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Luz verde del Parlament

Catalunya aprueba sus primeros presupuestos de carbono para guiar cómo recortar un 31% sus emisiones para 2030

El Parlament da luz verde a un texto en que por primera vez se establece cuál es el máximo de emisiones que pueden generar distintos sectores en los próximos cinco años, así como medidas para acelerar la descarbonización

Los partidos se dividen sobre cómo debe reducir Catalunya sus emisiones

Catalunya aprobará hoy sus primeros presupuestos de carbono para reducir las emisiones: ¿qué opinan los partidos?

Panorámica de la ciudad de Barcelona en un día con altos niveles de contaminación atmosférica.

Panorámica de la ciudad de Barcelona en un día con altos niveles de contaminación atmosférica. / ZOWY VOETEN

Barcelona
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Catalunya acaba de convertirse en uno de los primeros lugares del mundo en aprobar unos presupuestos de carbono, una herramienta clave para acelerar el recorte de emisiones necesario para frenar la crisis climática. Esta medida, aprobada este jueves por el Parlament, establece por primera vez cuál es el máximo de emisiones que se pueden generar en los próximos cinco años sin incumplir con los compromisos climáticos internacionales con los que se aspira a limitar el aumento de temperaturas a un máximo de 1,5 grados para finales de siglo.

La iniciativa establece un techo de emisiones de unas 160 toneladas entre ahora y 2030, lo que equivale a un recorte del 31% respecto a los niveles de 1990, así como un paquete de propuestas para lograrlo como el impulso a la movilidad eléctrica, el refuerzo del transporte público y el despliegue masivo de renovables. Estas cuentas de carbono se han aprobado con los 68 votos a favor del PSC, ERC y los Comuns; las 56 abstenciones de Junts, el PP, la CUP y Aliança Catalana y los únicos 11 votos en contra de Vox.

El Parlament, además de aprobar los presupuestos de carbono que engloban desde el 2026 hasta el 2030, también ha acordado empezar a elaborar los cálculos para los siguientes quinquenios. Para ello, se ha pactado que el Comité de Expertos sobre Cambio Climático (CEE) de la Generalitat entregará durante el próximo año cuáles son los límites de emisiones recomendados para 2035 y su distribución sectorial, así como el cálculo de cara a 2040 y la hoja de ruta para llegar a la neutralidad de carbono en 2050. El acuerdo insta al Govern a entregar cada año un informe sobre cómo avanzan los recortes de emisiones y el grado de cumplimiento de los objetivos vigentes. También establece que "todas las grandes infraestructuras de movilidad, logística o aeroportuaria" tendrán que disponer de un informe "preceptivo y vinculante" demostrando que su actividad es compatible con los presupuestos de carbono "como condición indispensable para su autorización".

El acuerdo final incluye una cláusula que obliga a todas las grandes infraestructuras, incluido el aeropuerto, a entregar un informe demostrando que su actividad es compatible con los presupuestos de carbono

Medida pionera

Hasta ahora, la mayoría de países han apostado por establecer metas de recorte de emisiones como, por ejemplo, la promesa de España y de Europa de recortar un 90% sus emisiones para 2040. Pero según denuncia la comunidad científica, estos planteamientos pueden resultar 'tramposos' ya que un estado podría seguir emitiendo de forma desbocada y hasta aumentar sus niveles durante este periodo siempre y que se comprometa a llegar al objetivo de reducción para una fecha concreta. El plan catalán apuesta por una estrategia alternativa que, tal y como defienden los expertos, es más "transparente" y "eficaz" ya que lo que establece es un techo máximo de emisiones que se pueden generar en un determinado periodo y, a partir de ahí, estudia cómo repartirlo entre diferentes sectores a lo largo de esta ventana temporal.

Imagen del Parlament durante las votaciones.

Imagen del Parlament durante las votaciones. / Bernat Vilaró / ACN

Tras lograr la luz verde del Parlament, Catalunya se ha convertido oficialmente en uno de los pocos lugares del mundo con un presupuesto de carbono. Hasta ahora, tan solo países como Reino Unido y Japón han desplegado un sistema de este tipo para guiar su estrategia de descarbonización. También se han dado iniciativas en esta dirección en regiones de Estados Unidos como California, donde gobernadores como Gavin Newsom están impulsando una agenda verde ambiciosa para contrarrestar líneas negacionistas como las de Donald Trump. En la cumbre del clima de Brasil (COP30), de hecho, fueron muchas las voces que afirmaron que la verdadera "revolución verde" está siendo liderada por regiones y ciudades y que, justamente por ello, su ejemplo debería extenderse a más lugares. En Catalunya, por ejemplo, siguiendo esta senda, Girona también se han comprometido a desplegar presupuestos de carbono propios.

Catalunya es uno de los pocos lugares del mundo donde se ha establecido un techo máximo de emisiones y no solo un objetivo general de recorte, una estrategia que los científicos definen como las "transparente" y "eficaz"

El Govern puso sobre la mesa la necesidad de elaborar unos presupuestos de carbono en el año 2017 cuando, con la aprobación de la Ley contra el cambio climático, se estableció por primera vez el objetivo de elaborar una hoja de ruta para acelerar y ordenar la descarbonización del territorio. El mandato original reclamaba tener disponible esta herramienta para 2020, pero tras varias vicisitudes y retrasos, el plan no se puso en marcha hasta 2019 con la creación del Comité de Expertos en Cambio Climático (CECC). Este organismo presentó un estudio técnico en el que se reclamaba una reducción de hasta el 42% de las emisiones para 2030 así como un calendario para llegar a la neutralidad climática para mediados de siglo con medidas como, por ejemplo, la reducción de vuelos internos. El Govern, por su parte, presentó una propuesta con un objetivo de reducir las emisiones un 31% para 2030 y que es la que finalmente se ha aprobado.

Un debate en positivo

Antes de las votaciones, se ha celebrado el debate entre los grupos del Parlament, que ha destacado por su tono positivo. Todos los partidos, excepto Vox y Aliança Catalana, han podido hacer aportaciones al acuerdo final con propuestas propias. Incluso el PP, se ha mostrado partidario de "descarbonizar" Catalunya siempre y cuando no suponga más burocracia para las empresas. Junts, ERC, Comuns, y la CUP han conseguido aumentar el grado de compromiso del Govern a la hora de reducir las emisiones y le han dado un toque de atención advirtiéndole de que tiene que "acelerar" en la lucha contra el cambio climático. La sensación este jueves en el Parlament es que Catalunya ha dado un paso adelante en este tema, pero que aún le queda mucho camino por recorrer. "Más vale tener unos presupuestos de carbono regulares, que no tenerlos", ha resumido del diputado Jordi Munell.

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