Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Seguimiento de agresores

Las nuevas pulseras antimaltrato serán tobilleras, menos manipulables y dispondrán de mejor geolocalización

El Gobierno aprueba las condiciones del nuevo contrato, que está dotado con 21 millones más e incluye mejoras en los dispositivos y un refuerzo de la sala de control, que tendrá más personal

El Tribunal de Cuentas fiscalizará el contrato de las pulseras antimaltrato tras los fallos detectados

Las pulseras de seguimiento telemático de maltratadores.

Las pulseras de seguimiento telemático de maltratadores. / ANGEL DIAZ / EFE

Patricia Martín

Patricia Martín

Madrid
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes las condiciones de la nueva licitación de las pulseras antimaltrato, que incorpora "mejoras para que el servicio sea más seguro", según ha justificado la ministra de Igualdad, Ana Redondo. La contratación incluye varias de las peticiones efectuadas por las víctimas después de que el pasado septiembre la fiscalía destapara que un fallo en el traspaso de datos entre las adjudicatarias provocó que, durante unos meses, no se pudiera corroborar, en los juzgados, si los agresores habían transgredido las órdenes de alejamiento.

El aviso destapó una gran polémica y puso de manifiesto que los dispositivos de geolocalización de los agresores sufren errores periódicos que se incrementaron en 2025, por lo que el PP pidió la dimisión de la ministra. Redondo no cedió a la presión y puso en marcha dos auditorías, una interna y otra externa, para conocer a fondo los fallos y pedir explicaciones a la adjudicataria. Y, ahora, varias de las mejoras propuestas por ambas investigaciones se incorporan a la nueva licitación, que viene motivada porque el contrato actual finaliza en mayo.

"Fuimos conscientes de que había que mejorar el contrato y eso es lo que hacemos, incorporando mejoras para permitir un servicio más eficaz y eficiente porque la tecnología puede fallar, pero no la respuesta de un Gobierno responsable", ha indicado Redondo.

Para empezar, el acuerdo aprobado por el Consejo de Ministros contempla un incremento presupuestario de 50 a 71 millones, ampliables a 111 millones, si el contrato, en un inicio por 36 meses, se amplía dos años más. Además, se incrementa el número de aparatos hasta un total de 17.660 con el fin de tener un estoc mínimo de 2.000 dispositivos para su instalación en cualquier punto en menos de 24 horas. El estoc garantiza también el mantenimiento o la sustitución de los aparatos en menos de un día y se exige a la empresa adjudicataria la reparación en un máximo de tres meses.

Menos manipulables

Asimismo, el contrato introduce la posibilidad de la compra por separado de los elementos de los que consta un kit (es decir, teléfonos móviles, tobilleras, cargadores, etcétera), para adecuar el volumen de compra a la realidad de pérdidas, manipulaciones y roturas de cada elemento, según se vayan produciendo.

El contrato realiza además ajustes para asegurar que los dispositivos sean en su mayoría tobilleros, en vez de brazaletes, para dificultar que sean manipulados por los agresores. Asimismo, se prevé la implantación de material antivandálico, más resistencia al agua y sensores de movimiento o de temperatura corporal. A su vez, tanto la tobillera como el teléfono móvil que completa el sistema del inculpado deberán disponer de una tarjeta electrónica que no pueda ser extraída, y contarán con pantallas de cristal reforzado.

Al mismo tiempo, se añadirá un sistema que generará una alerta adicional basada en la detección directa entre el dispositivo del inculpado y el de la víctima, vía 'bluetooth', que se cursará como una alerta añadida a la que se curse a través de la geolocalización. Este aviso adicional responde a que, en ocasiones, los dispositivos dan falsas alarmas y el agresor no se ha acercado a la víctima pero, aun así, el móvil de la mujer pita.

Además, las tobilleras contarán con geoposicionamiento de manera autónoma, con lo cual se tendrá al agresor localizado incluso si deja intencionadamente el teléfono móvil en su domicilio. A ello se unirán baterías de más duración o mejoras en la seguridad criptográfica, para que los dispositivos de víctima y maltratador estén permanentemente relacionados. Se incorporarán igualmente mecanismos de seguridad para evitar la simulación, el falseamiento o manipulación de los datos que se envían a través de los dispositivos al centro de monitorización y control de la Sala Cometa, que supervisa todo el sistema.

Más personal

A este respecto, en el centro de supervisión se creará la figura del coordinador de suministros y gestión de los dispositivos, que controlará el estoc de los elementos que conforman los kits. Se pasará de uno a dos responsables coordinadores de la Sala Cometa y se creará un puesto de responsable del servicio de desarrollo y mantenimiento de 'software' y otro del servicio de infraestructuras, procesamiento de datos y almacenamiento.

Además, la Sala tendrá un coordinador jurídico y dos expertos en atención psicológica a los trabajadores, y se aumentarán a tres los puestos de coordinación y supervisión de los turnos. En definitiva, según el Gobierno, "se pasará a exigir un mínimo de 151 personas en la sala".

La adjudicataria, por su parte, deberá remitir los partes de intervención a los órganos judiciales y a las fuerzas y cuerpos de seguridad en un plazo de 24 horas. Por tanto, se reducen los tiempos para la notificación y resolución de incidencias técnicas graves, se elevan los requisitos de disponibilidad del servicio y se incluirán tareas de mantenimiento programado. Además, se clarifican los incumplimientos que dan lugar a penalizaciones.

Idioma y psicólogos

Por otro lado, el nuevo contrato contempla medidas de mejora en la operación, como la exigencia de un plan de transición –entre adjudicatarias– detallado y de un plan de devolución al final del contrato o nuevas funcionalidades en la plataforma "para garantizar que el personal de la Sala Cometa tenga toda la información cómodamente a su alcance".

La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género contará, además, con una aplicación de consulta de datos del programa en tiempo real y se consolidará un sistema de comunicaciones con otros sistemas como VioGén o Lexnet, para asegurar la interoperabilidad y la automatización del envío de la información, con el fin de reforzar la protección a las víctimas.

Los dispositivos contarán con configuración individualizada de idioma y se atenderá a las víctimas, a ser posible, sin la intervención de interpretación automática. Al mismo tiempo, el contrato incluye por primera vez un número 900 adicional exclusivo para la comunicación de las víctimas con la Sala Cometa, y dos puestos de especialistas en psicología para llamadas de víctimas que requieran una atención especializada.

Suscríbete para seguir leyendo