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Presuntos abusos en la UB

Las denunciantes del catedrático Flecha: "Queremos llegar hasta el final"

Las 16 universitarias que desvelaron el presunto calvario que sufrieron están a la espera de que la comisión de la UB se entreviste con cinco de ellas

Las víctimas, que valoran la decisión de la universidad de llevar el caso a Fiscalía, estudiarán la posibilidad de personarse en el juicio

La UB lleva el caso Flecha a la Fiscalía por "indicios graves" de coerción sexual y psicológica, y aparta a otros dos docentes del grupo

CREA, el grupo señalado por los abusos del catedrático Flecha en la UB: de la élite académica al ostracismo

Cartel contra CREA, este verano en el campus de la UB, una vez que explotó el caso Flecha.

Cartel contra CREA, este verano en el campus de la UB, una vez que explotó el caso Flecha. / Ferran Nadeu

Olga Pereda

Olga Pereda

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Las mujeres que han testificado ante la comisión de investigación interna en la Universitat de Barcelona por el caso del catedrático Ramón Flecha (son 16 y faltan cinco por comparecer) han asegurado que sufrieron no solo coerción sexual y psicológica sino también maltrato, explotación personal y profesional y conductas vejatorias e intimidatorias. Según la UB, hay indicios de que CREA, la comunidad de investigación para la que fueron reclutadas hace unos 20 años por el otrora poderoso Flecha, puede encajar en la definición de "grupo coercitivo de alto control", según aseguró la UB en un comunicado hecho público este lunes. El rectorado anunció su intención de llevar ante la Fiscalía las conductas de maltrato y coerción sexual y psicológica que presuntamente cometió Flecha durante décadas. Si la Fiscalía sigue adelante con el caso, la universidad se personará como acusación particular. Lo más probable es que las víctimas también se sumen. “Queremos llegar hasta el final”, aseguran a este diario fuentes de su entorno.

No es la primera vez que el caso CREA llega a la Fiscalía. Ya sucedió en 2004 y 2016, cuando se produjeron las primeras denuncias internas del grupo de investigación. En ambos casos, la Fiscalía lo terminó archivando por la imposibilidad de conseguir nuevos testimonios. En esta ocasión, sin embargo, todo parece indicar que la justicia sí que seguirá adelante.

Nuevos elementos

En un comunicado difundido tras la resolución de la universidad, las denunciantes "valoran positivamente" la decisión de la UB y entienden que supone "un paso relevante en el reconocimiento de los hechos denunciados". "Haber sido escuchadas y comprendidas en la complejidad de lo vivido constituye ya una forma de reparación", afirman, y contribuye a "romper dinámicas prolongadas de silencio, aislamiento y culpabilización de quienes han señalado estas prácticas durante más de una década".

Las mujeres, que niegan de forma categórica que las denuncias respondan a una campaña orquestada ni que respondan a un deseo de venganza, también valoran que esta vez se hayan tenido en cuenta "elementos que no habían sido objeto de examen en anteriores momentos, ni por parte de la UB ni de la Fiscalía, en particular los relativos a la existencia de un conjunto de conductas y dinámicas de control, con un marcado componente sexual y de género, desarrolladas en contextos de claro desequilibrio de poder y de forma continuada, en las que el papel del líder de CREA, así como de otros miembros relevantes, resulta determinante para la comprensión de su gravedad".

En este contexto, el siguiente paso que van a dar las denunciantes es esperar a que la comisión de investigación de la UB termine su trabajo y se entreviste con las cinco universitarias e investigadoras que faltan. También tienen que aguardar a que la Fiscalía estudie toda la documentación aportada -el expediente que les ha trasladado la universidad es muy completo e incluye una valoración psicológica de las víctimas- para valorar abrir la vía judicial. En caso de que así sea, lo más probable es que ellas también se personen en la vista oral. En su opinión, los hechos relatados, a pesar de haber ocurrido hace años, no han prescrito. Fuentes de la UB confirman que el caso, efectivamente, podría tener recorrido judicial dado que hay delitos que no están prescritos.

Asamblea Feminista

La Asamblea Feminista de la UB ha calificado de “contundente” el comunicado. En plena tormenta por el caso una vez publicado en la prensa el terrible relato contra Flecha de las 14 universitarias (luego se sumaron dos más), la Asamblea escribió una carta abierta al rectorado pidiendo una investigación interna y medidas cautelares contra el núcleo duro de CREA. Más de 30 colectivos, entre los que había grupos de investigación de campus de Barcelona, Madrid y Euskadi, y más de 250 profesionales universitarios, básicamente profesores, se sumaron al escrito, en el que también se pedían medidas cautelares, incluida la suspensión de funciones de poder a todas las personas vinculadas a la jerarquía de CREA, dirigido actualmente por Marta Soler, catedrática en la UB y directora del departamento de Sociología.

Sin citar ningún nombre, el comunicado de la UB incluye la decisión de incoar dos expedientes disciplinarios para suspender de empleo (no de sueldo) a dos investigadoras de la universidad y de CREA como medida cautelar. Todo apunta a que una de estas profesoras expedientadas podría ser Soler. El otro miembros de CREA expedientado es una catedrática.

La Oficina Española de Integridad en Investigación, entidad sin ánimo de lucro que busca proteger a los investigadores frente a abusos laborales y psicológicos, escribió en sus redes sociales que Soler debería dimitir tras el duro comunicado de la UB.

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