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Jornada del Casal dels Infants

Desamparo y vulneración de derechos: la realidad de los menores inmigrantes que llegan solos a Catalunya

Las entidades que trabajan con estos niños, niñas y adolescentes no acompañados denuncian que la administración no cumple con el marco jurídico vigente

Las cifras de la DGAIA | Los niños que viven en centros tutelados se han duplicado en una década

Más de 2.600 menores solos llegaron a Catalunya en 2024, la cifra más alta desde 2018

La abogada Laia Costa, junto a Madou Cessay, Bilal Knioine, Ebou Faal Jaiteh y Mohamed Hamadah

La abogada Laia Costa, junto a Madou Cessay, Bilal Knioine, Ebou Faal Jaiteh y Mohamed Hamadah / Casal dels Infants

Pau Lizana Manuel

Pau Lizana Manuel

Barcelona
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Ya son 59 las sentencias del Tribunal Supremo que determinan que no se pueden llevar a cabo pruebas de determinación de la edad de los menores no acompañados bajo la tutela de la administración si estos llevan consigo un pasaporte que no ha sido impugnado por ningún estado. Y muchos los casos en que, contraviniendo lo dispuesto en la ley catalana de los derechos y las oportunidades en la infancia y la adolescencia, no se tramita la autorización de residencia y trabajo a los jóvenes migrantes durante su tutela en el plazo de tres meses.

Estas son algunas de las vulneraciones de derechos que sufren los menores no acompañados según el informe 'Marco jurídico del sistema de protección de menores y jóvenes migrantes solos y sus vulneraciones en Catalunya'. La abogada Laia Costa presentó el estudio este jueves durante la jornada 'Niños, inmigrantes y solos: triple vulneración más protección' del Casal de la Infancia, en el Museu Marítim de Barcelona.

"El marco jurídico catalán es una maravilla", aseguró Costa durante su intervención. "Recoge derechos importantísimos de estos jóvenes como el derecho a ser escuchados o a que se respete su interés superior", ejemplificó la abogada. Sin embargo, prosiguió Costa, la norma "no se cumple".

“El marco jurídico catalán es una maravilla, pero no se cumple”, denuncia la abogada Laia Costa.

Entre otras vulneraciones de derechos, el informe constata "la dificultad de los jóvenes inmigrantes para encoentrar un piso" y, especialmente, "la práctica generalizada por parte de la DGPPIA --la Direcció General de Prevenció i Protecció de la Infància i l'Adolescència, la antigua DGAIA-- de solicitar pruebas de determinación de edad para los migrantes tutelados a la Fiscalía de Menores".

Costa denunció que en algunas ocasiones, cuando se determina que los menores bajo tutela de la administración catalana son mayores de edad --mediante un análisis óseo o una examinación dental--, la DGPPIA cierra "el expediente de desamparo" y saca al joven del centro de protección.

"No los echamos a la calle"

Es un dato que la subdirectora de la DGPPIA, Esther Vallbona, ha negado rotundamente durante su intervención en la jornada. "Cuando se determina que alguien es mayor de edad no lo dejamos fuera del centro. Creo que este es uno de los bulos que más repetidos", espetó.

"Lo que hacemos es intentar ayudarlo y acompañarlo en su proceso de autonomía", explicó Vallbona. Preguntada por las pruebas de determinación de edad que se realizan incluso cuando los menores tienen pasaportes válidos, la subdirectora de la DGPPIA ha asegurado que "la ley prevé que cuando se duda de la validez de un pasaporte" se puede revisar.

La DGPPIA niega que expulse a jóvenes tras ser declarados mayores de edad: “Es uno de los bulos más repetidos”.

Vallbona también ha afirmado que "una de las cosas que más les preocupa" es el hecho de tener a mayores de edad viviendo en centros de menores.

La asesora del área de infancia de la Síndica de Greuges de Catalunya, Anna Piferrer, ha explicado, por su parte, que la mayoría de quejas que recibe la sindicatura se deben precisamente a los fallos de la Fiscalía de Menores y ha invitado tanto a los jóvenes tutelados y extutelados como a las entidades del tercer sector social que trabajan con ellos a presentar reclamaciones. "Es vuestro derecho", ha recordado.

Más cualificados

Sea como fuere, quien sufre en carne propia las consecuencias de todo ello son los jóvenes inmigrantes que llegan solos a Catalunya. En el marco de la jornada, organizada por el proyecto Rassif --que reúne a entidades sociales marroquís y catalanas-- también se hicieron públicos los primeros resultados del informe 'Menores y jóvenes migrantes: Campamentos, puertas de entrada y derechos humanos", realizado en colaboración con la UPF.

El estudio recuerda que, desde el final de las pandemias, el número de jóvenes que deciden venir a Catalunya completamente solo no ha dejado de subir. En 2024, entraron en la comunidad autónoma 2.644 menores no acompañados. El perfil de estos jóvenes, sin embargo, ha ido cambiando considerablemente. Así, el informe concluye que los jóvenes que llegan están cada vez más calificados.

El informe de Rassif y la UPF asegura que cada vez llegan más jóvenes inmigrantes solos cualificados

Es el caso de Bilal Knioine, abogado marroquí que decidió dejar atrás su país para poder prosperar. "Hay muchos jóvenes en Marruecos que tienen un nivel muy alto pero no pueden conseguir un trabajo", denuncia.

El impacto del clima

Sin embargo, todavía muchos jóvenes, sobre todo del África Subsahariana, huyen de sus países por motivos bélicos, económicos o incluso climáticos. Madou Cessay, por ejemplo, tuvo que dejar su Gambia natal porque las lluvias ahora eran más intensas y caían en épocas distintas, lo que acabó por destruir su casa. Cessay cruzó varios países hasta que se echó al Atlántico para llegar a Canarias. De ahí, hizo el salto hasta Catalunya. "Creo que las fundaciones acogen a muchos menores; y los menores deberían estar en un centro", reflexiona.

También para encontrar una vida mejor, y en contra de la voluntad de su familia, Ebou Faal Jaiteh se lanzó al mar. Estuvo once días en el agua hasta acabar en Tenerife. De allí, y como lo tenía pensado desde el principio, acabó en Barcelona. "No pude hablar durante seis meses con mi familia, no querían hablar conmigo", lamenta.

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