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CLAVES

Del caos a la resignación: los gráficos que explican una jornada negra en Rodalies que cuestiona el actual sistema de transporte

400.000 viajeros se han visto obligados a buscar alternativas tras la suspensión del servicio ferroviario en una red saturada y al borde del colapso

DIRECTO | Última hora de la suspensión de Rodalies y del accidente de tren en Gelida

Muere un maquinista en prácticas de 27 años y otras 41 personas resultan heridas al descarrilar un tren en Gelida

"¡No hay tren!": Miles de pasajeros de Rodalies improvisan sus rutas ante el caos ferroviario en Barcelona

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El accidente de tren de Gelida, que se ha cobrado un muerto y 41 heridos, vuelve a poner en cuestión el actual sistema ferroviario catalán y estatal y supone otro duro golpe a su imagen tras el grave siniestro de Adamuz.

En el caso del fatídico impacto de Rodalies, sus consecuencias en cuanto a la movilidad han ido más allá de su caso particular, afectando a todo el transporte ferroviario de corta y media distancia y regionales y extendiéndose a toda la red viaria catalana.

El resultado para los usuarios ya no viene de nuevo: indignación, resignación y asumir que muchas de las horas de ese día a día se van a invertir en una yincana para buscar un transporte alternativo a la que, desgraciadamente, comienza a estar acostumbrados.

El fatídico martes

Se ha convertido en rutina que Rodalies sea un cúmulo de dolores de cabeza para las 400.000 personas que cada jornada laborable deben de hacer uso de su red ferroviaria para desplazarse en el entorno del área metropolitana de Barcelona y el resto de Catalunya. Retrasos y cancelaciones suelen estar a la orden del día, en su mayoría por incidencias técnicas del propio servicio, pero el pasado martes la situación escaló a un nuevo nivel de gravedad al sumarse la inclemencia meteorológica originada por el temporal que ha estado afectando al litoral mediterráneo.

Ya desde primera hora de la mañana comenzaron los problemas: la primera incidencia registrada fue la caída de un árbol sobre la infraestructura que obligó a suspender durante un par de horas la circulación entre Girona y Caldes de Malavella del trazado ferroviario de Barcelona-Girona-Portbou por la caída de un árbol sobre la infraestructura. Por la tarde, otro árbol caído sobre las vías obligó a interrumpir el paso de los trenes de la línea R4 entre Terrassa y Castellbell i el Vilar.

Descarrilamiento del tren de la R1 entre Blanes y Maçanet

El temporal también significó retrasos en la red de Rodalies para los trenes que circulan entre L'Hospitalet de Llobregat y Maçanet Massanes debido a la acumulación de agua entre Vilassar de Mar y Mataró. Una avería en un tren la línea R2 Sud de Rodalies de Barcelona está registrando retrasos debido a la avería de un tren en Platja de Castelldefels.

Lo peor, en cuanto a pérdidas humanas y seguridad de los pasajeros, estaría por llegar ya entrada la noche. A las 8.52 Adif notificó el descarrilamiento de un tren de la R1 que circulaba entre Blanes y Maçanet-Massanes a causa de unas rocas desprendidas en la vía. Por suerte, no se registraron heridos.

Mapa de localización del descarrilamiento en Gelida.

Unos pocos minutos más tarde se reportó el accidente más grave y el que desencadenará las decisiones a nivel operativo que han provocado el caos ferroviario en la jornada de este miércoles: un tren de Rodalies de la línea R4 descarriló en Gelida (a la altura de Subirats) tras el desplome de un muro de contención sobre la vía, causando la muerte de un maquinista en prácticas de 27 años y dejando 41 heridos, cinco de ellos, graves. El suceso se produjo poco antes de las nueve de la noche, cuando el tren circulaba en dirección a Barcelona entre Sant Sadurní y Gelida.

Ya de madrugada, en la comparecencia protagonizada en el mismo lugar del fatídico accidente por la consellera de Interior, Núria Parlon, y la de Territori, Silvia Paneque, esta última comunicó que Adif suspendía la circulación de trenes en Rodalies (13 líneas), Media Distancia (6 líneas) y Regionales en Catalunya tras los dos descarrilamientos que se habían producido para revisar el estado de todas las líneas tras el temporal que ha afectado las infraestructuras con la idea de que el servicio no se retomará hasta que se tenga la total seguridad de que es fiable y seguro.

Miércoles de caos y resignación

Sin un aviso directo a la población más allá de lo establecido en la comparecencia y las comunicaciones por redes sociales, miles de viajeros que cada día laborable hacen uso de la red de Rodalies y media distancia de Catalunya se encuentraron con la sorpresa de que tienen que buscarse un plan alternativo al resultar "imposible", según el portavoz de RENFE en Catalunya, que se puediera ofrecer un servicio sustitutorio por carretera para todos los usuarios de Rodalies. El único apoyo en la movilidad ha consistido en reforzar en un 10% el transporte por carretera y los servicios alternativos, según detallaron Parlon y Paneque al término de la reunión del CECAT.

Esta improvisada diáspora en el transporte que debían comenzar unos viajeros ya resignados ante este tipo de situaciones acabaría tensionado, y llevando en algunos casos al colapso, al resto de modos de transporte públicos: las larguísimas colas frente a los andenes de los buses interurbanos en la terminal de Fabra i Puig o la masiva afluencia de gente en la conexión de la L5 de metro con la estación de Sants y vagones de metro atestados aún más de lo habitual en hora punta daban testimonio de ello.

Por otro lado, los viajeros que decidieron arriesgarse con el coche privado en los momentos de máxima tensión viaria -a primera hora de la mañana y durante la 'operación retorno' a partir de las 14.00 de la tarde-, sin llegar al caos del transporte público, sufrieron en primera persona ese incremento del 6% de los desplazamientos en coche privado que se ha registrado este miércoles y que ha comportado una agudización de los problemas viarios que se suceden diariamente en las vías de acceso del Área Metropolitana de Barcelona.

TRAMO DE LA AP-7 CORTADO (De Martorell a Gelida)

Para acabarlo de rematar, una derivada del accidente ferroviario de Gelida, el riesgo de hundimiento de la AP-7 tras la caída del muro de contención sobre el tren siniestrado, ha provocado el corte de la autopista desde las 18.00 en el tramo que va del km 171 -Martorell- al 193 -Vilafranca del Penedès- en sentido Tarragona.

Sin previsión de apertura a corto plazo, ya que hay que realizar primero las actuaciones de extracción del tren para posteriormente realizar un peritaje que permita establecer cuántos días durará el corte de la vía rápida, es una medida que, según calcula el director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, afectará a unos 120.000 vehículos y 25.000 vehículos pesados que les obligará a emprender rutas alternativas.

Un miércoles negro que acaba para los usuarios con un comunicado esperanzador: Adif ha enviado una carta a la consellera Paneque en la que asegura que vuelven a estar operativas todas las líneas de Rodalies, excepto la R4 Sud entre Sant Sadurní- Martorell (la del accidente de Gelida) y la R-11, en su vía 2 en el tramo entre Caldes y Girona (ambas estaciones excluidas). La propia Paneque ha asegurado que el jueves se reactivará el servicio de forma escalonada. Un suspiro para poder encarar con otro ánimo la siguiente jornada.

Con gráficos de Ramon Curto, Ricard Gràcia, Andrea Hermida y Emma Morales e información de Manuel Arenas, Gloria Ayuso, Germán González, Gisela Macedo, Ariadna Miranda, Pau Lizana, Beatriz Pérez y Gerardo Santos.

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