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Fusión de las ciencias

Inquietud en los centros catalanes por la falta de información sobre los cambios en Bachillerato del próximo curso

La conselleria confirmó en abril la fusión de las materias de Física y Química y la pérdida de peso del Treball de Recerca, pero los centros aún no han recibido información oficial sobre la concreción de las novedades

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Estudiantes de Bachillerato en una biblioteca en Barcelona, el año pasado.

Estudiantes de Bachillerato en una biblioteca en Barcelona, el año pasado. / RICARD CUGAT

Helena López

Helena López

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Los cambios en el nuevo Bachillerato en Catalunya –que implican la fusión de Física y Química por un lado y de Biología y Geología por el otro, así como una pérdida de dos horas lectivas de cada bloque respecto al actual currículum– aún no han aterrizado en los institutos, a pesar de que, tras la polvareda levantada el año pasado, se deberán aplicar el próximo curso. La inquietud empieza a cundir entre los docentes, que temen que se les acabe informando de los detalles sin margen para poder programar "con calma" ni para explicar a las familias las modificaciones en las sesiones de puertas abiertas. La Conselleria d'Educació, por su parte, explica que, tras las últimas alegaciones, ya se está redactando el nuevo borrador que adapta esta etapa a la LOMLOE, la ley estatal.

Hace justo un año, en diciembre del 2024, la Direcció d'Innovació, Digitalització i Currículum comunicó a los institutos que el departamento ultimaba cambios en el Bachillerato para el curso 25-26 (es decir, el que empezó el pasado septiembre). Lo hacía, aseguraba, "a requerimiento de la Secretaria de Estado de Educación del Ministerio". Se trataba de adaptar el currículum catalán (de 2022) a las exigencias de la LOMLOE introduciendo tres grandes cambios: la reducción de peso del Treball de Recerca (TR), que pasaría de tener un valor del 10% de la calificación final del bachillerato a computar "como cualquier otra materia"; la unión de Física y Química y de Biología y Geología en primero de Bachillerato, que se convertirían en dos asignaturas en lugar de cuatro, y la eliminación de las materias de modalidad de Literatura Castellana y Literatura Catalana de segundo, que en adelante serían optativas anuales en primero.

La presión social y política hizo que el Govern diera marcha atrás en la eliminación de las Literaturas en segundo de Bachillerato y retrasara un año la entrada en vigor del resto de cambios anunciados

La noticia provocó un tsunami de reacciones políticas y sociales, que en un primer momento se centraron en el hecho de que la materia de Literatura Catalana [también de la Castellana, pero la reacción la provocó la primera] iba a dejar de ser materia de modalidad en segundo de Bachillerato para ser relegada a optativa en primero, con lo que desaparecerían de la selectividad. La oposición fue tal que, al día siguiente de hacerse públicos los cambios, la consellera Esther Niubó compareció en el Palau de la Generalitat para anunciar dos cosas. Por un lado, aseguró que para "el Govern, la defensa del catalán era una línea roja" y que garantizaría que ambas literaturas se mantuvieran como materias de modalidad y, por el otro, retrasó un año la entrada en vigor de los cambios: no se pondrían en marcha en septiembre del 25 sino para septiembre del 26.

Oposición transversal

La rectificación de la consellera con la literatura y el cambio en el margen de aplicación de los nuevos cambios –lo que constataba que el requerimiento del Ministerio era negociable– fue gasolina para la movilización de los profesores de Ciencias contrarios a la fusión de Física y Química (y Biología y Geología). Desde entonces, hace un año, docentes y colegios profesionales se están movilizando de todas las formas imaginables –desde comparecencias en el Parlament hasta presentando y aprobando mociones municipio a municipio– para denunciar los perjuicios que provocará el recorte de horas en ciencias. La modificación inicial preveía pasar de tres horas de Química y tres de Física a tres horas de Física y Química, pero la lucha de la comunidad científica hizo que el Govern introdujera otro cambio en la propuesta inicial y diera cuatro horas a la nueva materia de Física y Química (lo que supondría a la práctica no perder tres horas sino dos).

La conselleria defiende que el cambio "no afectará a los conocimientos mínimos que recibirán los alumnos" y que las horas recortadas de ciencias obligatorias serán sustituidas por optativas "altamente recomendables para complementar la formación"

Pese a que la movilización constante contra esta fusión ha ido de los barrios a los campus, en abril, cuatro meses después del polémico anuncio, la conselleria dio el debate por cerrado.

Desde el departamento defienden que la fusión "no afectará a los conocimientos mínimos que recibirán los alumnos" ni a las horas totales de ciencias (ya que serán sustituidas por optativas como 'Retos de Física y Química', "altamente recomendables" para complementar la formación"). Los docentes contrarios –la inmensa mayoría– responden que "para resolver los retos primero hay que tener una base" e insisten en que "es un disparate quitar horas de la base para dárselas a contenidos más específicos a los que es imposible llegar sin los conocimientos previos".

Desde la conselleria responden que ya han recibido las alegaciones a la modificación del decreto del currículum, que salió a información pública el 29 de julio, y se está redactando un nuevo borrador

Desde abril, cuando la conselleria confirmó que no pensaba dar marcha atrás en la decisión, los centros educativos no han recibido más noticias sobre el asunto, lo que está generando ya malestar y dudas en los claustros, el alumnado y las familias. En el caso de los docentes, ya no es solo que deberán aplicar un nuevo currículum con el que la mayoría no está de acuerdo, sino que temen que desde la conselleria se les informe de los detalles en el último momento, sin margen para preparar la programación con calma para el próximo curso, ya que se introducen nuevas materias ("y ya no hablamos de las puertas abiertas, cuando las familias nos preguntan y muchas veces no tenemos respuestas", lamenta el jefe de estudios de un instituto de Barcelona).

Desde la conselleria aseguran que ya han recibido las alegaciones a la modificación del decreto del currículum –que salió a información pública el 29 de julio– y se está redactando un nuevo borrador. "Son modificaciones de decretos y requieren su tiempo", apuntan, al tiempo que confirman que el cambio sigue adelante. Recuerdan, además, que el cambio no solo responde al requerimiento del ministerio, sino que también lo hace al cumplimiento de una sentencia del TSJC de febrero tras una demanda interpuesta por el sindicato Professors de Secundària (aunque en su caso, la demanda era cambiar el currículum de Bachillerato para eliminar la posibilidad de sustituir las materias tradicionales por ámbitos).

El profesorado de Filosofía pide aprovechar la reforma del currículum de Bachillerato para recuperar las tres horas semanales de su materia

Entre las numerosas alegaciones, muchas eran de letras. Como las de la plataforma Docents de Filosofia de Catalunya, que piden aprovechar la modificación del decreto para incrementar las horas de Filosofía. "Somos la única comunidad autónoma que dedica menos de tres horas semanales a la Filosofía en Bachillerato", denuncian.

Debate en el Congreso

El paralelo, la lucha de los opositores a la fusión de las ciencias llegó este noviembre al Congreso de los Diputados. El grupo parlamentario de Sumar registró una Proposición No de Ley (PNL) para que no se reduzcan las horas de las materias científicas en primero de Bachillerato en Catalunya y que se tenga en cuenta "la particularidad catalana" que, hasta ahora, ha apostado "por la profundización en las ciencias gracias a mantener las materias separadas". El texto insta al Gobierno a abrir "de manera urgente" un proceso de diálogo entre el departamento y la comunidad educativa para acordar una distribución horaria que respete el modelo catalán y "la trayectoria histórica de la enseñanza científica de más de 20 años con las materias científicas separadas". Además, el texto pide que "mientras dure este diálogo", se detenga "cualquier implementación que afecte este debate".

Fuentes del PSOE en la Comisión de Educación apuntan a este diario que, por el momento, la PNL no va a entrar en el debate de la comisión de diciembre.

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