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Cerca del laboratorio investigado

El campus de la UAB no requiere un plan contra el riesgo biológico según la normativa

La universidad ha suspendido todas las actividades en el medio natural pero las restricciones no afectan a la circulación en zonas urbanizadas

El laboratorio investigado por peste porcina construye un edificio adyacente para trabajar con patógenos de mayor riesgo

Los Agent Rurals controlan accesos.

Los Agent Rurals controlan accesos. / ALBERT SEGURA / ACN

Guillem Costa

Guillem Costa

Cerdanyola del Vallès
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Uno de los puntos de atención principales desde que se declaró el brote de peste porcina africana en Catalunya es el IRTA-CReSA (Centre de Recerca en Sanitat Animal), el laboratorio investigado como presunto lugar del que el virus se pudo escapar de forma accidental. Este centro, en obras para construir un nuevo edificio que pueda trabajar con patógenos más peligrosos, se sitúa muy cerca del campus de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

No obstante, los planes de autoprotección de la universidad no contemplan la posibilidad de una contaminación física o biológica en los aledaños. El documento vigente especifica que, pese a que se trabaja con agentes físicos y biológicos en laboratorios experimentados, estos patógenos solo afectarían a edificios aislados y no alcanzarían las vías exteriores.

Cabe señalar que el centro de investigación auditado no forma parte de la UAB, pero se encuentra en las inmediaciones del campus universitario. La facultad de Veterinaria, por ejemplo, está prácticamente pegada al IRTA-CReSA. Además, todas las zonas ajardinadas o naturalizadas, a menudo frecuentadas por jabalís, sobre todo durante la noche, están conectadas entre ellas.

Los planes de autoprotección de la universidad no contemplan la posibilidad de una contaminación física o biológica en los aledaños

Fuentes de la UAB explican a EL PERIÓDICO que los planes de autoprotección del campus están ideados para responder solamente a la contaminación biológica de un edificio concreto y detallan que cada centro y cada facultad dispone de su propio plan. Aun así, subrayan que en todo momento está prevista una comunicación fluida entre entidades que forman parte el campus para tomar medidas en caso de que haya una emergencia.

Por su parte, desde Protecció Civil de la Generalitat también aseguran a este diario que la normativa no requiere a la UAB tener en vigor un plan de autoprotección por riesgo biológico. Además, con los datos disponibles actualmente, no les consta que exista ningún laboratorio dentro del campus (el CReSA no forma parte de la UAB pese a su ubicación) que requiera disponer de un plan de autoprotección.

Dudas de investigadores

Sin embargo, durante los últimos días el personal de la universidad se siente en el foco del debate por el brote de peste porcina. Profesores e investigadores consultados por este diario plantean dudas acerca de los protocolos activados. Algunos de ellos no entienden que se haya perimetrado la zona cero (un radio de 0 a 6 kilómetros de distancia de los primeros jabalís encontrados muertos) para impedir el paso de animales y personas en el medio natural, pero que, en cambio, sí se pueda acceder a los aledaños del campus universitario sin restricción alguna. Es decir, el perímetro afecta solo a las áreas boscosas, pero no a los sectores urbanizados.

Profesores consultados por este diario no entienden que se haya perimetrado la zona cero pero sí se pueda acceder a los aledaños del campus

Estos mismos profesores señalan que el hecho de que no existiera un plan de protección ante un posible riesgo biológico para todo el campus no ha facilitado la activación de medidas preventivas más severas.

Teniendo en cuenta que los jabalís acuden a la zona universitaria y que el virus puede ser trasladado en las ruedas de los coches y en los zapatos, consideran que es un riesgo para la propagación de esta enfermedad que no afecta a los humanos, solo a los jabalís y a los cerdos domésticos, pero que sí puede ser diseminada por las personas.

Medidas de contención

Ante la posible presencia de jabalís en el campus y sus alrededores, la universidad ha suspendido todas las actividades previstas en el medio natural, como bosques y campos de cultivo cercanos. También se cancelaron paseos y actividades similares y no se pueden realizar actividades extraacadémicas en los espacios abiertos del campus. Además, se recomienda a la comunidad universitaria desplazarse únicamente por los viales asfaltados.

Aunque las zonas de pícnic están cerradas, estos días estudiantes comían en lugares con hierba

Las zonas de pícnic, tanto las mesas como las áreas de césped, están cerradas. No obstante, durante estos días se ha visto a estudiantes comiendo en lugares con hierba, según ha podido comprobar este diario. La UAB insiste también en la necesidad de no dejar ningún residuo orgánico fuera de papeleras o contenedores y prohíbe introducir alimentos cárnicos y lácteos procedentes de otros países.

Estas restricciones no afectan a la circulación en las zonas urbanizadas del campus, que se mantiene con normalidad. El objetivo es evitar que los jabalís tengan un acceso fácil a restos de comida y, al mismo tiempo, reducir el riesgo de que las personas puedan actuar como vectores del virus y contribuir a dispersarlo fuera de la zona de contención. Aun así, los alrededores del campus están dentro del área de máximo riesgo y forman parte del perímetro en el que el plan de la Generalitat es que los cerdos se contagien entre ellos y mueran sin poder salir hacia otros espacios naturales cercanos.

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