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Fuera de pistas

Las fuertes nevadas dejan un fin de semana negro en Francia, con cinco muertos por avalanchas

Desde el viernes, Météo-France y la prefectura de Saboya habían alertado de que el riesgo de avalanchas en casi todos los macizos alpinos era “fuerte”

Frio y nieve en Europa

Frio y nieve en Europa / EFE_KOEN VAN WEEL

AFP

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Dos esquiadores, uno de ellos británico, murieron este domingo en dos avalanchas distintas en las estaciones saboyanas de Courchevel y La Plagne, un día después de una jornada negra que ya se había saldado con tres muertos fuera de pista en los Alpes, anunciaron estas estaciones.

Desde el viernes, Météo-France y la prefectura de Saboya habían alertado de que el riesgo de avalanchas en casi todos los macizos alpinos era “fuerte” durante todo el fin de semana y probablemente también el lunes y el martes, y habían recomendado una “vigilancia extrema”, desaconsejando “firmemente” el esquí fuera de pista.

Sepultados bajo la nieve

En La Plagne, un esquiador británico de unos 50 años que practicaba esquí fuera de pista quedó sepultado a primera hora de la tarde bajo un alud, según un comunicado de la estación. En total, se movilizaron 52 rescatistas, perros de avalancha y un helicóptero, pero fueron necesarios 50 minutos para localizarlo bajo 2,5 metros de nieve y no pudo ser reanimado.

En Courchevel, a última hora de la mañana, otro esquiador sepultado por una avalancha distinta fue hallado muerto, anunció la estación sin dar más detalles.

Solo durante la mañana del domingo, la prefectura de Saboya contabilizó al menos seis avalanchas en las zonas esquiables del departamento. Al menos otro esquiador resultó herido: en Tignes-le-Lac, arrastrado por una avalancha durante la mañana, un snowboarder fue encontrado medio sumergido en el lago y trasladado al hospital en estado de hipotermia, según la estación.

Tres muertos el sábado

Dos hombres murieron en la gran estación saboyana de Val-d'Isère (región de Saboya), al ser arrastrados por un aluvión de nieve mientras esquiaban fuera de pista y fueron localizados gracias a sus teléfonos móviles enterrados bajo 2,5 metros de nieve, pero ya era demasiado tarde para reanimarlos, según informó la oficina de turismo. El tercer esquiador, también un hombre, falleció a unos 60 kilómetros de distancia, en la estación de Arêches-Beaufort, también en Saboya, y la mujer que le acompañaba pudo ser rescatada y hospitalizada en estado grave.