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El caso, en manos de la Fiscalía

Dos condenas y autoridades universitarias que "miraron hacia otro lado": la cara B de CREA, el grupo de Ramón Flecha acusado de abusos

El catedrático Jaume Trilla, que venció en los tribunales a CREA tras un artículo difamatorio, denuncia la “instrumentalización mezquina” que el grupo hacía del feminismo y de la lucha contra la violencia de género

Resumen del caso Flecha en la Universitat de Barcelona: 30 años de denuncias y silencios

Cartel contra CREA, en el campus de la UB

Cartel contra CREA, en el campus de la UB / Ferran Nadeu

Olga Pereda

Olga Pereda

Madrid
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En 2019, la revista digital 'Diario Feminista' (tentáculo de CREA, grupo de investigación señalado por los presuntos abusos del catedrático de la Universistat de Barcelona Ramón Flecha) publicó un artículo titulado ‘La envidia de un catedrático acosador’. La autora, joven becaria de CREA, aseguraba sin pruebas que J. T. (en ningún momento se decía el nombre del profesor, solo se le identificaba con las iniciales) estaba vinculado a un lobi de acosadores sexuales. Se le describía también como una persona envidiosa, mentirosa, airada, machista, feudal y cutre.

El artículo se refería a Jaume Trilla Bernet, catedrático e investigador de la Facultat d'Educació de la UB que, en ese momento, tenía 70 años y estaba a punto de jubilarse. “Yo sabía que las personas que me conocían no iban a dar ningún crédito a todas estas maldades. Pero en tantos años de docencia, por mis clases han pasado miles y miles de estudiantes que solo me han tenido como profesor durante unos meses. Algunos podían fácilmente pensar algo así como: 'No parecía que Trilla fuera un acosador, pero si lo dicen en un 'Diario feminista'…”, explica el catedrático de la UB a este diario. Indignado no solo con la difamación sino con la “instrumentalización mezquina” que, según él, el artículo hacía del feminismo y de la lucha contra la violencia de género, Trilla acudió a los tribunales. Y venció.

CREA y el acoso sexual

Seis años después de aquello, el catedrático ha publicado ‘El acoso sexual, el CREA y yo’, libro que está disponible en la web de 'El Diario de la Educación' y en el que narra su periplo judicial y desmonta la presunta burbuja científica del controvertido grupo de investigación. El libro incluye el vendaval que, este verano, produjo la publicación en prensa de las graves acusaciones que realizaron 14 universitarias contra Flecha (recientemente se han sumado dos investigadores más). Trilla Bernet lo terminó antes de que el caso diera sus penúltimos pasos: desde la dura resolución de la UB por indicios muy graves de coerción sexual y psicológica, maltrato, explotación personal y profesional y conductas vejatorias, hasta el traslado del expediente a la sección de violencia sexual de la Fiscalía y la autodisolución de CREA.

Sentencias condenatorias

Después de que Trilla Bernet emprendiera su lucha judicial tras la publicación del artículo difamatorio, un juzgado de Barcelona condenó en 2021 por vulneración al derecho al honor a la Asociación de Periodismo Feminista y tres representantes de CREA. Entre ellas, la autora del escrito, Garazi López-Aguileta, y Cristina Pulido, actual jefa del departamento de Periodismo de la Universidad Autònoma de Barcelona (UAB). En 2023, la Audiencia Provincial de Barcelona desestimó el recurso de apelación de las demandadas y, en 2025, el Tribunal Supremo también desestimó su recurso de casación. A lo largo del proceso, en un rocambolesco guiro de guion, las investigadoras de CREA llegaron a alegar que J. T. no era Jaume Trilla sino Juan Tenorio, mito de la literatura universal. También modificaron varias veces el artículo para escapar de la justicia.

No era la primera vez que CREA se veía en los juzgados. El catedrático recuerda que en 2004, tres destacadas investigadoras del controvertido grupo (Rosa Valls, Lídia Puigvert y Carmen García) “profirieron públicamente una serie de falsas acusaciones relacionadas con la violencia de género” contra otros miembros de la universidad, algunos de los cuales eran excomponentes de CREA. “Ante tales difamaciones, estas personas interpusieron una demanda judicial contra las tres investigadoras, que fueron declaradas culpables de ataques al honor”.

"El grupo ha tenido siempre las tragaderas suficientes para hacer como si las sentencias no hubieran existido. Tienen muy desarrollada la capacidad para reconstruir y falsificar la historia, la suya y la de los demás"

— Jaume Trilla Bernet, catedrático y autor de 'El acoso sexual, el CREA y yo'

No fue el punto y final

¿Por qué esos dos capítulos judiciales no sirvieron para poner punto y final a CREA? “Aquella demanda, igual que la mía, iba contra personas concretas e importantes de CREA, pero no contra CREA como institución. Siempre son personas concretas las que amenazan e injurian. El grupo ha tenido siempre las tragaderas suficientes para metabolizar estas cosas y hacer como si estas sentencias no hubieran existido. Tienen muy desarrollada la capacidad para reconstruir y falsificar la historia, la suya y la de los demás”, responde el autor.

"Antes de interponer la demanda judicial, escribí tres veces al rector de entonces [que no era el actual, Joan Guàrdia] exponiéndole mi caso y solicitando una entrevista, pero ni se dignó a acusar recibo"

— Jaume Trilla Bernet, catedrático y autor de 'El acoso sexual, el CREA y yo’

Durante todos esos años de "desgaste, rabia, repugnancia e indignación", Trilla se sintió apoyado por muchos colegas y el Decanato de la Facultat d'Educació. “Pero las altas jerarquías, nada de nada. Antes de interponer la demanda judicial, escribí tres veces al rector de entonces (que no era el actual, Joan Guàrdia) exponiéndole mi caso y solicitando una entrevista. Ni se dignó a acusar recibo”, recuerda.

El pasado 22 de diciembre, después de recibir y estudiar el informe preliminar de la comisión de investigación interna, la UB –que en julio suspendió a Flecha– hizo pública una dura resolución en la que aseguraba que existen "indicios graves" de que CREA actuaba como un "grupo coercitivo de alto control". La UB decidió llevar ante la Fiscalía las conductas de coerción sexual, coerción psicológica y maltrato que presuntamente cometió Flecha durante décadas. Como medida cautelar, también acordó incoar dos expedientes disciplinarios para suspender de empleo (no de sueldo) a dos investigadoras de la universidad y de CREA, que oficialmente no está adscrito al campus desde 2020.

Tras el comunicado de la UB, el grupo de investigación publicó en sus redes sociales un mensaje explicando que ir a la justicia supone una buena noticia porque así las profesoras afines a Flecha -que no han testificado ante la comisión de investigación interna de la UB- podrán aportar documentación para "certificar la falsedad de las declaraciones".

La historia de Flecha son 30 años de denuncias y silencio. ¿Pudo la UB haber actuado antes? “Creo que la UB hubiera podido y debido actuar antes y con mayor contundencia. No obstante, hay que reconocer que algunas autoridades académicas durante estos más de veinte años hicieron lo que pudieron. También algunos rectores (los de la primera época del contencioso) se tomaron bastante en serio el caso CREA. Pero el resto prefirieron evadir el problema y mirar hacia otro lado, aun cuando estaban perfectamente informados de cómo funcionaba CREA y de los rumores que corrían. Algunas de estas autoridades no solo prefirieron cerrar los ojos, sino que incluso favorecieron al grupo”, responde Trilla Bernet.

CREA nació en 1991 en el campus de la UB (dejó de estar oficialmente adscrito a la universidad en 2020 aunque siguió usando sus espacios). Sus miembros, a la sombra del todopoderoso Flecha, se movieron durante años como pez en el agua en la élite académica y los congresos internacionales sobre violencia machista, feminismo y educación. Sobre CREA siempre ha planeado la sospecha de funcionamiento sectario, pero las únicas dos denuncias internas interpuestas contra el grupo (en 2004 y 2016) fueron archivadas por la Fiscalía.

Más denunciantes

Las fuentes jurídicas consultadas por este diario explican que, con toda probabilidad, la Fiscalía decidirá ahora abrir una investigación. “En cuestiones jurídicas soy muy lego y no quiero hacer predicciones. Pero espero que esta vez la Fiscalía abra la vía judicial”, asegura Trilla, que defiende que, en esta ocasión y al contrario de lo que sucedió en 2004 y 2016, ahora hay más personas denunciantes y el contenido de las denuncias es más fuerte y explícito.

“De todos modos, yo diría que, aun cuando la vía judicial no prosperara, todo lo que está saliendo ahora sobre Flecha y CREA hará que las cosas ya no puedan seguir igual. En el supuesto de que no se pudieran probar ciertos delitos, eso no significaría que las prácticas que están saliendo a la luz no sean absolutamente impropias e indeseables para una institución educativa”, concluye.

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