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Caos en la movilidad en Catalunya

Los 23 puntos críticos que Renfe identifica en la red de Rodalies

Las reparaciones y obras en estos enclaves atascan el retorno de los trenes a la normalidad

El túnel del Garraf en la R-2 Sur, la R-1 en Badalona y cinco focos en la R3 entre Vic i Puigcerdà, algunos de los puntos sensibles

Última hora de Rodalies en Catalunya, en directo | Caótico reinicio del servicio de Rodalies con dos nuevas incidencias

Dos nuevos desprendimiento en Rodalies cortan la circulación en Arenys y el servicio entre Caldes de Malavella y Girona

Puntos negros de la red de Rodalies.

Puntos negros de la red de Rodalies. / RAMON CURTO

Guillem Costa

Guillem Costa

Barcelona
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La compleja crisis en la que se halla, tras seis días consecutivos de caos, la red de Rodalies de Catalunya se puede desgranar a partir de 23 ubicaciones clave en las que la infraestructura presenta problemas que los maquinistas consideran incompatibles con la circulación de trenes y con la seguridad de los viajeros y donde Adif ha procedido a actuar con urgencia.

Las intervenciones se han acordado y coordinado con la administración titular del servicio (Generalitat), la empresa operadora (Renfe) y otros actores como el colectivo de maquinistas.

Mapa de los 23 puntos críticos detectados por Adif y los maquinistas en la red de Rodalies de Barcelona y en la de trenes regionales y de media distancia de Catalunya, en enero de 2026.

¿Pero cuáles son exactamente estos puntos rojos y cuál es el calendario de reparación? Fuentes de Generalitat reconocen haber identificado, junto a los responsables del servicio, estos 23 puntos rojos, entre los que hay dos zonas críticas: una en el túnel del Garraf, en la R2 sur, y otra en Badalona, en la R1, la línea más amenazada por los temporales de mar.

La R3, en su recorrido entre Vic y Puigcerdà, acumula hasta cinco focos que preocupan por desprendimientos de tierra en los taludes adyacentes a los raíles. En la R15, en las comarcas del Ebro, también se concentran varios puntos alarmantes. De hecho, en estas dos líneas el funcionamiento de los trenes continúa suspendido y los itinerarios se realizan aún por carretera. También se han identificado zonas de peligro en la R4, en la R13 y en la R11, cerca de Portbou.

Al margen de los temporales, años de desinversión y falta de mantenimiento han contribuido a enquistar los problemas en la red

En general, las áreas de reparación urgente se sitúan en lugares próximos a la costa (Barcelona-Vilanova-Sant Vicenç de Calders o Barcelona-Mataró-Maçanet) y en tramos que discurren por zonas con mayor presencia de taludes (La Garriga-Vic-Puigcerdà; Barcelona-Tarragona-Móra la Nova-Flix; Barcelona-Girona-Figueres o Castellsbibal-Mollet). Son estos enclaves, costa y taludes, especialmente sensibles a los temporales que se han venido sucediendo en las últimas semanas.

En las últimas hora Adif ha elevado a 26 los puntos a actuar de forma urgente

Sin embargo, en las últimas horas se han declarado incidencias leves en otras localizaciones que aún no están recogidas en este mapa que manejan Renfe, Adif y el Govern. De hecho, el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, apuntaba este lunes que se está actuando en 26 puntos con contratos de emergencia, hay 12 equipos de inspección de ingenieros actuando en cada punto y 330 personas adicionales reforzando a los equipos de mantenimiento.

Calendario

Los maquinistas, después de la muerte de un estudiante en prácticas en Gelida, negocian con Renfe para que se ponga remedio a los problemas y que la seguridad se garantice en todos estos lugares, hecho que previsiblemente alargará las incidencias al menos durante toda esta semana.

Pero las obras no se abordarán de forma inmediata en todas partes. En la R1, por ejemplo, el talud que en Badalona quedó dañado por el temporal ya está reparado. En los 23 puntos mencionados también han empezado los trabajos que complican la circulación de trenes.

Pero en otros casos, el Govern y Adif se han comprometido a ir evaluando todas las áreas críticas y a encontrar soluciones definitivas que aporten seguridad y resiliencia a la infraestructura a través de unas reuniones que se realizarán de forma bimestral. En algunas vías, como en la zona del Ebro, el problema son los baches. En otras, como en Girona, donde el viento sopla con fuerza, son los árboles los que ante en estos episodios amenazan con interrumpir la circulación de trenes.

Cambio climático y mantenimiento

Todos estos puntos rojos del mapa quedan más amenazados en caso de inclemencia meteorológica. Aun así, fuentes conocedoras de la negociación consultadas por EL PERIÓDICO afirman que la causa de las incidencias no se explica solamente por la virulencia cada vez más potente de los temporales, alentada por el cambio climático.

Sostienen que la acumulación de años de desinversión y la falta de mantenimiento han contribuido a enquistar una situación que ahora el sindicato de maquinistas, aprovechando las circunstancias del siniestro de Gelida, pretende que se revierta.

La principal razón que esgrimen los maquinistas a la hora de poner en duda la red de Rodalies de Catalunya es, en definitiva, la falta de seguridad. Este fue, al menos públicamente, el motivo por el que el sindicato SEMAF se negó a subirse a los trenes el pasado miércoles: el colectivo, tras el accidente mortal de Gelida, sentía que algunos tramos de la infraestructura ponían en riesgo su vida y la de los pasajeros.

A partir de aquella queja, empezó una dura negociación a cuatro bandas entre el sindicato, Renfe, Adif y el Govern. Tanto el administrador de infraestructuras ferroviarias como Renfe y el Ejecutivo catalán aseguraban que las vías férreas eran fiables. No obstante, se ofreció a los maquinistas la posibilidad de participar en un nuevo chequeo que desembocó en la revisión de estos 23 puntos que se debían revisar.

Pese a que esta propuesta había servido supuestamente para desbloquear la situación, las reticencias de los maquinistas tomaron fuerza otra vez cuando se produjeron nuevos desprendimientos cerca de las vías. Entonces, el sábado, el Govern optó por pedir a Renfe que suspendiera el servicio. "Como titulares del servicio, pedimos su suspensión hasta que los operadores ferroviarios, Adif y Renfe, puedan garantizar la seguridad", afirmaba entonces el conseller de la Presidència, Albert Dalmau.

De esta forma, aunque se habían repetido por segunda vez las 'marchas blancas' de trenes para inspeccionar la infraestructura, el Govern admitía que en la red sí había puntos de riesgo. Además, cabe tener en cuenta que los maquinistas estarán muy atentos a cualquier otro desperfecto que se detecte durante estos días para que el administrador de la infraestructura lo incluya en la lista de tareas pendientes.

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