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València, Sevilla o Zaragoza

La gentrificación arraiga en Barcelona y Madrid y se extiende a ciudades medianas de toda España

Un estudio de la UAB en los 10 municipios españoles más poblados evidencia que la expulsión de ciudadanos de menor estatus se expande por todo el Estado pero con "notables" diferencias territoriales

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Pintadas en la Barcelona, ya en el 2016, contra la gentrificación y la sobreexplotación del barrio.

Pintadas en la Barcelona, ya en el 2016, contra la gentrificación y la sobreexplotación del barrio. / FERRAN NADEU

Patricia Martín

Patricia Martín

Madrid
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Madrid y Barcelona sufren desde hace años un proceso de gentrificación, que, de la mano del aumento del precio de la vivienda, consiste en la expulsión de los ciudadanos de menor poder adquisitivo y su sustitución por otros, habitualmente extranjeros, los conocidos como 'expats', con mayores ingresos. Este fenómeno que está modificando las ciudades no se queda solo en estas dos grandes capitales, sino que ha empezado a extenderse por ciudades medianas de toda España.

Lo revela una investigación del Centro de Estudios Demográficos, de la Universitat Autònoma de Barcelona (CED-UAB), que concluye que la gentrificación se ha consolidado plenamente en Madrid y Barcelona, como llevan años denunciando vecinos y entidades del tercer sector, pero ha llegado también a ciudades de menor tamaño, aunque en áreas más localizadas. El estudio, que se publica en la revista 'Perspectives Demogràfiques', compara por primera vez el fenómeno en los 10 municipios españoles más poblados entre los años 2011 y 2021, lo que permite radiografiar la gentrificación y obtener conclusiones que pueden ser de utilidad para el diseño de las políticas públicas que pueden evitar este fenómeno.

Mientras Barcelona y Madrid lideran casi todos los valores computados, el resto de ciudades analizadas destacan en facetas particulares

Los investigadores han elaborado un mapa interactivo que señala, en cada una de las ciudades analizadas, el nivel de gentrificación de sus barrios, en función de un índice que resume en un único valor, entre el 0 y el 1, la intensidad del proceso en cada zona. El indicador combina tanto la velocidad del cambio registrado en la última década, como la intensidad de la gentrificación en función de ocho variables entre las que se incluyen los precios del alquiler, la proporción de población joven, los ocupados en categorías laborales más altas o la gente que vive sola.

València y Bilbao han aumentado población universitaria y Palma y Las Palmas, 'expats'

Todas las ciudades analizadas han registrado un aumento en estas variables, aunque con una "notable diversidad territorial", según los investigadores. Mientras Barcelona y Madrid lideran casi todos los valores computados, el resto destacan en facetas particulares. Por ejemplo, Palma de Mallorca y Las Palmas de Gran Canaria registran mayores niveles de rejuvenecimiento y atracción de población internacional; mientras que en València y Bilbao se observa un fuerte incremento de la población universitaria y ocupada en las categorías laborales más altas, así como una aceleración de la llegada de población más instruida.

"El precio de la vivienda es quizás el factor más relevante, porque es el que filtra o selecciona a la población que puede vivir en determinada zona. Cuanto más elevado sea el precio de un barrio, más exclusivo y excluyente es"

Carlos Sanz-Pérez

— Investigador de la UAB

En cuanto al precio del alquiler, que es un factor clave en la gentrificación, todas las ciudades han experimentado subidas notables, excepto Zaragoza y Murcia, donde las alzas se circunscriben a zonas específicas. "El precio de la vivienda es quizás el factor más relevante, porque es el que filtra o selecciona a la población que puede vivir en determinada zona. Cuanto más elevado sea el precio de un barrio, más exclusivo y excluyente es. Pero el precio no es algo aleatorio, viene marcado por el atractivo que tenga una determinada zona o ciudad para los inversores inmobiliarios y ahí cada ciudad destaca por sus particularidades: la concentración de empleos, el estilo de vida, su infraestructura turística, etc. Eso hace que en cada ciudad y barrio la gentrificación esté protagonizada por unas u otras variables", explica a EL PERIÓDICO Carlos Sanz-Pérez, uno de los autores del estudio junto a Antonio López Gay y Riccardo Valente.

"Es preocupante ver cómo muchos barrios de clase trabajadora registran puntaciones altas. ¿Para quién queremos las ciudades?", se pregunta Sanz-Pérez

Los resultados del trabajo muestran que la gentrificación no solo trasforma el paisaje urbano, sino que altera profundamente la estructura social de las ciudades, dado que expulsa a la población vulnerable e incrementa las desigualdades metropolitanas. "Estamos ante un proceso que redefine quién puede vivir en qué barrio y zonas que parecían ajenas a la gentrificación, empiezan hoy a mostrar valores altos del índice. Resulta muy preocupante ver cómo muchos barrios de clase trabajadora registran puntaciones altas. Es una mala noticia. ¿Para quién queremos las ciudades?", se pregunta Sanz-Pérez.

Barcelona y Madrid

Barcelona es la ciudad donde, según el estudio, el proceso de gentrificación es "más intenso", dado que se concentra en el centro y se expande hacia barrios como Sagrada Familia, Sant Antoni y el interior de los distritos de Sant Martí o Sants–Montjüic. De hecho, la Barceloneta es el distrito más gentrificado de toda España, con una puntuación de 0,941 sobre 1. Le sigue Sant Pere, en Santa Caterina i la Ribera (con un 0,925). El tercer barrio con valores más altos en Catalunya es la Vila de Gràcia (0,874) y, a continuación, se sitúan l'Antiga Esquerra de l'Example (0,874) y el Raval (0,20).

En Madrid, la gentrificación se extiende hacia norte hasta el popular distrito de Tetuán y hasta Arganzuela, en el sur. Además, se observan valores relativamente altos en distritos antes de clase trabajadora como Carabanchel y Latina, ubicados al otro lado de la M-30, que ejerce como frontera socioeconómica.

En las ciudades medianas, la gentrificación se concentra en los centros históricos, aunque comienza a extenderse hacia barrios colindantes y, en ciudades costeras, a lo largo del litoral

En las ciudades medianas, la gentrificación se concentra principalmente en los centros históricos, aunque comienza a extenderse hacia barrios colindantes y, en ciudades costeras, a lo largo del litoral. En València, el proceso avanza hacia Extramurs y Russafa en l’Eixample. En Málaga, la dinámica es similar: desde su centro hacia el oeste en Trinidad y Mármoles. De forma más suave ha avanzado la gentrificación en Zaragoza, que se expande desde su casco histórico hacia el sur en las Juntas de Centro y Universidad. En Sevilla el proceso avanza desde el casco antiguo hacia el barrio de Triana.

Asimismo, las ciudades insulares registran como zonas más gentrificadas sus centros históricos y en sus costas, especialmente en el caso de Las Palmas de Gran Canaria (en Guanarteme). En Bilbao, la zona más afectada se encuentra en Abando, el distrito donde se concentra la actividad económica de la ciudad y le sigue el Casco Viejo. Murcia, por el contrario, presenta un caso más complejo: la zona más gentrificada corresponde a un conjunto de pedanías pertenecientes al municipio, pero desconectadas del resto de la trama urbana. En la zona oeste de su centro urbano se encuentra el valor más elevado, aunque sin patrones muy claros de expansión.

El futuro

El análisis sirve para anticipar las vías de expansión de este fenómeno. Según Sanz-Pérez, "si no se legisla de forma contundente y se protege a la población más vulnerable", la gentrificación irá a más. "En otras ciudades europeas, como Londres, ya hemos visto cómo estos procesos están alcanzando zonas periféricas de la ciudad. Mientras la vivienda siga siendo un bien con el que especular, no hay motivo para pensar que los inversores van a dejar de exprimir a la clase trabajadora y renunciar al máximo beneficio posible", concluye.

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