Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Múltiples accidentes

La operación retorno del puente se complica con atascos en la AP-7, A-2 y el Pirineo

Vehículo de los Mossos avisando de accidente en la vía.

Vehículo de los Mossos avisando de accidente en la vía.

El Periódico

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La operación retorno del puente del 8 de diciembre se ha saldado con retenciones kilométricas que han provocado retrasos en los regresos a Barcelona de miles de conductores. Sobre las 20.00 horas, solo habían regresado un 78,2% de los vechículos previstos, más de 195.000, una cifra inferior a la de años anteriores. Las causas hay que buscarlas en los numerosos accidentes -alguno con hasta cuatro coches implicados- que han convertido en pesadilla lo que ya de por sí no es un trayecto solitario.

Las retenciones más largas comenzaban ya sobre las 16.00 horas, en la C-16 y los accesos al túnel del Cadí, que llegaban a acumular hasta 14 kilómetros de colas de coches procedentes de la Cerdanya y otras comarcas pirenaicas. Las colas se han mantenido toda la tarde, con siniestros leves que no han hecho más que empeorar el tráfico.

Más complicada ha sido la circulación en la A-2 de regreso a Barcelona. Sobre las 18.00 horas, un siniestro con cuatro vehículos implicados obligaba a cortar completamente la vía en Collbató y dejaba el túnel del Bruc -justo antes- tan repleto de vehículos que, ante el desvío de turismos en una salida antes, han tenido que cortar la circulación para que no quedaran atrapados los conductores en mitad de la infraestructura. El corte duró menos de media hora, hasta que se despejó la calzada en Collbató, pero las retenciones se han acumulado hasta pasadas las nueve de la noche.

Otro punto conflictivo fue, cómo no, la AP-7, primero en el Vallés, con accidentes antes de llegar a La Roca que provocaron largas retenciones, y después el grueso de los problemas se desplazó hacia el sur, en el Penedès. Hasta tres accidentes, alguno con vertido de aceite en la vía, provocaron colas de hasta 14 kilómetros en la peor zona para salir de la vía, entre Vilafranca y Sant Sadurní d'Anoia. El tráfico volvió a empeorar en otros tres tramos hasta Molins de Rei, donde ya se acumula la afuencia de vehículos en un festivo sin que ocurra nada especial.

Otros puntos conflictivos a lo largo de la tarde han sido la N-260, entre Ribes de Freser y Ripoll (Girona), la C-16, entre Bagà y Guardiola de Berguedà (Barcelona), así como en el tramo entre Cercs y Berga (Barcelona), y también la C-14 entre Ribera d'Urgellet y Organyà (Lleida), y entre Oliola y Ponts (Lleida).

Durante la operación retorno, los caminos han tenido la circulación restringida en la AP-7 entre Maçanet de la Selva (Girona) y L'Hospitalet de l'Infant (Tarragona) desde las 17.00 horas hasta las 22.00 horas.