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Debate en la Eurocámara

Bruselas reconoce que el compromiso de la cumbre del clima "se queda corto"

La extrema derecha ve un exceso de ambición en la posición europea, mientras que la izquierda se siente decepcionada por el resultado de la cumbre

Cinco claves para entender qué ha ocurrido en la cumbre del clima de Belém y por qué el acuerdo no menciona los combustibles fósiles

El comisario de la Unión Europea para el Clima, Wopke Hoekstra, habla durante un encuentro en el Centro de Convenciones Hangar durante la COP30, en Belém (Brasil).

El comisario de la Unión Europea para el Clima, Wopke Hoekstra, habla durante un encuentro en el Centro de Convenciones Hangar durante la COP30, en Belém (Brasil). / Andre Borges / EFE

Beatriz Ríos

Beatriz Ríos

Bruselas
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El comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, ha reconocido durante un debate en el Parlamento Europeo este jueves que aunque se han dado pasos importantes, el compromiso alcanzado en la cumbre del clima COP30 en Belém (Brasil) se queda corto para mitigar las consecuencias del cambio climático. Lo ha admitido entre las críticas de la izquierda por la falta de ambición, y las de la derecha, por exceso. El documento final de la COP30 no recoge mención alguna a los combustibles fósiles ni de soluciones para dejar atrás el petróleo, el gas y el carbón.

Hoekstra ha asegurado que en la cumbre de Belém se han logrado "avances importantes", si se analiza el conjunto. Pero el comisario también ha reconocido que "si analizamos las cifras y las necesidades reales del mundo en términos de mitigación y adaptación, es evidente que se podía haber hecho más"

El comisario europeo de Clima, Wopke Hoekstra, admite que "se podía haber hecho más" pero asegura que "hay voluntad" de acabar con los combustibles fósiles

En referencia a uno de los puntos más polémicos de la declaración final, la ausencia de acuerdo sobre los combustibles fósiles, Hoekstra ha defendido que se han dado pasos respecto a la COP28 y ha asegurado que existe una voluntad "clara" de "abandonar los combustibles fósiles", aunque reconoce que "hubiera sido mejor" lograr una referencia explícita en el texto. 

Hoekstra también se ha mostrado sorprendido, "por decirlo diplomáticamente", por que haya una discusión sobre si se debe abordar la brecha entre la contribución nacional a la reducción de emisiones y los objetivos climáticos. Por otro lado, un éxito el compromiso de financiación de la lucha contra el cambio climático alcanzado en la cumbre. 

"Se señala que esta es claramente una responsabilidad que recae, en primer lugar, sobre los países desarrollados, pero que aquellos países en desarrollo que puedan permitírselo deben contribuir también", ha dicho Hoekstra. El comisario ha destacado en particular la importancia de triplicar los fondos dedicados a apoyar a los territorios más vulnerables a las consecuencias del cambio climático, que a menudo son los que menos contribuyen a sus causas. 

"El documento final no es perfecto, pero ha habido avances importantes", ha defendido también la popular portuguesa, Lidia Pereira, jefa de la delegación de la Eurocámara en la cumbre. "Ha sido Europa, junto con el Reino Unido, quien no abandonó la estrategia para dejar atrás los combustibles fósiles", ha insistido Pereira. Para la portuguesa, la UE es el ejemplo de que se puede descarbonizar la economía sin renunciar al crecimiento. 

Decepción en la izquierda

Mucho más duros han sido sus colegas socialistas, liberales, de los verdes y la izquierda sobre los resultados de la reunión. El socialdemócrata holandés Mohammed Chahim ha acusado a la UE de contribuir con su falta de coherencia al problema. "Hablar de reducir emisiones sin mencionar los combustibles fósiles es como hablar de prevención del cáncer de pulmón sin hablar del tabaco", ha espetado Chahim. 

La liberal sueca Emma Wiesner ha responsabilizado directamente a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de menoscabar la posición negociadora de la UE. En una rueda de prensa tras la cumbre del G20 en Sudáfrica que se celebraba en paralelo, la alemana aseguró que no estaban luchando "contra los combustibles fósiles, sino contra las emisiones que generan". 

“Lo siento, pero discrepo: estamos luchando contra los combustibles fósiles. Son la razón del calentamiento global y la crisis climática en la que nos encontramos. Es intolerable decir lo contrario", ha espetado. También el colíder de los Verdes, Bas Eickhout, ha criticado las declaraciones de von der Leyen. "Europa lo defendía en Belém, pero en Sudáfrica cuestionaba si no deberíamos, más bien, hablar de las emisiones de los combustibles fósiles, en lugar de los combustibles fósiles mismos", ha dicho el holandés. 

La liberal ha calificado de "decepcionante" el resultado de la cumbre y a la delegación europea de haber defendido una postura "débil" y "desorganizada". Mientras que Eickhout se pregunta qué hará ahora Europa. "El próximo año, habrá un mapa para la eliminación gradual de los combustibles fósiles a nivel europeo", ha recordado el colíder de los Verdes, "esperamos un plan ambicioso". 

Exceso de ambición para la derecha

Para la extrema derecha, sin embargo, sobra ambición y la respuesta no es el multilateralismo sino más nacionalismo. "Esta no es la herramienta adecuada para solucionar los problemas del clima del mundo", ha dicho sobre la COP30 la diputada francesa Mathilde Adrouet de Patriotas por Europa. "Los problemas resultado de la globalización no se resuelven con más globalización", ha insistido, calificando el mercado de intercambio de cuotas de emisiones de "neocolonialismo verde".

El eurodiputado conservador checo Alexandr Vondra ha calificado el mandato con el que los europeos viajaron a la cumbre de "arrogante", "equivocado", "impracticable" y "demasiado ambicioso". Vondra acusa a la UE de haber cedido ante los intereses de los demás en lugar de defender los propios. "El mundo entero se ríe de nosotros. Nos hemos convertido en una caja registradora", ha dicho el checo. 

La polaca de las Naciones por Europa, Ewa Zajączkowska, ha asegurado que "nadie quiere destruir nuestra economía", en referencia a la eliminación progresiva del uso de combustibles fósiles. Al mismo tiempo, ha defendido el uso de la energía nuclear frente a las renovables como alternativa.

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