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Caos en la red ferroviaria

Los catalanes se pasan al bus y al coche ante la incertidumbre de Rodalies: "Yo ya no me fío"

Un grueso de los 400.000 usuarios del tren no han confiado en que el servicio se iba a restituir con cierta normalidad y han optado por coger el bus o el coche

Última hora de Rodalies en Catalunya, en directo | Rodalies restablece por completo el servicio en Catalunya

Pau Lizana Manuel

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Los usuarios no se han fiado del anuncio de Renfe de que el servicio de Rodalies iba a funcionar este viernes, tras dos días de apagón total, con la mayor "normalidad posible". Ese 'posible', anunciado pasadas las diez de la noche del jueves, se ha traducido a primera hora de la mañana en trenes y estaciones casi vacíos. Donde normalmente se agolpan miles de personas –Rodalies cuenta con 400.000 usuarios diarios– que se dirigen a trabajar, estudiar o simplemente visitar Barcelona, esta mañana solo llegaban unos pocos usuarios con mucha fe. De hecho, muy desubicados no andaban: el servicio ha arrancado a medio gas, con menos trenes de lo habitual, retrasos de más de media hora e incidencias varias.

En Castelldefels, en la línea R2 Sud, así como en otros puntos de la red ferroviaria catalana, los trenes se han parado en una sola vía, lo que ha provocado confusión entre algunos pasajeros. "Todos por la vía 4, te he dicho", le ha espetado una informadora a un joven que ha empezado entonces a caminar equivocadamente hacia la vía 2 sin que nadie le corrigiera.

Retrasos de media hora

Algo más tarde, pero todavía en hora punta, la estación en Gavà se encuentra vacía, pese a que la informadora de la estación asegura que "todo va como siempre". En los carteles, a las 08.20 horas se indica que un tren con destino a Estació de França debe pasar en nueve minutos, pero no llega. Así, el andén se va llenando de pasajeros hasta rondar una cincuentena, aunque lejos de las cifras habituales a esas horas.

El tren, por cierto, no ha pasado hasta las 08:53 horas. En su interior viaja Vasili, que viene desde Sitges y ha acabado confiando en Rodalies ante un previsible atasco en la carretera. No va desencaminado: ante el caos de Rodalies, el tráfico ha aumentado un 10% en Catalunya en comparación con otros viernes.

El tráfico ha aumentado un 10% en Catalunya en comparación con otros viernes.

"El tren se ha retrasado 20 minutos, algo más de lo normal pero tampoco demasiado", asegura, mientras viaja sentado en las escaleras del vagón de doble planta. Vasili, sin embargo, es la excepción a la regla. Muchas de las personas que necesitan llegar a Barcelona desde el Garraf o el Baix Llobregat sur han dado el salto esta mañana a los buses. Es una tendencia global ante los fallos sistémicos de Rodalies que se intensifica estos días de incertidumbre absoluta.

Media hora más de trayecto

Jordi se baja del X86 en la plaza Espanya. Es una de las líneas que Avanza, la operadora de buses urbanos e interurbanos del Baix Llobregat sur, ha reforzado estos días. Trabaja de cocinero en un restaurante de Barcelona y admite que ha dejado de confiar en los trenes estos días ante las distintas afectaciones. "Ya no me fío", resume. "Ahora, además de este bus, tengo que coger el metro y otro bus para llegar", lamenta este joven, que reconoce que, pese a que Rodalies "ya iba mal" antes del accidente en Gelida, lo cogía porque le dejaba mucho más cerca de su puesto de trabajo.

Para Jordi, Rodalies "ya iba mal" antes del accidente en Gelida, pero la estación le quedaba más cerca que alguna parada de bus

Algo parecido le sucede a Pablo, un joven de Gavà que llega hasta la misma parada que Jordi en un X86, otra de las líneas reforzadas estos días por Avanza. "Con el tren tardo 40-50 minutos, ahora con el bus y el metro tardo una hora y diez minutos más o menos", explica el joven. Este viernes, además, ha sufrido los efectos del aumento del uso del vehículo privado, aunque como ha salido hacia las nueve de la mañana de su casa, solo se ha topado con el tapón de tráfico al inicio del recorrido.

Jordi, en la parada de plaza Espanya donde se ha bajado del X86

Jordi, en la parada de plaza Espanya donde se ha bajado del X86 / Jordi Otix

A pesar de ello, se suceden las llegadas de buses de la misma línea en pocos minutos a la plaza España. Los últimos llegan vacíos. Es un efecto común cuando el tráfico es intenso en la C-32 y la Ronda de Dalt (B-20), pero este viernes es mucho más marcado: tres buses de la X86 se han detenido en la parada en apenas cinco minutos cuando su frecuencia habitual es de 20.

Barcelona, 22/01/2026. Sociedad. Eduard Ayguasanosa Estudiante Periodisme. Autobuses en la estación de Fabra i Puig. Foto: Zowy Voeten / El Periódico.

Eduard Ayguasanosa, estudiante de periodismo, esperando un bus en la estación de Fabra i Puig / Zowy Voeten / EPC

"No me la quiero jugar"

Al otro lado de Barcelona, en la estación de autobuses de Fabra i Puig, la locura inicial de la hora punta ha dado paso a un reguero continuo aunque tranquilo de viajeros que entran y salen de Barcelona con destino el Vallès u otras comarcas al norte de la capital. Igual que Pablo o Jordi, muchos de ellos han esquivado estos días coger un tren de Rodalies. Es el caso de Eduard Ayguasanosa, que cada día coge la R2 para llegar a su universidad desde Granollers y que estos días ha cambiado el tren por el autobús. "No me la quiero jugar con el tren. Ayer ya dijeron que funcionaban y mira cómo fue", resume este joven, que estudia periodismo en la Universitat Pompeu Fabra.

Barcelona, 22/01/2026. Sociedad. Pau Del Hierro Estudiante asesoria de imagen. Autobuses en la estación de Fabra i Puig. Foto: Zowy Voeten / El Periódico.

Pau Del Hierro, estudiante de asesoría de imagen, esperando un bus en la estación de Fabra i Puig / Zowy Voeten / EPC

También desde Granollers viene Pau del Hierro, que estudia asesoría de imagen cerca del Hospital Clínic y se ha visto obligado a cambiar su modo de transporte. "Nos han jodido", denuncia mientras espera a un segundo bus urbano de Barcelona que lo tiene que llevar hasta una parada de metro que, finalmente, le dejará en el instituto en el que trabaja. Del Hierro asegura que tarda "lo mismo o un poco más" en el bus, pero que la estación de tren le queda mucho más cerca que la parada.

"Cogí los tres primeros días el tren y los tres días tuvo incidencias", denuncia Raquel, que ha dejado de usar Rodalies

Pilar y Ricard no suelen venir hasta Barcelona, pero estos días han tenido que venir hasta Fabra i Puig para realizar unas visitas médicas. "Casi siempre cogemos el bus porque ya nos va bien, pero es verdad que esta mañana iba a reventar", explica esta pareja de Sabadell. Menos suerte tiene Raquel, que cada día desde julio se desplaza hasta la capital catalana para trabajar. A diferencia de otros usuarios, Raquel decidió desde el primer momento que utilizaría el autobús, pese a que la estación de Renfe le queda al lado de casa. "Cogí los tres primeros días el tren y los tres días tuvo incidencias", denuncia esta mujer, que se resigna a un trayecto de hora y media cada día, cuando el mismo recorrido en tren dura poco más de media hora.

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