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Celebraciones corporativas

La generación Z rompe las reglas de las cenas de empresa de Navidad: "Prefiero que la fiesta sea diurna y con menos alcohol"

Los menores de 30 años empujan hacia el cambio de formato de la celebraciones, que también viran hacia lo informal

Manual para salir indemne de la cena de empresa de Navidad: "Me convertí en el hazmerreír y acabé buscando otro trabajo"

Fiesta de Navidad de oficina. Foto de archivo.

Fiesta de Navidad de oficina. Foto de archivo. / 123rf

Martí Sosa

Barcelona
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La llegada de la generación Z –los nacidos entre 1997 y 2021– a la oficina también está cambiando las reglas de las cenas de empresa de Navidad. La celebración corporativa mantiene el nervio más o menos intacto, pero el formato se está redefiniendo hacia encuentros más informales y, a ser posible, fuera del horario nocturno. Así lo señalan informes como el recién publicado por la consultora Hays y también voces a pie de despacho. "Sí me gusta reunirme con los compañeros en un ambiente distendido, pero mejor si no es por la noche ni entre copas ni bailes –apunta Olga, de 26 años–. Si no hay mucha gente de tu edad la conversación deriva hacia temas nostálgicos que no entiendes y con el alcohol a veces la gente se pone un poco pesada".

La cena, vaya por delante, aún sigue siendo el encuentro rey. Pero más allá del factor generacional también hay otras inquietudes, como la conciliación, los hábitos saludables o la diversidad cultural, que empujan hacia nuevos tipos de encuentro. Por ejemplo, apunta la consultora, los almuerzos corporativos –más compatibles con la vida personal– o los eventos de tarde, que permiten disfrutar sin acabar a altas horas de la madrugada. Los cambios, de hecho, llegan en un momento de crisis del formato: solo el 26% de los empleados dicen sentirse motivados ante este tipo de iniciativas. De hecho, la mitad se muestran indiferentes y hasta uno de cada cuatro lo viven con estrés o agobio.

De la mayor informalidad que aportan los menores de 30 años da cuenta Aldo Sánchez, analista financiero de 22 años que recientemente se ha incorporado al mundo laboral. "Las nuevas generaciones hacemos que los encuentros sean más informales, cosa que se equilibra con la gente más veterana", dice este joven, que ve en este tipo de encuentros un espacio para alternar con compañeros con los que te llevas bien y una puerta abierta a hacer amistades en el entorno laboral. “Yo estoy bastante motivado porque te permite hablar con la gente que ves cada día, pero de otras cosas que no sean el trabajo”, comenta.

Cambio de formato

En esta transición navideña, las empresas también están añadiendo diferentes actividades para dotar de dinamismo y participación a las celebraciones. "En mi cena de empresa sé que harán un reparto de premios. Los mánagers son quienes nominan a los trabajadores y la gente vota. Yo he sido nominado a uno: al de mayor crecimiento personal y profesional", explica Aldo. Él agradece el esfuerzo de su empresa por convertir la cena de Navidad en un ambiente más festivo y distendido, con dinámicas que permiten "enganchar" a los trabajadores. De todas formas, Aldo reconoce que lo único que cambiaría de la Navidad corporativa es el alcohol, que él desterraría. "O al menos que no hubiera barra libre, porque algunas personas se pasan", apunta.

También afronta "con muchas ganas" Carlos Segura, mozo de almacén de 23 años, la comida de Navidad de su empresa. “Para mí es un poco como una recompensa del año de trabajo” que, además, sirve para generar vínculo con sus compañeros y crear un espacio en el que se puede hablar de cualquier cosa. “A veces se comentan cuatro cosas de trabajo, pero también cada uno habla de su familia, de sus cosas…”. De hecho, según el informe de Hays, aunque un grueso de empleados van a regañadientes a este tipo de actos, alrededor del 47% considera que contribuyen a generar vínculo.

"Para mí sí contribuyen en cierta medida al sentimiento de pertenencia, de sentirse cuidado", apunta Carlos. Y aunque uno de los argumentos corporativos de este tipo de celebraciones es el 'hacer equipo' , el principal motor de asistencia de los empleados más jóvenes es "pasarlo bien".

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