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Chequeo ambiental al Govern

Catalunya avanza en energías renovables y ZBE, pero encalla en la ley de residuos y la Agència de la Natura

Tres de los principales compromisos ambientales del Ejecutivo catalán, a los que la consellera Paneque califica de "prioritarios", se abordarán en 2026

Catalunya obligará a los municipios con potencial de sol y viento a reservar un espacio mínimo para las renovables

Parque eólico en Pujalt (Anoia).

Parque eólico en Pujalt (Anoia). / ÀNGEL GARCÍA | BLOOMBERG

Guillem Costa

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Barcelona
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Aunque este 2025 el Govern ha conseguido avanzar en algunos de los objetivos ambientales marcados, tres compromisos estratégicos en materia de Transición Ecológica han quedado, de momento, incumplidos. Se trata de asuntos que el propio Ejecutivo catalán se había propuesto culminar antes de terminar el año. La primera meta pendiente es la presentación de una Ley de Prevención de Residuos. La segunda, poner en marcha la Agència de la Natura, que ya acumula más de cinco años de retraso después de que en 2020 el Parlament aprobara su creación. Y la tercera, disponer de un plan de gestión para los espacios protegidos del delta del Llobregat.

"Son tres cuestiones que siguen siendo prioritarias y que, por razones de calendario, abordaremos en 2026", explica la consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, en conversación con este diario. Aun así, Paneque destaca que a lo largo de los últimos 12 meses, la conselleria sí ha impulsado planes y leyes verdes claves como el decreto de energías renovables, la creación del observatorio de zonas inundables y los Presupuestos de Carbono.

Este texto debía formar parte del programa legislativo de 2025. No obstante, el calendario ha retrasado la presentación del proyecto de ley por parte del Govern. "Tenemos un anteproyecto cerrado, pendiente de la tramitación interna", detalla Paneque. "Cuando dispongamos de los informes jurídicos y sectoriales, lo presentaremos, a poder ser durante el primer trimestre de 2026", precisa. A partir de entonces, empezará el recorrido parlamentario, que requerirá acuerdos con los socios del Govern. ¿Cómo justifica el Govern el incumplimiento? La consellera explica que se ha priorizado tener aprobado el PINFRECAT (Plan Territorial Sectorial de Infraestructuras de Residuos Municipales de Catalunya), que se adapta a los objetivos europeos de reciclaje y prevé incinerar un 25% de los residuos y reducir hasta el 10% el porcentaje de los que acaban en un vertedero. "Una vez presentado este plan, nos hemos centrado en rehacer el texto, partiendo del trabajo previo que había dejado iniciado el Govern de ERC", asegura Paneque.

Como la puesta en funcionamiento de la Agència de la Natura es uno de los compromisos verdes principales del Govern Illa, el Departament trató de incluir una modificación del consejo de dirección de este órgano para contentar al sector agrícola y forestal, que se siente infrarrepresentado, en el decreto de renovables. Sin embargo, ERC, que durante la presidencia de Aragonès abanderó el proyecto y que entonces tenía un preacuerdo de composición del consejo con el PSC, optó ahora por no aceptar la propuesta para satisfacer a los sindicatos agrarios.

"Nuestro último compromiso es tenerla lista antes del verano de 2026", admite Paneque. De hecho, el Govern lo ha puesto por escrito en un acuerdo con los Comuns. ¿Significa esto que si antes no hay un acuerdo la Agència podría empezar a caminar con el formato inicial, que aún da menos peso a payeses y propietarios de bosques? "No lo descartamos, pero nuestra idea es cerrar una propuesta para que la Agència nazca con consenso entre actividades que conviven en un mismo espacio", apunta Paneque, que ve este órgano como una "oportunidad" para que el sector ambiental, ecologista y productivo trabajen conjuntamente. "Nosotros estamos en diálogo con los sectores implicados para que todo el mundo se sienta cómodo y hacemos un gesto de entendimiento, pero en el fondo la Agència está lista para empezar a trabajar", recuerda Paneque, que urge tanto a ERC como a las entidades contrarias a la Agència a alcanzar un acuerdo.

El plan de gestión del delta del Llobregat es clave porque marcará los límites de los usos agrícolas y establecerá acciones para mejorar la situación ecológica de una zona húmeda muy degradada y en jaque por la ampliación del aeropuerto anunciada por la Generalitat este año. El secretario de Transició Ecològica, Jordi Sargatal, afirmó que se presentaría en 2025. Pero, finalmente, será durante los primeros meses de 2026. "A partir de este punto, llegarán las alegaciones y abriremos un diálogo para aprobarlo definitivamente", expone la consellera.

Este es uno de los últimos éxitos del Govern en medio ambiente. Este año se ha aprobado un decreto que define medidas para acelerar la implantación de parques eólicos y fotovoltaicos. Además, regula los campos de baterías, esenciales para almacenar energía limpia, que se podrían empezar a construir en 2026. "El ámbito de la transición energética fue uno de los primeros objetivos que nos marcamos y confiamos en que el decreto sirva para agilizar trámites y llegar a los objetivos de 2030", sostiene Paneque. La conselleria, además, está presentando el PLATER, un documento que detalla dónde y cómo se deben instalar las renovables comarca por comarca: "Estamos convencidos de que es la gran herramienta de implantación de estas energías en el territorio".

La aprobación de los presupuestos de carbono sitúa Catalunya al frente, puesto que muy pocas regiones en el mundo disponen de este acuerdo que establece cuántos gases de efecto invernadero puede emitir cada territorio. "Ahora nos corresponde seguir trabajando para lograr los objetivos recogidos en estos presupuestos y lo haremos con el impulso al biogás, al coche eléctrico y a la descarbonización del sector industrial", defiende la consellera.

El año termina con los embalses llenos, un escenario que concede margen de trabajo a la Generalitat. Sin embargo, el calendario de las obras hídricas anunciadas prosigue según lo previsto en casi todos los aspectos. Tan solo hay ciertos retrasos en las desalinizadoras y la puesta en marcha de la potabilizadora Estrella en Sant Feliu de Llobregat. "Se trata de modificaciones asumibles y mantenemos que en 2030 un 70% del recurso será no convencional (procedente de desalinizadoras y regeneradoras)", argumenta la consellera. En cuanto a las obras para mejorar la eficiencia hídrica, un 50% de los municipios que presentaron proyectos ya tienen los trabajos en proceso.

La dana de Valencia obligó a Catalunya a reaccionar y revisar el riesgo de inundación. En los últimos meses se ha desplegado el Observatorio de la Inundabilidad de Catalunya y se ha aprobado un decreto ley para actuar en los cámpings con más peligro de riada. "También estamos actualizando los mapas de riesgo para conocerlos con más exactitud e incluir áreas que hasta la fecha no se habían analizado", subraya Paneque. "A partir de aquí, será necesario ver si en algún lugar hay que replantear las actividades que se llevan a cabo, en caso de que no sea posible aplicar medidas de autoprotección, muros de contención o charcas de laminación", anuncia la consellera.

El Govern, durante el último año, ha avanzado en la creación del parque natural de las Muntanyes de Prades, tal como estaba previsto. El reto para 2026 es poner en marcha el parque y empezar los procesos de los demás parques naturales nuevos anunciados: L'Albera, Massís del Garraf, Montsec y Alta Garrotxa. El primero de ellos será el de L'Albera.

En cuanto a la calidad del aire, los datos indican una ligera mejora. De hecho, Catalunya ha emitido menos gases contaminantes a lo largo del último año. En este aspecto, una de las acciones políticas destacadas ha sido la puesta en marcha de un sistema 'online' para facilitar a los ayuntamientos la gestión de las Zonas de Bajas Emisiones obligatorias para las grandes ciudades.

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