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Más de 12 horas de registro

Trajes EPI y tres horas de descontaminación: así se han recogido las muestras de peste porcina en el IRTA

Mossos y Guardia Civil recogen muestras del virus de la peste porcina en el laboratorio bajo sospecha por el brote

Macrooperativo policial en el laboratorio investigado por peste porcina: 40 agentes y 12 horas previstas de registro

"Se lo han llevado todo", explican empleados del laboratorio

Registro policial en el laboratorio IRTA-CReSA de Cerdanyola, investigado por el origen de la peste porcina

Registro policial en el laboratorio IRTA-CReSA de Cerdanyola, investigado por el origen de la peste porcina / ZOWY VOETEN

Barcelona
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Un registro de más de 12 horas, agentes equipados con trajes EPI y procesos de descontaminación de tres horas. Las instalaciones del IRTA-CReSA, el laboratorio investigado por el brote de peste porcina, son de nivel 3 y en ellos se trabaja con microorganismos que pueden causar enfermedades graves o potencialmente mortales, por lo que el operativo, formado por agentes entrenados para afrontar riesgos bacteriológicos, biosanitarios y químicos, se ha realizado entre medidas de seguridad extremas.

Los agentes han llegado a las dependencias del laboratorio antes de las 9 de la mañana con una orden del Juzgado de Instrucción número 2 de Cerdanyola del Vallès que les autorizaba a llevarse muestras de peste porcina africana (PPA). El laboratorio es objetivo de una de las cinco líneas de investigación que se están llevando a cabo. Se da la circunstancia de que los primeros jabalís infectados se hallaron muertos a menos de un kilómetro de distancia de este centro que se encuentra en las inmediaciones del campus de la UAB.

Lento registro

Para cumplir con el mandato judicial, los policías de las unidades de Tedax, especializadas en detección, contención y desactivación de riesgos nucleares, radiológicos, bacteriológicos y químicos, han empleado equipos EPI específicos, con trajes estancos, capucha, guantes y botas para evitar el contagio. De hecho, cada vez que obtenían una muestra debían esperar tres horas para descontaminarse, lo que ha ralentizado el registro. Todas las muestras obtenidas se han depositado en unos recipientes especiales para garantizar la cadena de custodia así como las condiciones biosanitarias para poder trasladarlas en pocas horas al Laboratorio Central de Veterinaria del Ministerio de Agricultura en Madrid, donde se analizarán para esclarecer si el brote salió de este laboratorio.

Precisamente, hace unos días el ministerio informó de que se había encontrado en los jabalís de Collserola material genético del virus muy similar a otro detectado en Georgia en 2007. Esta cepa se usa en los estudios sanitarios y veterinarios que se realizan en el IRTA-CreSA, por lo que el objetivo es cotejar las muestras de los animales fallecidos con las obtenidas por la policía. Este proceso será verificado con un segundo análisis en el Centro de Investigación en Sanidad Animal, dedicado a la investigación y vigilancia de enfermedades animales transmisibles.

"Se lo han llevado todo"

Los agentes han llevado a cabo este jueves el registro en el laboratorio después de que la semana pasada ya acudieron a solicitar información y el centro se la entregó voluntariamente. Por el momento, la investigación judicial se encuentra bajo secreto de las actuaciones y no hay detenidos ni imputados.

Junto con la laboriosa toma de muestras, los agentes también han requisado documentación sobre experimentos y protocolos de seguridad del centro y sobre el proceso de eliminación de residuos animales. Siguiendo la orden judicial, los policías han solicitado documentación muy técnica y específica sobre experimentos y proyectos del laboratorio, así como el clonado de los ordenadores, un proceso complejo por la cantidad de datos que hay en cada uno de los dispositivos. En este sentido, varias fuentes apuntan a que se ha tomado la decisión de copiarlos en el mismo centro ante la imposibilidad de que los agentes puedan llevarse los aparatos debido a que el centro debe seguir funcionando.

"Se lo han llevado todo", han explicado fuentes del centro a EL PERIÓDICO, que mantienen que es "imposible que el virus de la PPA salga" de las instalaciones.

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