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Área Metropolitana de Barcelona

La metrópolis cuidadora y competitiva

El AMB invierte en cohesión social para asegurar el talento y la igualdad de oportunidades a través de sus instrumentos financieros y programas cooperativos

El AMB impulsa políticas que apoyan la labor social de los municipios

El AMB impulsa políticas que apoyan la labor social de los municipios / Shutterstock

Pep Canals

Barcelona
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El área metropolitana de Barcelona es un territorio de contrastes y muy diverso. En ella conviven municipios de más de 200.000 habitantes con otros de apenas 5.000, algunas zonas con renta elevada se encuentran a pocos metros de barrios muy vulnerables y la presión del mercado de la vivienda, que no deja de aumentar, empuja a muchas familias a tener que migrar hacia otras zonas. En este paisaje tan diverso, el AMB ha centrado muchos esfuerzos en una apuesta estratégica: convertir la cohesión social en motor de competitividad y en garantía de igualdad de oportunidades.

Esa visión se ha articulado históricamente a través del Área de Desarrollo Social y Económico, que ha promovido los Planes de apoyo a las políticas sociales municipales desde el año 2012 con una dotación fija de 30 millones de euros por mandato. El Plan Metropolitano de Apoyo a las Políticas Sociales Municipales 2024-2027 que, con la aportación municipal, asciende a más de 30 millones de euros, se ha asignado directamente a los ayuntamientos – excepto Barcelona - siguiendo criterios de solidaridad y equidad.

El plan se asigna en función del índice de paro ponderado por población y la renta bruta familiar disponible por habitante. En el periodo 2024-2027, el programa contempla de forma específica intervenciones y cobertura inmediata por emergencias habitacionales.

Acelerar el talento de la FP Dual

Uno de los proyectos más innovadores es la Aceleradora FP Dual, una solución digital pionera para responder a la demanda de talento en el Delta del Llobregat, que ha experimentado un crecimiento económico y una transformación sectorial notable. Este proyecto, impulsado por el AMB, la Fundació BCN Formació Professional, en convenio con la la Generalitat y cinco ayuntamientos (Castelldefels, Gavà, el Prat de Llobregat, Sant Boi de Llobregat y Viladecans), aspira a convertirse en un hub estable de conexión entre centros y empresas. A través de un sencillo formulario en línea, las compañías pueden solicitar perfiles, consultar titulaciones y recibir orientación sobre trámites administrativos.

La meta es clara: reducir tiempos, costes y barreras tanto para las empresas como para los centros que buscan prácticas para sus alumnos. “Es una apuesta estratégica para conectar mejor el mundo educativo con el empresarial y garantizar oportunidades reales a la juventud”, explica Ester Pujol, directora de Desarrollo Social y Económico del AMB. El proyecto involucra a 22 centros de FP, más de 8.000 estudiantes y a los principales agentes sociales y económicos del territorio (Foment, PIMEC, UGT y CCOO) con el apoyo técnico del Servei Públic d’Ocupació de Catalunya (SOC) y la Dirección General de Formación Progesional y la Dirección de los Servicios Territoriales de Educación y Formación Profesional en el Baix Llobregat.

Si la prueba piloto funciona, el modelo podría extenderse al resto del área metropolitana, reforzando la formación profesional como puerta de entrada al mercado laboral del futuro.

El comedor como escudo social

Garantizar el talento es importante; garantizar derechos básicos, imprescindible. Casi uno de cada tres menores de 16 años del área metropolitana de Barcelona (30,7%) vive en riesgo de pobreza. La tasa de pobreza infantil (29,3% en 2021) se sitúa 5,4 puntos por encima de la crisis del 2008. En este sentido, las ayudas comedor se han convertido en uno de los pilares de la acción de la AMB para combatir la pobreza infantil y garantizar la igualdad de oportunidades educativas. Desde 2019, el AMB tiene la competencia delegada de la Generalitat de Catalunya y gestiona las ayudas de comedor en Badalona, L’Hospitalet de Llobregat, Sant Adrià de Besòs y Santa Coloma de Gramenet, cuatro municipios que pertenecían al extinto Consell Comarcal del Barcelonès, donde la vulnerabilidad social se concentra con especial intensidad.

En apenas seis cursos, el presupuesto destinado a estas ayudas ha crecido un 162%, pasando de 10 a más de 26,3M€. Este refuerzo ha permitido el aumento de las ayudas progresivamente. De la misma forma, también han crecido las solicitudes por el incremento de la población escolar y el incremento progresivo de los umbrales de renta para acceder a la ayuda. En el curso 2024-2025 se registraron 28.916 solicitudes, de las cuales 23.246 fueron concedidas, manteniendo una cobertura del 80%.

Pero el comedor no es solo nutrición. Numerosos estudios confirman que un menú equilibrado mejora la salud, la capacidad de concentración y el rendimiento académico. También reduce el absentismo, facilita la conciliación familiar y convierte el mediodía en un espacio educativo de convivencia y valores.

Las ayudas comedor se han convertido en uno de los pilares de la acción de la AMB para combatir la pobreza infantil

Las ayudas comedor se han convertido en uno de los pilares de la acción de la AMB para combatir la pobreza infantil / Shutterstock

La emergencia no entiende de horarios

Hay momentos en los que la administración debe reaccionar en minutos. Un incendio, un desalojo repentino, un caso grave de violencia machista o la muerte inesperada de un familiar pueden dejar a una persona o a una familia en una situación extrema. Desde 2015, el AMB mantiene un convenio con el Ayuntamiento de Barcelona que permite a los municipios metropolitanos acceder al CUESB, el Centro de Urgencias y Emergencias Sociales de Barcelona.

El servicio atiende situaciones críticas las 24 horas de los 365 días del año, evitando que los municipios —especialmente los medianos y pequeños— tengan que crear estructuras propias difíciles de sostener. Desde su puesta en marcha, el convenio ha permitido realizar 4.100 servicios y atender a 9.981 personas de los 26 municipios adheridos, que representan el 72% de la población metropolitana.

Los municipios son Montgat, Badalona, Sant Adrià de Besòs, Santa Coloma de Gramenet, Montcada i Reixac, Barberà del Vallès, Sant Cugat del Vallès, Castellbisbal, Sant Andreu de la Barca, Corbera de Llobregat, la Palma de Cervelló, Pallejà, el Papiol, Cervelló, Sant Vicenç dels Horts, Molins de Rei, Sant Feliu de Llobregat, Santa Coloma de Cervelló, Torrelles de Llobregat, Begues, Gavà, Viladecans, el Prat de Llobregat, Cornellà de Llobregat, Esplugues de Llobregat y Sant Just Desvern.

Vista aérea de Barcelona

Vista aérea de Barcelona / Shutterstock

El derecho al tiempo

La estrategia del AMB para construir una metrópoli cuidadora se fundamenta en una visión de cohesión social amplia y transversal. Esta perspectiva se articula a través de mesas de trabajo con los municipios metropolitanos, la Mesa Social Metropolitana (TSM), impulsada en 2022 como un espacio de cooperación y laboratorio de innovación que aborda retos comunes en el territorio metropolitano.

A través de ámbitos de trabajo temáticos, se abordan cuestiones como la vulnerabilidad residencial, la garantía alimentaria, el derecho al tiempo, la soledad y el envejecimiento, la igualdad de género, la inclusión laboral de las personas con discapacidad y el bienestar comunitario.

La mesa trata, por ejemplo, la pobreza de tiempo, un fenómeno que afecta hasta al 30% de la población y que impacta con especial intensidad en las mujeres debido a las responsabilidades de cuidados. Los objetivos de las políticas del tiempo, de acuerdo con los criterios del AMB, son poner a las personas y la libertad de disponer de tiempo en el centro, facilitar estructuras de conciliación, crear redes con las empresas, adecuar los horarios de los servicios públicos y repensar cómo nos relacionamos con el territorio y cómo lo habitamos. Ante esta realidad, el AMB ha promovido el Pacto Metropolitano por el Derecho al Tiempo (aprobado en 2023), que reconoce el tiempo como un derecho fundamental y un asunto político transversal. Con la adhesión del 83% de la población metropolitana a través del trabajo en red con los municipios metropolitanos, este pacto compromete al AMB a impulsar políticas de conciliación y cuidados.

Desde el año 2022, el AMB ha ofrecido servicios de asesoramiento y acompañamiento en políticas del tiempo a ocho municipios metropolitanos: Montcada i Reixac, Sant Cugat del Vallès, Sant Boi de Llobregat, Esplugues de Llobregat, Barberà del Vallès, Sant Adrià de Besòs, Santa Coloma de Gramenet y L’Hospitalet de Llobregat. En todos ellos, ha acompañado la puesta en marcha de una estrategia de mejora de los usos del tiempo en diferentes esferas de la vida cotidiana para avanzar hacia una metrópoli más justa, inclusiva y cronosensible.