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Protesta sin precedentes

Más de 300 subinspectores de los Mossos no acudirán al trabajo este miércoles

Los mandos protestan con un día de asuntos personales por un salario que consideran escaso en comparación con la responsabilidad

Interior y Barcelona impulsan un nuevo modelo de coordinación entre Mossos y Policías Locales aplicable a 200 municipios

Miembros del cuerpo de los mossos d’esquadra caminan por la calle la Paloma en el barrio del Raval, en agosto del 2025.

Miembros del cuerpo de los mossos d’esquadra caminan por la calle la Paloma en el barrio del Raval, en agosto del 2025. / Jordi Cotrina

Guillem Sánchez

Guillem Sánchez

Barcelona
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Más de 300 subinspectores del cuerpo de Mossos d’Esquadra han acordado no trabajar este miércoles 3 de diciembre. Coordinados a través de un grupo de Whatsapp, estos policías avisan de que este miércoles no acudirán a sus puestos solicitando un permiso de asuntos personales, una fórmula que les permite sortear el hecho de que, en tanto que miembros del cuerpo de seguridad de la Generalitat de Catalunya, no tienen derecho a hacer huelga.

La protesta de subinspectores es una protesta sin precedentes dentro de los Mossos y que pretende visibilizar el malestar que, según los subinspectores consultados, existe en una escala de mando que asume una carga de trabajo que no está debidamente remunerada.

Denuncian que apenas hay diferencia entre su sueldo y el de un sargento y ellos tiene más responsabilidad y deben estar disponibles 24 horas

Los subinspectores de los Mossos d’Esquadra ocupan cargos como estar al frente de las unidades de investigación en Barcelona, o de la coordinación de la seguridad ciudadana –las patrullas que circulan en coches logotipados– en las grandes ciudades, o de hacer de jefe en comisarías de demarcaciones más modestas. Su ausencia durante 24 horas obligará al cuerpo a tomar medidas para evitar que la protesta afecte a su funcionamiento normal.

“La nuestra es una figura intermedia”, aclara el responsable de todas las patrullas de una ciudad de la corona metropolitana. “Estamos en la parte baja de la estructura de mando y en la parte alta de la tropa, pero estamos entre ambas”, prosigue. “Es una posición en la que tienes que estar enganchado al teléfono durante las 24 horas, casi todo recae sobre nosotros y pueden acabar llamándonos incluso cuando estamos de vacaciones, esa guardia permanente no está bien contemplada”, sentencia.

A cargo de una de las principales unidades de investigación de Barcelona, otro subinspector añade que el problema de fondo es salarial: “Cobramos mucho menos que un inspector –el cargo inmediatamente superior al subinspector– y casi lo mismo que un sargento –el cargo inmediatamente inferior–”, asegura. Y la diferencia entre la responsabilidad que recae sobre un sargento y sobre un inspector es notable, subraya.

La protesta se ha pactado al margen de los sindicatos, subrayan las fuentes consultadas, pero no de espaldas a estos representantes. “Los sindicatos nos apoyan y defienden nuestros intereses pero esta decisión la hemos tomado nosotros”, aclaran.

La medida de llega, según remarcan, después de más de un año de negociaciones con la dirección general y con la Conselleria d’Interior. “Nos dicen que nos comprenden y que lo van a solucionar, pero no llegan los resultados, todo se queda en buenas palabras”, lamentan.

Para intentar que de las promesas se pase a los hechos, este miércoles no van a ir a trabajar la mayoría de subinspectores de los Mossos. Una forma de que se les eche en falta y así se les valore más. “El jefe no estará”, avisan.

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