Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Actividad cinegética

Los cazadores alertan de una "superpoblación" de corzo en el centro de Catalunya

Tienen un listado con un centenar de cazadores que podrían hacer batidas de jabalís por la PPA

Los cazadores se activan para contener la peste porcina pero piden ayuda para recoger los ejemplares

Un caçador amb les armes preparades durant una batuda al Bages

Un caçador amb les armes preparades durant una batuda al Bages / Jordi Borràs; ACN

Germán González

Germán González

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

"Llevamos muchos años de reivindicaciones y en vez de encontrar normativas para que podamos cazar más nos encontramos lo contrario, nos ponen más trabas, más burocracia y más lentitud". De esta forma, Enric Vélez, presidente de la Agrupación de Sociedades de Cazadores y Pescadores de Catalunya (AGRUPCAT), ha querido denunciar las complicaciones que se encuentra el sector con la administración para hacer esta actividad en un momento en que los cazadores ofrecen una solución para controlar la población de jabalís ante los positivos de Peste Porcina Africana (PPA) detectados en Catalunya.

En este sentido, AGRUPCAT tiene un listado de un centenar de cazadores formados que podrían activarse para hacer batidas si la administración lo requiere, ya que han seguido el curso de capacitación, al que están obligados por la administración por seguridad. Sobre la compra de carne de jabalí abatido ha señalado que es complicado que se pueda vender en industrias cárnicas especializadas en venta de caza ante las dudas del mercado en otros países con los cerdos, pese a que en Catalunya no hay ninguno infectado.

Plaga de corzos

Vélez ha añadido que existe un "descontrol" de la fauna en Catalunya pero no únicamente del jabalí, del que hay "superpoblación" sino que también, en breve, puede haber "una auténtica plaga" de corzos. "Actualmente tenemos un problema con la presencia de corzos en la Catalunya Central con zonas con la población hiper desproporcionada y no se intensifica su caza pese a reivindicarlo ante el Govern con otras organizaciones agrarias. En cambio aprueban más caza de corzo en Tarragona cuando no hay tanto", ha destacado.

Enric Vélez, presidente de la Agrupación de Sociedades de Cazadores y Pescadores de Catalunya (AGRUPCAT), ha remarcado que el sector está en "regresión" por varias cuestiones como el abandono del mundo rural, ya que el 95% de la población catalana vive en zonas urbanas; la instauración de políticas "pseudoecológicas" que provienen de Europa en las que tiene "mala imagen de todo lo que sea aprovechar los recursos naturales" como la agricultura, la ramadería o la caza; falta de relevo generacional y, finalmente, la normativa que "sigue el voto populista del 95% de la población urbanita" en contra de las zonas rurales.

Por eso considera que estas políticas son "constringentes" con la caza y todos los oficios que aprovechan los recursos naturales, hasta el punto de hacer "casi imposible" la actividad. Como ejemplo Vélez asegura que el anterior Govern de ERC limitó a 14 los perros para cazar jabalí lo que deja "impracticable" poder hacer esta tarea. Primero por ser imposible recibir la autorización para construir en terreno rústico perreras grandes con todas las características que requiere la normativa, como una medida mínima del habitáculo de los canes o una rampa del 5% de desnivel, pero también por las atenciones que requieren diarias, como sacarlos a pasear mínimo una hora, bajo riesgo de sanción.

Perros insuficientes

También destaca que se necesitan más de 14 perros durante toda la temporada de caza del jabalí, ya que hay lesiones, heridas y hasta muertes con "relativa frecuencia". "Con 14 perros es imposible que alguien pueda acabar una temporada de caza", señala Vélez quien añade que lo normal es salir con 30 canes a cazar y tener recambios. En este sentido añade que los cazadores seleccionan los perros en función de sus habilidades de caza por lo que es fundamental que puedan criar en sus fincas.

Además, Vélez remarca que únicamente se puede ocupar caminos para la caza si han recibido autorización municipal y muchos ayuntamientos prefieren "priorizar" a "los urbanitas que van a buscar setas, castañas o lo que sea" en vez de los cazadores. También ha recordado que los cazadores hicieron una manifestación en Barcelona, paralizando la Gran Vía, para parar la medida que la Generalitat quería imponer un geolocalización de cada uno de ellos. Además ha instado a las administraciones que les ayuden a evitar el paso de personas dentro de un espacio restringido en los que se hace una batida y que suele ser propiedad de los propios cazadores. Se trata de medidas de seguridad para los usuarios del bosque que los cazadores ponen para evitar cualquier incidente.

Vélez también ha lamentado la limitación de los cartuchos que tienen para poder cazar, aunque pudieron quitar de la normativa una propuesta de sanción de hasta 30.000 euros si un perro de su propiedad sale del área de caza en la que está la batida y atrapa una presa fuera: "Nuestros perros no entienden de límites ni mapas".

Desde AGRUPCAT se recuerda que "controlar el excedente de fauna es un beneficio para la agricultura" y para otro tipo de producción forestal como algunos árboles. Vélez señala que la caza tiene una "vertiente ecológica" y evita la transmisión de enfermedades entre los propios animales y que pueda contagiar a los humanos. También hacen control de especies que pueden ser depredadoras de otra y evitan que el descontrol de fauna pueda afectar a la movilidad y causen accidentes en carretera.

Suscríbete para seguir leyendo