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VIOLENCIA MACHISTA

Eva Abad, la doctora asesinada por su marido en 2019, ya tiene una plaza en Terrassa

El asesino, Manel Pérez Sucarrats le asestó 102 puñaladas la mañana del 24 de julio de 2019

Los 'Jardines de Eva Abad' se hallan frente al CAP del barrio de Torre-Sana, donde ella ejerció

Vecinos de Torre-Sana (Terrassa) depositan rosas en los 'Jardines de Eva Abad'

Vecinos de Torre-Sana (Terrassa) depositan rosas en los 'Jardines de Eva Abad' / DLF

David López Frías

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"Ha sido la persona más querida de este barrio, nadie se lo merece más", declaraba uno de los vecinos de Torre-Sana, el barrio de Terrassa en cuyo CAP ejercía la doctora Eva Abad Pérez hasta su asesinato. Su marido, Manel Pérez Sucarrats, le quitó la vida apuñalándola el 24 de julio de 2019.

Seis años y medio después, el asesino ha visto cómo el Supremo rechazaba rebajar los 24 años de condena que le impuso el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC). Y el Ayuntamiento de Terrassa, a petición de la Asociación de Vecinos de Torre-Sana, ha inaugurado los 'Jardines de Eva Abad', una plaza que se encuentra justo enfrente del ambulatorio en el que ella tenía plaza.

El acto ha contado con la presencia de la familia de la fallecida. Madre, hermanos e hijos, además de autoridades consistoriales y compañeras de trabajo de la doctora. Su hija, Laura, estudiante de Medicina, la recordó en un acto que congregó a un elevado número de vecinos a pesar de la lluvia: "Fue la primera doctora que tuvimos en este barrio. Era como la 'médica del pueblo'; nos conocía y nos ayudó a todos", expresaba otro de los vecinos asistentes al acto.

Laura, hija de la doctora Abad, leyó un texto en homenaje a su madre durante el acto

Laura, hija de la doctora Abad, leyó un texto en homenaje a su madre durante el acto / DLF

102 puñaladas

Eva Abad Pérez fue asesinada en la cocina de su casa sobre las 9 de la mañana del 24 de julio. Estaba desayunando junto a su marido, cuando él agarró dos cuchillos de cocina de grandes dimensiones y empezó a acuchillarla. Después se entregó en una comisaría de Terrassa. Según la autopsia, el asesino le asestó un total de 102 puñaladas. Además, durante el juicio quedó probado que uno de los cuchillos se rompió durante el crimen y el homicida cogió unas tijeras de cocina para consumar el asesinato.

“Eva y yo estábamos desayunando en casa. Ella me había recetado unas pastillas para mi depresión. Le pregunté que cuántas me tenía que tomar. Me contestó que, por ella, como si me las tomaba todas y me moría. Yo estaba cortando queso y tenía el cuchillo en la mano. Si hubiera estado comiendo quesitos, pues igual no hubiera pasado nada. Pero como yo tenía el cuchillo…”, declaró Pérez Sucarrats durante la vista.

El TSJC le impuso la máxima pena, que fue recurrida ante el Supremo por su defensa. El Alto Tribunal rechazó la atenuación de la condena en julio de 2023, recordando que "en crímenes de violencia de género, por desgracia tan reiterados en nuestra sociedad y sobre los que el Derecho ha de dar una respuesta justa proporcionada, el estado pasional tiene, como en todos los delitos, un espacio excepcional" con requisitos que en este caso no se cumplen.

El acto contó con la presencia de familiares de la doctora, vecinos y autoridades de Terrassa

El acto contó con la presencia de familiares de la doctora, vecinos y autoridades de Terrassa / DLF

Los magistrados señalaron que "la frase proferida por la víctima, aun pudiendo ser hiriente, no es suficiente para atenuar el desproporcionado desarrollo ulterior de la ejecución de estos hechos, pues aun cuando fuera cierto que la víctima dijera al acusado que lo que quería era que se suicidara, no podría nunca considerarse como un estímulo suficiente para detonar la reacción del acusado, la cual fue, como es obvio, absolutamente desproporcionada".

Serenidad del asesino

Tampoco constituyeron ningún estímulo suficiente las circunstancias alegadas por el condenado, como son los problemas laborales, el deterioro en la relación o no haber dormido bien la noche anterior. De ahí que el jurado por unanimidad declarara en su día que no se había probado que Manel "sufriera un súbito descontrol emocional y alteración de sus capacidades intelectivas y volitivas que le llevó a apuñalar a Eva. La actitud del acusado cuando se presentó en comisaría inmediatamente después de haber cometido los hechos fue de serenidad y tranquilidad".

Con este razonamiento, el Supremo ratificaba la pena 24 años de cárcel impuesta por un delito de asesinato con las agravantes de parentesco y discriminación por razón de género y la atenuante de confesión. Durante 34 no podrá acercarse a donde vivan o estudien o trabajen los hijos de la pareja.

La creación de los 'Jardines de Eva Abad' ha sido una reivindicación de la Asociación de Vecinos de Torre-Sana, recogiendo así la petición popular de los residentes en el barrio. "Ella no vivía aquí, pero conocía a todo el mundo. A todos nos ayudó y no solamente por su excelente labor como médica de cabecera; también porque ejercía de psicóloga de sus propios pacientes cuando lo necesitábamos", señalaba uno de los asistentes al acto, que han colocado las primeras flores en estos jardines para el recuerdo de la doctora.