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Nieve

El puente llena las pistas de esquí en la Cerdanya en el primer gran test del negocio turístico

Con las estaciones abriendo por primera vez todo el desnivel y los alojamientos del valle al 90%, la comarca afronta tres jornadas a pleno rendimiento que generan el 15% de la facturación anual

Las pistas de esquí este Puente de diciembre

Las pistas de esquí este Puente de diciembre / MIQUEL SPA

Miquel Spa

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La apertura de las pistas de esquí durante el Puente de la Purísima tiene un efecto directo sobre la economía de la Cerdanya y del Pirineo catalán. Los visitantes que practican esquí generan actividad para alojamientos, restauración y servicios relacionados con el turismo. La nieve que ya tiñe de blanco las pistas permite activar las plantillas de las estaciones al completo, con cerca de un millar de trabajadores directos solo en La Molina y Masella, así como los negocios que se mueven a su alrededor: hoteles, restaurantes, tiendas, escuelas y servicios complementarios. La nieve de la Purísima supone el 15% del negocio total del turismo en la Cerdanya.

Las condiciones meteorológicas permiten mantener la nieve gracias a la producción de nieve artificial durante la noche y a temperaturas bajas en las cotas altas. Las estaciones de La Molina y Masella pueden ofrecer unos 50.000 forfaits durante el puente, lo que representa 105.000 días de esquí vendidos. Teniendo en cuenta que el precio medio de los forfaits es de 50 euros y que por cada euro generado por las estaciones repercuten nueve en otros sectores como alojamientos, restauración, actividades o alquiler de material, el impacto económico del puente es de unos 20 millones de euros.

Las empresas del sector turístico en la comarca facturan anualmente unos 83 millones de euros, el 30% de la economía de la Cerdanya. El sector da trabajo a unos 1.000 trabajadores, el 36,9% de la población ocupada de la comarca.

La apertura de las pistas durante el puente garantiza actividad para estaciones, servicios y trabajadores, y refuerza la conexión del turismo con la economía local. Masella pone en funcionamiento toda la estación, contribuyendo a la actividad económica de la comarca. La directora comercial de Masella, Maite Martí, destaca que «empezar la temporada con este puente es muy importante; no solo por el primer fin de semana largo de la campaña para nosotros, sino también por poner en marcha los motores de la economía de la comarca. Nos permite preparar la estación a pleno rendimiento y ser el motor económico». Martí explica que «desde el inicio de la temporada, la semana pasada, en Masella han aumentado las llamadas a los hoteles a pie de pista, y hoy tenemos los hoteles llenos por el puente de la Purísima gracias a que los esquiadores quieren venir y a que hemos podido abrir la estación».

Las condiciones de las pistas permiten abrir todo el desnivel esquiable, desde la cima de la Tosa hasta el Pla de Masella, con cincuenta centímetros de nieve. «Nuestra prioridad es dar trabajo al máximo de personal posible; por eso abrimos antes y cerramos los remontes a finales de abril, para que los temporeros puedan completar más meses de contrato laboral», explica Martí.

El impacto laboral de la estación es considerable. Solo en Masella trabajan más de cuatrocientos empleados y, sumando escuelas de esquí y servicios externos, la cifra supera los quinientos puestos de trabajo. En paralelo, la actividad de los visitantes genera ingresos que repercuten en alojamiento, restauración y otros servicios locales, consolidando la Cerdanya como un destino clave del turismo de invierno en el país.

Por su parte, la directora comercial de La Molina, Marta Viver, ha argumentado que «para la comarca, empezar la temporada con este puente y tener La Molina con hasta cincuenta centímetros de nieve polvo y veinte kilómetros esquiables nos hace ser muy optimistas de cara a tener una muy buena temporada de invierno». El puente de diciembre ha venido precedido por unas condiciones meteorológicas que han hecho posible el arranque del sector turístico: «el frío intenso que hemos tenido, las nevadas que tuvimos en noviembre y las que prevemos que también tendremos durante estos días hacen que todo el mundo empiece a activarse en la estación y en los establecimientos que trabajan en nuestro entorno, como los restaurantes, las escuelas, los hoteles y las tiendas. Esto, y las actividades que también ponemos en marcha, hacen que la gente tenga ganas de venir a la Cerdanya a pasar sus días de fiesta en invierno».

El Pirineo vive una ocupación media del 80% en un año de crecimiento

Los alojamientos del Pirineo afrontan el puente de la Purísima con una ocupación media del ochenta por ciento, mientras que las estaciones de esquí prevén vender más de cincuenta mil forfaits a lo largo de los tres días festivos. Según el vicepresidente del Patronato de Turismo de Lleida, Juan Antonio Serrano, “las previsiones son positivas y los visitantes podrán combinar esquí con otras propuestas de naturaleza, cultura y gastronomía de la zona”.

Por tipo de alojamiento, los hoteles del Pirineo estiman una ocupación de entre el ochenta y el ochenta y cinco por ciento, mientras que los establecimientos fuera de las zonas más turísticas prevén cifras inferiores. Los bungalós próximos a las estaciones de esquí registran casi el cien por cien de reservas, y los situados más alejados oscilan entre el sesenta y el ochenta por ciento. En cuanto al turismo rural, los alojamientos esperan un nivel de ocupación en torno al ochenta y cinco por ciento.

En lo que respecta al esquí, Serrano ha detallado que las estaciones nórdicas mantienen los circuitos abiertos para iniciación y actividades turísticas en Lles, Aransa, Sant Joan de l’Erm y Tuixent-la Vansa, mientras que Lles y Aransa también han puesto en funcionamiento los itinerarios de raquetas de nieve. Finalmente, Tavascan inicia la campaña de nieve este sábado con la apertura de los circuitos de nórdico y de raquetas.

En la Cerdanya, las reservas para los días 6, 7 y 8 de diciembre se sitúan en el 90 %, mientras que para el período del 26 al 31 de diciembre se encuentran entre el 80 % y el 95 %. Se espera que los hoteles y los restaurantes trabajen con normalidad y a buen ritmo.

Los datos provisionales de la temporada 2025 en el Pirineo de Girona indican una mejora respecto a los tres últimos años. De enero a octubre, las comarcas de la Cerdanya, el Ripollès y la Garrotxa han recibido 837.273 visitantes, que han generado 1.861.363 pernoctaciones, un aumento de aproximadamente el 3 % respecto al mismo periodo de 2024, según el Observatorio de Turismo de Eurecat.

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