Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Sin derecho a huelga

Solo un 15% de los subinspectores de los Mossos se queda finalmente en casa en protesta por un salario insuficiente

Los impulsores de la protesta aseguran que la mayoría de solicitudes de asuntos personales han sido denegadas para frustrar la movilización

“Se trataba de una acción simbólica y creemos que ha dado resultado”, mantienen algunos de los mandos policiales que se han quedado en casa

Dos agentes de los Mossos, en el barrio del Raval. Fotografía de Jordi Cotrina

Dos agentes de los Mossos, en el barrio del Raval. Fotografía de Jordi Cotrina / EPC

Guillem Sánchez

Guillem Sánchez

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

En los Mossos d’Esquadra hay más de 400 subinspectores. Más de 300 de ellos forman parte de una plataforma reunido en un grupo de Whatsapp que había acordado no acudir al trabajo este miércoles en protesta por un salario que consideran insuficiente en comparación con la carga de responsabilidades que desempeñan. Pero finalmente, según fuentes de la policía catalana, solo se han concedido 60 permisos de asuntos personales, un 15% del total.

Los impulsores de la protesta aseguran que sus susperiores han frustrado la movilización denegando la mayoría de solicitudes de asuntos personales que habían pedido para este miércoles los subinspectores.

Sin derecho a huelga

Los agentes de un cuerpo de seguridad no tienen reconocido el derecho a hacer huelga. Por ese motivo, los subinspectores habían anunciado su intención de no acudir al trabajo solicitando un día de asuntos personales. Pero, según explican algunos de los subinspectores contactados por este diario, sus superiores han denegado muchos de estos permisos arguyendo que se habían pedido sin los 10 días de antelación que son necesarios.

“Nunca me han denegado un permiso de asuntos personales aunque lo pidiera el día antes, ahora lo han hecho para boicotear la protesta”, explica un responsable de seguridad ciudadana en una de las comisarías más importantes de la corona metropolitana.

“Han denegado los permisos para impedir que cumpliéramos con el objetivo de no trabajar, pero el objetivo se ha cumplido, en el fondo era una protesta simbólica y el mensaje ha llegado. Esperemos que ahora nos tomen más en serio”, sostiene el jefe de una unidad de investigación de Barcelona.

Suscríbete para seguir leyendo