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Incertidumbre y crispación

El vía crucis de los usuarios de Rodalies en el sexto día de caos: "Es una lotería, no sabemos cuándo llegará el tren"

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Usuarios desconcertados en Sants ante la reanudación del servicio de trenes

Usuarios desconcertados en Sants ante la reanudación del servicio de trenes / FOTO Y VÍDEO: FERRAN NADEU

Ariadna Miranda

Barcelona
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El servicio de Rodalies y Media Distancia de Catalunya ha vuelto a sufrir una jornada caótica a causa de las dos caídas del sistema del Centro de Control Centralizado de Adif, que han provocado la suspensión del servicio y, una vez restablecido, continuas suspensiones de la circulación de trenes.

En la estación de Sants se respiraba a primera hora un ambiente cargado de incertidumbre y crispación. Aunque las pantallas y la megafonía seguían anunciando próximas salidas, desde las 6:30 horas hasta pasadas las 7 de la mañana, las puertas de acceso han permanecido cerradas y el personal de la estación no permitía la entrada de los usuarios. Una vez abiertos los accesos, se han acumulado cientos de personas en los andenes a la espera de sus trenes, con el desconcierto en las caras y mucha confusión por los mensajes contradictorios que evidenciaban descoordinación a la hora de difundir la actualización de un servicio que funcionaba de manera tan inestable.

Según el personal de la estación, debido a las nuevas interrupciones de la red, todas las líneas circulaban con retrasos y fuera de horario. Las pantallas indicaban que la mayoría de los trenes acumulaban demoras superiores a los 50 minutos. A media mañana, seguía predominando la desesperación y la inquietud en unos andenes llenos. Las vías 11 y 12 acumulaban cerca de un centenar de pasajeros que esperaban, pacientemente, la llegada de sus trenes. También las líneas regionales anunciaban retrasos, como en el caso de la R17, con dirección a Salou, que acumulaba más de tres horas. O la R15, con destino a Reus, por incidencias.

Pere y Maria Rosa llevaban más de una hora esperando su tren. “No hay ningún indicio de que vaya a venir”, asumían, resignados. Bajo las pantallas informativas, multitud de usuarios se reunían, sin apartar la vista de los horarios, a la espera de cualquier actualización. “Hoy es una lotería, no sabemos cuándo vendrá el tren”, comentaba Fran a Rosario, que le preguntaba por el próximo convoy. Entre los viajeros se repetían expresiones de cansancio como “si lo sé, no me levanto de la cama” o “si no llega a la hora que marca la pantalla, me voy a casa”, advertía otro.

Largas esperas

Mar, que esperaba el tren con destino a Reus, previsto para las 8:03 horas, seguía desconcertada casi media hora después. “Llevo esperando 20 minutos y no veo que los trenes vayan puntuales. Uno de ellos ha estado parado más de 10 minutos sin reanudar la marcha”, señalaba. Otra de tantas afectadas era Amparo, quien tenía previsto coger el tren con destino a Girona a las 8:15, pero el convoy no pasó y un trabajador le informó de que llegaría a las 9:30. “No sale ni en la pantalla. ¡Es alucinante! Algunos trenes llevan más de dos horas de retraso”, exclamaba molesta.

A su lado, sentada, Valentina esperaba un tren con dirección a Granollers Centre. Visiblemente preocupada, comentaba que tenía una entrevista de trabajo a las 10 horas: “He avisado a la empresa, pero creo que les voy a decir de hacerla 'on line'; esto es un desastre”, aseveraba. Otra pasajera de Rodalies, Laura Bataller, explicó a TV3 que llevaba una hora en un tren que salió de Tarragona, que tenía que llegar a las 7.39 horas a Barcelona y a las 8.19 seguía en Sitges paralizado. "Mi jefa es muy comprensiva, porque el problema es que cuando estés dentro del tren quizá no puedas volver a casa", ha explicado esta usuaria de Rodalies sud. "Pido fiabilidad, si el tren funciona, perfecto, si no, que pongan medidas alternativas, sino no podemos tomar decisiones".

Alta velocidad

Carolina explicaba a EL PERIÓDICO que tenía que coger el AVE de Girona hasta Barcelona a las 6.30 horas, pero finalmente llegó con una hora de retraso. Luego esperó un tren con dirección a la Estació de França que, aunque inicialmente estaba previsto para las 7.09, anunció su salida a las 8:45 horas. “No entiendo muy bien qué está sucediendo. Solo espero llegar puntual a la cita que tengo en el consulado”, comentaba.

Universitarios con examen

Marioni, estudiante de la Universitat de Girona, esperó el tren R11 desde las 7.30 h de la mañana. Al llegar a la estación, no le habían permitido la entrada, aunque poco después ya pudo acceder a las vías. “Al principio lo habían cancelado y, cuando ya me iba a ir, vi que volvía a aparecer en la pantalla, así que me quedé esperando”, relataba. La universitaria tenía un examen a las 12 del mediodía, que el pasado jueves no pudo realizar al no poder llegar por culpa de Rodalies. El centro educativo le permitió repetirlo este lunes, por lo que decidió coger el primer tren disponible. “He salido con mucha antelación para coger el primero, por si había retrasos”, añadía. “Estoy nerviosa y preocupada; de verdad, espero que el tren venga”, concluía con esperanza. Finalmente, su tren llegó a las 8:45 horas.

En una situación similar, se encontraba Diego, quien debía desplazarse a Sant Vicenç de Calders. “Llevo aquí desde las 9 de la mañana; tenía que haber cogido el R2 Sud, pero no ha pasado”. El usuario tenía una clase a las 9:00 a la que no pudo llegar y reconocía con desánimo que tampoco creía que pudiera llegar a la de las 11h. “Pinta mal”, lamentaba.

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