuentes del ministerio explican que, en la exposición de motivos de la norma, se asegura que “las actividades en las que esté presente la violencia conllevan riesgos significativos para la vida y la integridad física y psíquica, que puede afectar especialmente a las personas menores de edad”.

La exposición temprana a la violencia puede "desensibilizar frente al sufrimiento ajeno" y "afectar negativamente el desarrollo de la empatía, normalizando la violencia como una forma de entretenimiento"

En este sentido, en cuanto a los riesgos psicológicos, la exposición temprana a la violencia puede “desensibilizar a las personas menores de edad frente al sufrimiento ajeno, afectando negativamente el desarrollo de la empatía, normalizando la violencia como una forma de entretenimiento, influenciando la percepción de las personas menores de edad sobre la resolución de conflictos y el uso de la fuerza, con efectos duraderos en su bienestar emocional”.

Juventud e Infancia presentó este texto completo, hace ya varias semanas, a los ministerios que implica la reforma. En varias ocasiones, Rego ha asegurado que la reforma está lista, a falta únicamente de las últimas aportaciones del Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes para su aprobación en el Consejo de Ministros.

Protección a los menores

El texto propuesto por Juventud e Infancia pretende reforzar la prevención de las violencias contra la infancia y el acompañamiento y la reparación de los niños, niñas y adolescentes que la sufren.

Entre los puntos más destacados de la ampliación, se encuentran la obligatoriedad de escuchar a los menores en los procesos judiciales que les afecten, independientemente de su edad (establecida, en la actualidad, a partir de los doce años). Asimismo, contempla la ampliación en diez años la prescripción de los delitos sexuales contra la infancia, de modo que el plazo de prescripción, que actualmente empieza a contar cuando la víctima cumple 35 años, no lo hará hasta que se cumpla 45.

Violencia machista

Del mismo modo, recoge la incorporación de la violencia de género al listado de delitos que impiden el ejercicio de profesiones, oficios y actividades que impliquen contacto habitual con personas menores de edad.

Otros de los aspectos relevantes de la modificación legal será el reconocimiento de la violencia institucional, que sería recogida por primera vez en una ley de ámbito estatal. Según Rego, esto supone que “toda omisión, retraso o práctica que comprometa la protección de las personas menores de edad sea identificada, investigada y reparada”.

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