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Caos ferroviario

Los maquinistas se niegan a circular ante las intensas lluvias por motivos de seguridad

El sindicato que representa a los conductores rechazó pasar por zonas que consideran de riesgo en condiciones de meteorología adversa, como los túneles del Garraf o la línea de la costa hacia Badalona

Rodalies interrumpe su servicio después de que el Govern exija su suspensión por falta de seguridad

Un árbol cae sobre las vías del tren de la R3 de Rodalies en Osona.

Un árbol cae sobre las vías del tren de la R3 de Rodalies en Osona. / Rodalies

Glòria Ayuso

Glòria Ayuso

Barcelona
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En un contexto ya muy tenso, la meteorología adversa de este sábado terminó por hacer estallar la situación. El sindicato de maquinistas Semaf decidió no conducir trenes por ciertos tramos que consideran peligrosos. Se trata de los túneles del Garraf e la R2 Sur, pendientes de una reparación porque la infraestructura está muy desgastada, y la línea de la costa hacia Badalona, la R1, muy próxima al mar y donde hay riesgo de desprendimientos especialmente con mal tiempo. Por su parte, Renfe intentó mantener el servicio. Esta combinación explicarían el desaguisado del día.

"Como maquinistas conocemos bien los tramos complicados de la red de Rodalies, sobre todo aquellos que discurren por trincheras o cerca de árboles y zonas de pendiente. Cuando hay un temporal fuerte, es habitual que se produzcan desprendimientos de rocas, caída de árboles o baches en la vía", explican desde el sindicato. Para los maquinistas, las infraestructuras más antiguas son especialmente sensibles: muros de contención que deben resistir lluvias intensas, vías que ya muestran desgaste, y túneles que llevan años sin reformas. "Sentimos cada irregularidad del terreno, cada vibración o bache, y reportamos inmediatamente cualquier anomalía visible. Por eso, cuando hay avisos de fenómenos meteorológicos extremos, exigimos garantías de seguridad, porque no podemos exponernos ni a nosotros ni a las personas que llevamos", explican. Para Semaf, en muchos casos la presión para mantener el servicio choca con la necesidad de seguridad, lo que hace imprescindible revisar toda la infraestructura antes de reanudar la circulación.

Conocimiento de los riesgos

Por ello, durante la noche del viernes al sábado, la reunión en la conselleria de Territori entre el Govern, Renfe y Adif para intentar poner en marcha el servicio al día siguiente fue especialmente tensa. Tras el deslizamiento de tierras en la R1 del viernes, el sindicato aceptó volver a revisar la red ferroviaria durante la noche, una tarea que se llevó a cabo con la participación de un técnico de Adif, un mando intermedio de Renfe y un maquinista, aprovechando el conocimiento directo que los conductores tienen de los puntos más conflictivos. Los representantes sindicales fueron recibiendo llamadas en las que se les comunicaba, de forma progresiva, qué puntos de la red se incorporaban finalmente a las restricciones y por dónde se autorizaba la circulación.

Los maquinistas reclamaban a su vez el cumplimiento estricto de los acuerdos previos y la aplicación de las máximas garantías de seguridad antes de retomar el servicio. A jucio del sindicato, el último desprendimiento en la R4 a la altura de Cerdanyola, evidencia que el riesgo seguía siendo real. "Pedíamos que no se circulara por los túneles del Garraf o la línea de la costa hacia Badalona", muy sensibles por su proximidad al mar en momentos de climatología adversa, indican, a la vez que señalan que recibieron una fuerte presión para que el servicio se prestara.

Un nuevo temporal

Es así como ante numerosos desprendimientos tanto en infraestructuras de Rodalies como en otras redes ferroviarias, se reforzaron en su demanda de una seguridad total antes de normalizar la circulación. “Si hay una emergencia climatológica y una infraestructura sensible, no te la puedes jugar”, resumen desde la organización.

En este contexto, Semaf recuerda que el mismo día en que falleció un maquinista en formación de Rodalies, el sindicato remitió una carta al responsable de Recursos Humanos de Renfe alertando de los riesgos existentes en determinados tramos de la línea. En esa misiva, advertían que “prácticamente en cada temporal se producen múltiples caídas de árboles a la vía, poniendo en riesgo la seguridad y la vida de los trabajadores y de los viajeros” y advertían de las "continuas incidencias" que sufren los trabajadores que operan en Rodalies.

Advertencia

El sindicato también recordaba en la carta un grave antecedente ocurrido en 2021, cuando “un árbol de grandes dimensiones cayó sobre la caja de la vía impactando violentamente contra un tren”, deformando la cabina y poniendo en grave peligro al maquinista y a los pasajeros. “Actualmente seguimos circulando junto a árboles muy cerca de la caja de vía”, advertían.

SEMAF sostiene que lleva años alertando de estos riesgos y denuncia que, pese a ello, siempre existen presiones para mantener el servicio incluso en situaciones comprometidas. “Queremos garantías, que alguien se responsabilice, por los maquinistas y por las personas que llevamos”, subrayan desde la organización, que insiste en que la seguridad debe prevalecer sobre cualquier otra consideración.

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