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En bosques y mercadillos

Catalunya intensifica los controles para evitar el expolio de musgo, acebo y otras plantas de Navidad

Los Agentes Rurales advierten de que la práctica de ir al bosque a buscar decoración navideña "va a más"

Las sanciones van de los 100 a los 1.000 euros y pueden alcanzar los 100.000 euros en casos graves y el millón de euros, en casos muy graves

El robo de lentisco supone el 80% de las actuaciones de los Agentes Rurales en bosques de Catalunya

Musgo intervenido por Agentes Rurales

Musgo intervenido por Agentes Rurales / Agents Rurals

Germán González

Germán González

Barcelona
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El 76% de la masa forestal en Catalunya es de propiedad privada y el resto es de titularidad pública. En ambos casos, es necesaria la autorización del propietario del bosque para llevarse cualquier planta, arbusto o árbol que haya en el lugar. Además, existe una normativa específica que prohíbe sacar plantas de espacios naturales protegidos. La llegada de la Navidad comporta un aumento de entradas no autorizadas en estos espacios para coger vegetación típica de esta época del año, como musgo y acebo. Es por ello que los Agentes Rurales han puesto ya en marcha controles en bosques y también en mercadillos navideños con el objetivo de evitar este expolio.

Entre 2023 y octubre de este año, los Agentes Rurales han realizado ya 182 actuaciones relacionadas con los productos navideños, principalmente musgo (37) y acebo (23). Aunque también han intervenido brezo (21), rusco (18), abeto (17), muérdago (12), boj (12) o palmito (4), entre otras especies.

El acebo es una especie protegida y su recolección está totalmente prohibida

El subinspector Adrià Olivé, del área de recursos forestales de este cuerpo, explica a EL PERIÓDICO que el objetivo es "concienciar a la población que la gran mayoría de los productos forestales tienen un propietario y no se pueden sacar del bosque", además de recordar que algunos de ellos como el acebo o el tejo están en protegidos desde hace muchos años. En este sentido, el mensaje a la población es que no se puede cortar o desarraigar árboles y, si se quiere tener en casa uno natural, hay que acudir a un comercio especializado. El árbol deberá llevar, además, una identificación donde conste la calidad y el orgen.

Los controles se llevan a cabo en zonas forestales, sean espacios protegidos o no, tanto del Pirineo como del sur de Catalunya o de las sierras del prelitoral, que es una de las áreas más próximas a núcleos muy poblados. Además de detectar a ciudadanos particulares que se llevan vegetación, principalmente musgo, los agentes ponen el foco en aquellas personas cuyo objetivo es comercializar lo recogido: "Tienen más incidencia porque recogen más cantidad con una finalidad lucrativa y el propietario no se entera", resume Olivé.

Además, los Agentes Rurales también visitan mercados navideños, principalmente los que están en municipios muy poblados, como los del área metropolitana de Barcelona. Y también comercios mayoristas que se dedican a especies forestales. En este caso, los agentes buscan "controlar la trazabilidad de los productores que venden, ya que tienen una regulación específica", explica el subinspector.

Agravantes

En caso de detectar una infracción, los agentes denuncian los hechos y requisan el material sustraído. Según la normativa, las sanciones van de los 100 a los 1.000 euros en caso de infracciones leves, hasta los 100.000 euros las graves y pueden alcanzar el millón de euros si se trata de una de carácter muy grave. La gravedad de la multa depende de la cantidad expoliada, de la protección de la especie en concreto y de la zona en la que se encuentre, así como del grado de afectación al medio natural. Los agentes denuncian y tramitan las sanciones, que son impuestas por la Generalitat.

Llevarse musgo u otro arbusto de un bosque privado sería un delito de hurto y por eso se intenta concienciar a la gente cuando se descubre que lo han recolectado. En un año los agentes imponen una media de tres o cuatro sanciones por expolio de productos navideños: "Se trata de casos muy puntuales, de gente que cogía especies protegidas o recolectaba muchas cantidades para finalidades comerciales sin estar autorizado", detalla Olivé.

Acebo intervenido por Agentes Rurales

Acebo intervenido por Agentes Rurales / Agents Rurals

Dos plantas despiertan el mayor interés de vendedores ocasionales y de ciudadanos incautos: el acebo y el musgo. El acebo, subrayan los Agentes Rurales, es una especie protegida y su recolección, ya sea cortada o arrancada de raíz, está totalmente prohibida. Esta especie tiene un papel fundamental en los bosques. Para empezar, sirve de refugio a muchos animales, especialmente en los meses de invierno. Además, sus frutos rojos, tóxicos para los humanos, son una importante fuente de alimento para los pájaros. Pese a que su comercialización está autorizada en Catalunya, el acebo se recolecta fuera de la comunidad, ya que aquí, al ser una especie amenazada de los bosques catalanes, no se puede recolectar en ningún caso.

En cuanto al musgo, su recolección está muy restringida y es necesario informarse bien para no incumplir la normativa. En este caso, esta especie sirve de refugio para pequeños invertebrados, evita la erosión del terreno y tiene gran capacidad para absorber agua y mantener la humedad. Por otro lado, el boj no está amenazado pero sí protegido mientras que el tejo ha dejado de estarlo tras un cambio en la normativa.

Práctica que "va a más"

El subinspector Olivé detalla que muchos catalanes van al bosque en la temporada de 'bolets' y aprovechan para llevarse a casa vegetación que va desde castañas, a frutos, musgo o árboles pequeños con la idea de usarla como decoración navideña. "Es una práctica que en los últimos años va a más por la poca concienciación de una parte de la sociedad que cree que el bosque es de todos y no hay problema en recoger lo que se encuentra", señala el agente.

Los agentes recuerdan que existen alternativas sostenibles para decorar el pesebre, tales como plantas y materiales reciclados como corteza, cartón, arena, piedras o césped artificial, que además se pueden reutilizar de un año para otro.

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