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Los rostros de la tragedia

El primer fallecido de Castilla y León por el accidente de tren de Adamuz era natural de León y creó una escuela de baile en Zamora

Tenía 52 años y su familia llevaba desde el domingo pidiendo colaboración para encontrarlo

Julio Rodríguez, durante su estancia en Zamora.

Julio Rodríguez, durante su estancia en Zamora. / Archivo LOZ

Tania Sutil

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El leonés hallado muerto en las últimas horas tras el descarrilamiento del tren de Adamuz (Córdoba), Julio Rodríguez Gómez, era un DJ y empresario muy ligado a Zamora, donde vivió durante varios años y montó una escuela de salsa que sigue en marcha, aunque él ya estaba desligado de ella ya que se trasladó a vivir a León. En la capital leonesa se convirtió, al igual que en Zamora, en una figura muy conocida dentro del sector del ocio y era propietario de una escuela de danza.

La Guardia Civil ha confirmado en las últimas horas la aparición de su cuerpo entre los escombros de uno de los vagones movilizados y sus familiares ya están informados.

Desde el pasado domingo, sus seres queridos habían lanzado varios mensajes en las redes sociales tras no saber nada de él desde el accidente ferroviario: "No sabemos nada de él e iba en el tren a Huelva", el convoy LD AV 2384 Puerta de Atocha–Huelva sobre el que impactó el iryo Málaga-Madrid tras descarrilar e invadir la vía contraria.

El empresario fallecido en el descarrilamiento de Córdoba vivió durante un tiempo en la localidad zamorana de Morales del Vino y organizó durante su estancia en la provincia campeonatos de salsa, lo mismo que en su última etapa hacía en León. Además, daba clases de baile por los pueblos zamoranos.

Su padre era de Madridanos, donde pasaba de niño largas estancias.

Esta era la entrevista que le hacíamos en La Opinión-El Correo de Zamora durante los primeros pasos de la escuela que creó junto a su expareja:

52 años

Julio tenía 52 años, nació en León y su familia había puesto a disposición de la Guardia Civil el material genético para su posible identificación, tal y como están haciendo con el resto de víctimas para cotejar ADN y certificar los fallecimientos.