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Nueva sección de violencia sexual

Los fiscales del caso Alves y el crimen de la Guardia Urbana investigarán al catedrático Ramón Flecha

La fiscalía decide abrir diligencias contra el profesor, acusado de maltrato y de coerción sexual y psicológica a lo largo de las últimas dos décadas

Resumen del caso Flecha en la Universitat de Barcelona: 30 años de denuncias y silencios

El catedrático Ramón Flecha, en una imagen de archivo.

El catedrático Ramón Flecha, en una imagen de archivo. / LNE

Barcelona
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La nueva sección de violencia sexual de la Fiscalía de Barcelona ha decidido abrir una investigación por el caso del catedrático Ramón Flecha y los presuntos abusos que cometió durante dos décadas en la Universitat de Barcelona (UB). Las pesquisas las dirigirá la nueva unidad de delitos sexuales, encabezada por el fiscal del crimen de la Guardia Urbana, Félix Martín, junto a la fiscal del caso Dani Alves, Elisabet Jiménez.

El pasado diciembre, en una decisión sin precedentes en los campus españoles, el rectorado de la UB llevó ante los fiscales las acusaciones de conductas de coerción sexual que presuntamente llevó a cabo Flecha mientras lideraba el grupo de investigación CREA, especializado en educación y violencia machista. El campus así lo decidió tras leer el informe preliminar elaborado por una comisión de investigación interna, cuyos tres miembros comenzaron a trabajar la primera semana de septiembre, una vez que los medios de comunicación publicaron, en julio, que 14 mujeres acusaban a Flecha. Después, se sumaron otros dos expedientes: el número total de denunciantes asciende a 16. El informe de la comisión (ante la que han declarado 11 universitarias y faltan las 5 restantes) llegó a manos del rector el 19 de diciembre.

Los denunciantes (sobre todo mujeres) revelaron unos hechos "muy graves" que podrían ser constitutivos de coerción sexual y psicológica, maltrato, explotación personal y profesional, así como conductas vejatorias e intimidatorias. Según apuntan todos los indicios, CREA actuó como una comunidad “coercitiva de alto control”. El grupo nació en la década de los 90 y en 2015 dejó de estar adscrito oficialmente a la UB, a pesar de que siguió usando sus instalaciones y el dominio 'ub'.

Una vez recibido el expediente, que incluía una valoración psicológica de las víctimas, la fiscal jefe de Barcelona, Neus Pujal, realizó un escrito y envió la denuncia a la sección especializada de violencia sexual, de nueva creación. Tras analizar el asunto, su responsable ha considerado que se debe investigar para aclarar las conductas que la UB puso en conocimiento del ministerio público.

Una vez realizada las pesquisas previas, que son reservadas, la fiscalía deberá decidir si interpone o no una denuncia o una querella. La UB se personará como acusación particular si se abre un procedimiento penal en un juzgado.

Expedientes disciplinarios

Ante la gravedad de los hechos relatados por las víctimas ante la comisión de investigación interna, la UB también acordó incoar dos expedientes disciplinarios para suspender de empleo (no de sueldo) a dos investigadoras de la universidad y de CREA como medida cautelar. El comunicado del campus no incluía ningún nombre, pero todo apunta a que una de estas profesoras expedientadas podría ser Marta Soler, actual directora de CREA y jefa del departamento de Sociología de la UB. Un día después de que la UB anunciara su decisión de llevar a la fiscalía el caso de los presuntos abusos sexuales y de poder del catedrático Flecha, el grupo de investigación que fundó en 1991 y lideró durante décadas anunció en redes sociales su disolución definitiva. Su página web, de hecho, ya no existe.

No es la primera vez que el caso CREA llega a la fiscalía. Ya sucedió en 2004 y 2016, cuando se produjeron las primeras denuncias internas del grupo de investigación. En ambos casos, la fiscalía lo terminó archivando.

Revisión académica

Además del expediente judicial, CREA se tiene que enfrentar a otro proceso: la revisión de sus investigaciones y publicaciones, esas que encumbraron a sus miembros a una élite académica en la que, según expertos consultados, jamás debieron estar. Parte de la supuesta mala praxis de CREA consiste en autocitas constantes, publicaciones mediocres, creación de revistas propias para difundir sus trabajos y artículos clónicos. En palabras del catedrático e investigador de Facultat d'Educació de la UB Jaume Trilla Bernet, se trata de ciencia ‘fake’. Lo mismo opina el secretario de la Oficina Española de Integridad en la Investigación (OEII), Antonio Herrera: "CREA ha engendrado una burbuja académica, y esperemos que estalle". Este diario se puso en contacto con la dirección del grupo para obtener, sin éxito, su respuesta ante las críticas.

Trilla Bernet acaba de publicar ‘El acoso sexual, el CREA y yo’, un libro 'on line' en el que narra la batalla judicial que mantuvo tras la publicación en 2019 en la revista digital 'Diario Feminista' (un tentáculo del grupo liderado por Flecha) de un artículo que le acusaba sin pruebas de ser un acosador y un catedrático feudal. El catedrático e investigador llevó la injuria y la difamación a los tribunales y venció. Un juzgado de Barcelona condenó en 2021 por vulneración al derecho al honor a la Asociación de Periodismo Feminista y tres representantes de CREA. Entre ellas, la autora del escrito, Garazi López-Aguileta, y Cristina Pulido, actual jefa del departamento de Periodismo de la Universidad Autònoma de Barcelona (UAB). En 2023, la Audiencia de Barcelona desestimó el recurso de apelación de las demandadas y, en 2025, el Tribunal Supremo también desestimó su recurso de casación.

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