Giro delincuencial
Los ladrones de casas se pasan al negocio de la marihuana en Catalunya: más rentable y menos pena
Los hurtos bajan un 3% y los robos en viviendas y locales caen un 11% mientras que las denuncias por tráfico de drogas han crecido un 13%
Los Mossos d'Esquadra calculan que cada año se incorporan al negocio de la droga un 12% más de nuevos criminales
La fiscalía presiona para endurecer las penas a los narcos: pide cárcel por pinchar la luz para cultivar marihuana

Marihuana transportada en una furgoneta / Mossos

La expansión del mercado de la marihuana está cambiando el panorama de la delincuencia en Catalunya: cada vez hay menos robos en domicilios y más bandas de narcotraficantes. Según los datos del Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior, en los primeros nueve meses de 2025 las denuncias por tráfico de drogas, principalmente marihuana, han subido un 13% respecto a 2024 en el conjunto del territorio catalán, mientras que los hurtos han bajado casi un 3% y los robos con fuerza en viviendas y locales han caído más de un 11%.
Incluso los robos con violencia e intimidación, los únicos que subieron (un 1,4%) entre enero y septiembre de este pasado año suelen estar relacionados, habitualmente, con la venta de droga. Los cometen delincuentes que buscan pagarse una dosis a cambio de joyas o de teléfonos móviles robados. Los Mossos d'Esquadra calculan que cada año se incorporan al negocio de la droga un 12% más de nuevos criminales.
El perfil es el de bandas originarias de Europa del Este o Albania que han visto que pueden ganar más dinero con el narcotráfico
El aumento de las denuncias por tráfico de drogas ha encendido las alarmas en los Mossos que constatan que cada vez hay más grupos de ladrones organizados que hasta hace poco se juntaban para entrar a robar a viviendas, principalmente de noche pero también durante el día si detectaban que estaban desocupadas, y que ahora se dedican a ocupar naves abandonadas y plantar marihuana para luego venderla en Europa, donde los precios son más elevados.
Se trata de grupos de personas originarias de la Europa del Este o de Albania que han visto que pueden ganar más dinero con el narcotráfico que no con los asaltos a viviendas. Para poder tener una plantación de marihuana es suficiente con un espacio de unos 500 m2, donde caben 700 plantas y en cuya inversión son necesarios 6.000 euros. Teniendo en cuenta que el precio del kilo de esta droga ronda los 2.100 euros, una primera cosecha puede suponer un beneficio de 24.000 euros, una cantidad que puede incrementarse si se conoce a intermediarios del norte de Europa, ya que allí la marihuana se paga más cara.
Además, la pena de cárcel que les puede caer es menor si cultivan marihuana que si asaltan casas. En España, el Código Penal establece que el robo con fuerza en una vivienda (estén o no sus moradores) está castigado con una pena de entre 2 y 5 años de prisión en función del valor de lo robado y del daño causado para acceder. En cambio, el cultivo y venta de marihuana se castiga con penas de entre 1 y 3 años de prisión y una multa. En ambos casos, la condena puede aumentar si se acredita que forman parte de una banda criminal.

Marihuana camuflada en una maleta / Mossos
Según fuentes policiales, estas bandas arrancan precisamente invirtiendo parte del dinero robado en la compra de material para la plantación. La parte más dificultosa es encontrar un local o vivienda aislada que puedan ocupar sin llamar la atención y luego localizar a algún electricista que pueda hacer una conexión ilegal a la red eléctrica. El resto de la inversión lo destinan a comprar los equipos de luces, regadío y abono que son necesarios para el crecimiento de las plantas así como al aire acondicionado y filtros para camuflar el olor de la marihuana.
Algunos de estos nuevos narcos recurren a empresas de mensajería para envíar paquetes de droga con GPS
Estos grupos suelen recuperar el dinero invertido a partir de la segunda o tercera cosecha, cuando venden la droga a otras bandas que se ocupan de transportarla y distribuirla por Europa. Estos ladrones reconvertidos suplen así la falta de infraestructura para distribuir ellos mismos la mercancía.
Sin embargo, no toda la droga sale por carretera, ya sea en camión o furgoneta. Hay grupos grupos organizados más pequeños que aprovechan el 'boom' de las empresas de mensajería, con un comercio más globalizado y con cadenas de distribución masiva, para enviarla camuflada en paquetes con otros objetos, como abono, productos fitosanitarios, cósmeticos e incluso libros.
Hace unos años, el fuerte olor que desprendía la marihuana hacía esta opción inviable, pero ahora para sortear este 'problema', las bandas optan por prensar las plantas y enviarlas al vacío, cosa que elimina el olor.
Los Mossos han detectado que hay bandas que ponen un GPS dentro de los paquetes para así controlar su ubicación. Y es que uno de los problemas que tienen los delincuentes que envían la droga por mensajería es que no pueden asegurar que el paquete llegará a destino. Si hay problemas o el paquete se pierde, al ser una actividad ilegal, los narcos no suelen reclamar.
Hace apenas unas semanas agentes de la comisaría de los Mossos en Sabadell lograron detener a tres individuos, dos hombres y una mujer, que distribuían la droga de este modo. Fue precisamente después de que una empresa de transportes de Santa Perpètua de Mogoda les avisase de que en una carga habían encontrado dos paquetes con droga. Los investigadores consiguieron seguir el rastro y detener a los tres sospechosos, que tenían mucha movilidad geográfica entre Alemania y Catalunya. Ellos mismos preparaban los envíos en Catalunya y ellos mismos los recibían en Alemania, país al que se desplazaban en persona. Desde allí, distribuían la droga a grupos de traficantes locales.
Los detenidos usaban documentos de identidad falsos al hacer los envíos para así dificultar su identificación. Además, instalaban dispositivos GPS en cada paquete para controlar el trayecto en tiempo real hasta Alemanía. En esta operación, la policía intervino cuatro paquetes de marihuana con un peso total de más de 30 kilos y un valor en el mercado negro de 50.000 euros. La investigación sigue abierta porque la policía identificó a otros dos miembros de la banda.
Según los últimos datos de Mossos, de media cada año se requisan en Catalunya entre 500.000 y 600.000 plantas, lo que supone entre 6.000 y 7.000 kilos de droga. En 2024, último año del que hay datos totales, hubo 2.000 detenidos relacionados con la marihuana, de los que 300 pertenecían a bandas.
Suscríbete para seguir leyendo
- Miguel Ángel, financiero, va de Valladolid a Madrid a trabajar: 'Tardo una hora; es como si viviera en Leganés
- Jordi, administrativo: 'Voy de Reus a Barcelona a trabajar en tren y cada día es una historia: averías, retrasos...
- Temporal de lluvia y viento en Catalunya, en directo: última hora del tiempo y los avisos de Aemet y Meteocat en el Mediterráneo
- El hospital de Can Ruti estrena seis quirófanos que lo sitúan como referente de cirugía de alta complejidad en Europa
- La borrasca deja intensas nevadas en el Pirineo y fuertes lluvias en Tarragona, con puntos rozando los 100 litros
- Una juez de Barcelona condena a Salut a atender a un enfermo de ELA en su domicilio
- Descubierta la maquinaria molecular que mantiene las células en marcha: se abre una nueva vía para tratar enfermedades raras
- La bestia del este, el temporal siberiano que llegará a Europa a final de mes y podría dejar temperaturas gélidas en Catalunya