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La lucha contra una lacra social

Los forenses de violencia machista atienden 3.326 casos en dos años en Catalunya

Estas unidades han aumentado su actividad en un 621,6% respecto a años anteriores y la tendencia es que se siga incrementando

El Govern unifica y refuerza los equipos forenses de las víctimas de violencia machista para evitar la revictimización

Cientos de personas participan en la manifestación con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.

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J. G. Albalat

J. G. Albalat

Barcelona
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Las unidades de forenses dedicadas a la violencia machista en Catalunya, que dependen del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses (IMLFC) de la Conselleria de Justícia, han realizado 3.326 actuaciones desde su creación a principios del año 2024, hace ahora dos años. La valoración de estos equipos, en los que intervienen profesionales de la medicina forense, la psicología y el trabajo social, ha aumentado en un 621,6 % respecto a los años anteriores.

Las denominadas Unidades de Valoración Forense Integral (UVFI), que cuentan con 27 profesionales, se dedican al abordaje de las víctimas de violencia machista en el seno de los procesos judiciales y ofrecen este servicio en los distintos partidos judiciales de Catalunya, tanto desde el Instituto de Medicina Legal, como a través de los equipos de asesoramiento técnico penal (EATP). La solicitud del juez se dirige a la IMLFC, que funciona como ventanilla única. A partir de aquí, y atendiendo a la edad de la víctima, se atiende el caso. De este modo, se busca acortar los tiempos y evitar dobles o triples declaraciones que son traumáticas por la víctima.

Los EATP están compuestos por psicólogos y trabajadores sociales que informan a los tribunales sobre las características psicosociales de personas implicadas en las causas judiciales (imputados, víctimas o testigos) para ayudar en la toma de decisiones, evaluando riesgo de reincidencia, viabilidad de penas alternativas, apoyo a menores vulnerables y credibilidad generando informes no vinculantes pero cruciales para la resolución judicial. Los forenses, por su parte, pueden analizar la existencia de lesiones o las secuelas de acto violento, entre otras cuestiones.

Con la entrada en vigor de la ley de eficiencia de la Justicia, que ha completado su implantación este mes de enero, las secciones de violencia sobre la mujer de los tribunales de instancia (sustituyen a los juzgados unipersonales) asumen nuevas competencias, como las agresiones sexuales fuera de la pareja, que hacen prever también un aumento de las actuaciones de la unidad de valoración forense.

Además, el pacto de Estado contra la violencia de género actualiza las medidas que impactan directamente sobre estos equipos en lo que se refiere a la asistencia a jueces en la valoración del riesgo, la elaboración de protocolos para estandarizar los procedimientos y reducir los plazos, y la priorización de los informes que se tengan que emitir.

Los ataques sexuales

Según el director del IMLCFC, Eneko Barberia, "hay que seguir avanzando en un modelo transversal de ventanilla única con profesionales propios, especializados y dedicación exclusiva mediante un trabajo en red y con movilidad para cubrir todo el territorio". "Debemos dar servicio a todos los juzgados en la atención a las violencias sobre las mujeres, y particularmente las violencias sexuales, y debemos hacerlo, como hasta ahora, de forma coordinada con otros programas como el Barnahus de atención a la violencia sexual en menores", añade. El fuerte incremento de actuaciones, subraya el responsable del instituto, refleja la necesidad de este programa.

Hasta la creación de estas unidades especializadas, diferentes unidades de la Conselleria de Justícia asumían las funciones de forma coordinada. Con la entrada en funcionamiento de las UVFI hace dos años, se crearon nuevas estructuras funcionales, nuevos circuitos y una vía única de entrada de los casos. La visión del IMLCFC en el abordaje de estas violencias tiene como objetivo poner a la víctima en el centro, el trabajo multidisciplinar y en red, incorporar la perspectiva de género e interseccional, y fomentar la formación y la experiencia, según el departamento dirigido por el conseller Ramon Espadaler.

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