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Adiós a las pantallas

Disney pondrá fin a los móviles en sus parques con una alternativa revolucionaria

Bruce Vaughn, presidente de Walt Disney Imagineering, ha identificado que el uso constante de dispositivos móviles está erosionando la experiencia compartida que define la esencia de sus parques

Disneyland París

Disneyland París

Alexandra Costa

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Visitar los parques temáticos de Disney ha sido, durante décadas, sinónimo de desconexión del mundo real para sumergirse en un universo de fantasía. Sin embargo, en los últimos años ha surgido un obstáculo que amenaza con romper esa ilusión cuidadosamente construida: la omnipresencia de los teléfonos inteligentes. Los directivos del gigante del entretenimiento han notado que los visitantes pasan más tiempo mirando hacia abajo, a sus pantallas, que disfrutando del entorno y de sus acompañantes. Para solucionar este dilema moderno, la compañía ha ideado una estrategia futurista que promete cambiar para siempre la forma en que interactuamos con el "lugar más feliz de la Tierra".

Bruce Vaughn, presidente de Walt Disney Imagineering, ha identificado que el uso constante de dispositivos móviles está erosionando la experiencia compartida que define la esencia de sus parques. Estar físicamente presente con amigos y familiares pierde valor si la atención se desvía constantemente hacia notificaciones, mapas digitales o redes sociales. Cada vez que un visitante baja la mirada, se rompe el "hechizo" de inmersión. La solución propuesta por la compañía busca mantener la capacidad de capturar recuerdos sin sacrificar la conexión humana, apostando por una alianza estratégica con Meta.

Una nueva visión a través de la inteligencia artificial

La propuesta central para erradicar la dependencia del móvil reside en el uso de gafas inteligentes. Disney se encuentra colaborando estrechamente con la matriz de Facebook para integrar la tecnología de las gafas Ray-Ban Meta en la experiencia del parque. Estos dispositivos, equipados con cámaras, micrófonos y altavoces de alta calidad, permitirían a los turistas mantener sus teléfonos guardados en el bolsillo mientras reciben asistencia digital en tiempo real.

El objetivo es sustituir la interfaz visual de una pantalla táctil por una experiencia auditiva y visual integrada en la mirada del usuario. Gracias a la inteligencia artificial incorporada, el dispositivo funcionaría como un asistente omnipresente pero discreto. Los precios de esta tecnología, que oscilan entre los 379 y los 800 dólares (aproximadamente entre 327 y 700 euros), las posicionan como un accesorio premium que podría transformar la logística de la visita, eliminando la fricción que supone desbloquear el teléfono repetidamente para consultar tiempos de espera o ubicaciones.

Un guía virtual susurrando al oído

Abandonar los mapas de papel o las aplicaciones complejas es la meta final. En lugar de navegar por menús digitales, el sistema propone una interacción basada en la voz y el reconocimiento visual del entorno. Bruce Vaughn explica que esta tecnología permite colocar una guía virtual directamente en el oído del visitante. La mecánica es sencilla y orgánica: el usuario solo necesita mirar a su alrededor y formular preguntas en voz alta para obtener respuestas inmediatas.

Esta funcionalidad abre un abanico de posibilidades narrativas inmensas. Si un visitante se siente intrigado por un detalle arquitectónico específico de una atracción, las gafas pueden revelar un mundo de información oculta sobre la tierra temática en la que se encuentra. Mejorar la forma de contar historias es la prioridad, permitiendo que la información fluya de manera natural sin interrumpir el paso ni el contacto visual con el entorno. La tecnología se convierte así en una capa invisible que enriquece la realidad en lugar de bloquearla.

Tecnología oculta para potenciar el consumo y el diseño

Más allá de la experiencia narrativa, la utilidad práctica de este sistema se extiende al ámbito comercial y operativo. Las compras dentro del parque podrían simplificarse drásticamente. Al mirar un producto de interés, como un juguete o un recuerdo, el visitante podría solicitar información detallada sobre el mismo y recibirla al instante mediante audio. Este proceso elimina barreras y facilita la toma de decisiones de compra sin necesidad de buscar a un empleado o escanear códigos con el móvil.

Vaughn destaca que esta innovación no solo beneficia a los invitados, sino también al equipo creativo. La colaboración con Meta incluye aplicaciones de diseño "detrás de escena", permitiendo a los ingenieros y creadores visualizar mejoras en el parque de manera más eficiente. La filosofía detrás de este cambio radical es paradójica pero brillante: agregar tecnología avanzada para ocultarla. Utilizar la realidad extendida permite que los visitantes dejen de observar una pantalla y vuelvan a mirar a los ojos a las personas con las que comparten el viaje, logrando que la tecnología sea menos disruptiva y más humana.