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Tras el accidente mortal en Gelida

Crisis de Rodalies: cronología de una semana de corte del servicio, fallos de seguridad, desinformación y tormenta institucional

Última hora de Rodalies en Catalunya, en directo | Caótico reinicio del servicio de Rodalies con dos nuevas incidencias

Tren descarrilado en Gelida

Tren descarrilado en Gelida / JORDI OTIX

Martí Sosa

Barcelona
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La peor crisis que ha vivido Rodalies en su historia se desencadenó el martes de la semana pasado, cuando un tren chocó contra un muro de contención de la AP7 que se desprendió a su paso. Desde el día del siniestro hasta las dos caídas del Centro de Control de Tráfico que se han registrado este lunes, esta es la cronología de los hechos.

El primer incidente registrado en Rodalies a causa del temporal se produce el pasado martes 20 de enero, cuando un tren de la línea RG1 que circulaba entre las estaciones de Tordera y Maçanet-Massanes descarriló al impactar contra unas rocas que había en los raíles. En el tren accidentado viajan 10 pasajeros y no se registra ningún herido. Adif comunica la incidencia a las 20.52.

Alrededor de las 21.00 hortas, otro tren se accidenta cerca de Gelida. Se trataba de un tren de la línea R4 que circula, en dirección Manresa. La causa del accidente es el desprendimiento de un muro de contención que cae sobre las vías al paso del convoy. El siniestro deja un fallecido –un maquinista en prácticas de 27 años– y 37 heridos, al menos cinco de ellos en estado grave.

Tras los dos accidentes, los maquinistas paran los trenes.

La consellera Silvia Paneque, desplazada al lugar del siniestro, comunicó que al día siguiente no habría servicio en Rodalies para revisar las infraestructuras afectadas por el temporal y garantizar la seguridad del servicio.

Con el servicio suspendido, a las 9.30 se celebra una reunión del Centre de Coordinació Operativa de Catalunya (CECAT), en la que participan Renfe, Adif y el Govern. Se decide mantener la suspensión. El cierre coge por sorpresa a la mayoría de usuarios, que deben improvisar rutas alternativas para poder desplazarse.

A las cinco de la tarde, el presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, informa a través de una carta al Govern que, tras realizar las comprobaciones de seguridad oportunas, las líneas de Rodalies pueden estar operativas, a excepción de la R4 Sud entre Sant Sadurní y Martorell, punto del accidente, y la R-11 en la vía 2 entre Caldes y Girona.

Esa misma tarde, y tras mantener encuentros con los sindicatos ferroviarios, Renfe anuncia que está preparada para retomar el jueves el servicio.

La movilidad se complica aún más cuando, ya por la tarde, se corta la AP7 entre Martorell y Vilafranca del Penedès para revisar el punto del muro caído por "riesgo de hundimiento" de la calzada.

Por la noche, el Govern anuncia que Rodalies reabriría a partir de las seis de la mañana "progresivamente".

A primera hora de la mañana y, en contra de lo anunciado por el conseller de Presidència, Albert Dalmau, el servicio de Rodalies permanece suspendido "por razones operativas". El comisionado de la Generalitat para el traspaso de Rodalies, Pere Macias, anuncia que el Govern abrirá un expediente administrativo a Renfe por "incumplimiento".

Tras el paro del servicio se encuentran los maquinistas, quienes aseguran que no se dan las garantías para reabrir las vías. Tras unas negociaciones agónicas con Govern, Adif y Renfe, se acuerda que se realizarán unas nuevas inspecciones, en las que participarán los maquinistas, para dar el visto bueno a la reapertura. Pasadas las diez de la noche, Antonio Carmona comunica que Rodalies reabrirá a la mañana siguiente con "la mayor normalidad posible". Sobre las once, sale el primer tren en la R2 Sud.

El Govern anuncia que se levantan las restricciones de las ZBE y se levantan las barreras del peaje de la C32 en dirección sur.

El restablecimiento del servicio está lejos de registrar una cierta "normalidad": retrasos de media hora generalizados, trenes que no salen... La desconfianza de los usuarios es tal que estaciones usualmente llenas permanecen semivacías en horas punta.

Sin embargo, es por la tarde cuando se abre una nueva crisis: un desprendimiento de rocas cerca de Tordera obliga a frenar a un tren sin registrar heridos y abre una nueva crisis de seguridad. Los usuarios no saben si al día siguiente, sábado, habrá servicio. El gabinete de crisis, liderado por los consellers Dalmau, Paneque y Parlon, está reunido hasta las tres de la madrugada.

Tras la reunión se comunica que Renfe y Adif declaran su “incapacidad” para operar con seguridad y, por tanto, Catalunya vuelve a quedarse sin “sin servicio de Rodalies y Regionales”.

Sin embargo, el caos se acrecenta por la mañana cuando algunas líneas reabren de forma parcial y con muchas restricciones a primera hora. Más tarde, sin embargo, se impone una nueva suspensión del servicio por falta de garantías y tras un nuevo desprendimiento en la línea R4, en el tramo entre Cerdanyola del Vallès y Sabadell Sud.

El sa´bado por la tarde reabre un carril de la AP-7.

El servicio ferroviario permanece suspendido durante toda la jornada (Rodalies y Media Distancia), a la espera de validaciones e inspecciones.

Se anuncia la vuelta parcial para el lunes, con planificación por líneas y tramos, y se anuncia que Rodalies será gratis durante un mes.

Rodalies se vuelve a poner en funcionamento y sufre dos caídas del Centro de Control que obligan a parar de nuevo el servicio. El caos vuelve a presidir una jornada marcada por los retrasos y la desinformación que ha llevado al límite el tráfico y ha prendido la indignación entre los usuarios.