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Cárcel en Tarragona

Justícia negocia con la adjudicataria de la cárcel de Mas d'Enric la ampliación de 256 nuevas plazas

El centro penitenciario de Tarragona es uno de los cinco que fueron construidos bajo el sistema de derecho de superficie

Catalunya instalará inhibidores de móvil en las cárceles y creará más plazas para reclusos

Archivo - Prisión Mas d'Enric del Catllar (Tarragona)

Archivo - Prisión Mas d'Enric del Catllar (Tarragona) / GENCAT - Archivo

J. G. Albalat

J. G. Albalat

Barcelona
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El pasado mes de octubre, el conseller de Justícia, Ramon Espadaler, dio a conocer el plan de prisiones para esta legislatura, que pasa por aumentar la seguridad, con la implantación de inhibidores de telefonía móvil en los centros penitenciarios y el uso de drones para evitar la entrada de droga, y la creación de 256 nuevas plazas en la cárcel de Mas d'Enric, en El Catllar (Tarragona). Esta cárcel es una de las cinco que han sido construidas bajo el régimen de derecho de superficie, que supone la cesión del terreno para que una empresa pueda levantar el edificio y asuma el mantenimiento durante un periodo de tiempor determinado. Fuentes consultadas por EL PERIÓDICO explican que desde la Conselleria de Justícia "se está trabajando" con la empresa adjudicataria para la ampliación de las instalaciones.

En julio de 2005, la Generalitat adjudicó el derecho de superficie a las empresas Comsa Concesiones y Emte, que fueron las que construyeron la cárcel tarraconense. Cuatro años más tarde, en septiembre de 2009, fue constituida la sociedad Superficiaria CP Mas d'Enric, para la "explotación" de ese derecho de superficie y la conservación del centro penitenciario, a cambio del pago de una cuota anual por parte de la Administración catalana.

En 2018, Comsa Emte traspasó sus acciones en esta mercantil a la compañía gestora Mircom Concesiones de Infraestructuras, vinculada a Comsa Concesiones y a un holding de inversión. El proyecto de prisión fue desarrollado entre ese año y 2012, aunque no empezó a operar hasta finales de noviembre de 2015.

Creciente población reclusa

Uno de los objetivos de este plan de centros penitenciarios para esta legislatura es hacer frente al crecimiento continuado de la población reclusa y evitar un riesgo de saturación. En junio de este año había 8.769 presos en las cárceles catalanas; en septiembre eran 9.098, 329 más, un 3,75% más en solo un trimestre.

En septiembre había 9.098 presos en Catalunya: Justícia prevé un aumento anual del 3,2%

El modelo de predicción con el que trabaja la Conselleria de Justícia prevé una media de incremento semestral del 1,59% y una media del 3,21% anual. Este vaticinio no solo se está cumpliendo, sino que se está superando. Ante esta situación y en previsión de la evolución a futuro, el Ejecutivo catalán concluye que hay un déficit de capacidad en los centros penitenciarios de hombres adultos y régimen ordinario.

El plan también tiene en cuenta la "obsolescencia" y necesidad de adecuación de los centros penitenciarios actuales, unas reformas que están planificadas en el centro de Ponent (Lleida) y Brians I, en Sant Esteve de Sesrovires.

Además, están pendientes la construcción del Centro Abierto de Barcelona, en la Zona Franca, que estará listo en 2026, y la nueva cárcel de mujeres, también en la Zona Franca, aunque para este no hay fecha prevista de entrada en funcionamiento.

El plan integral de prisiones también recoge otro apartado importante, como es el uso de medidas tecnológicas para aumentar la seguridad. El Govern tiene prevista la implantación de inhibidores de móviles en las cárceles catalanas, aparatos que están prohibidos, para evitar que los presos se comuniquen ilegalmente con el exterior, la instalación de escáneres corporales de última generación y el uso de drones para evitar la entrada de droga y otros objetos por vía aérea.

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