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50 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE FRANCO

Diálogo entre adolescentes sobre el franquismo: "Se hacen bromas porque somos de otra generación y no nos imaginamos qué fue aquello"

Cuatro estudiantes de 15 y 16 años de un instituto público de Barcelona charlan con EL PERIÓDICO sobre la relación de las personas de su edad con la figura del dictador

DIRECTO | Francisco Franco: los últimos días antes de su muerte el 20-N, en directo

Catalunya impulsa un plan de "Educación Democrática" como antídoto contra los discursos de odio

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Helena López

Helena López

Barcelona
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Viven en Barcelona, tienen entre 15 y 16 años y estudian primero de Bachillerato en el instituto público Pedralbes, creado en 2019 a partir de la fusión de los institutos Ausiàs March y Joan Boscà. Júlia Montañés y Eloi Garcia cursan el Bachillerato Social, y Janna El Bouti y Miquel Solé, el Tecnológico. Aunque con matices –los cuatro participan en la liga de debate del instituto y se nota–, coinciden en que si la figura de Franco sigue 'viva' entre los más jóvenes cinco décadas después de su muerte en la cama es por culpa del algoritmo.

Los cuatro son plenamente conscientes de que los discursos de extrema derecha, filofascitas o negacionistas llegan a los jóvenes a través de sus teléfonos móviles. Aparatos y relatos que aparecen en sus vidas cuando muchas veces aún no son capaces de ser lo suficientemente críticos con ellos, "sobre todo los chicos, que maduran más tarde", subraya Júlia, convencida de la necesidad de retrasar la edad de acceso a las redes sociales, algo en lo que coinciden los cuatro, igual que en la demanda de introducir el franquismo en las aulas antes, para que no llegue cuando ya tienen una imagen –distorsionada– demasiado fijada en sus cabezas.

"Vivimos rodeados de tantos discursos tóxicos en las redes sociales que muchos reproducen lo que escuchan, aunque no piensen así"

Janna El Bouti

— 16 años

Sobre la magnitud del problema tienen miradas distintas. "No es ni mucho menos que todo el mundo lo sea, pero sí se escuchan comentarios de ‘con Franco esto no pasaba’ en plan de broma", apunta Miquel, quien confía en que realmente se trate de humor. "Les he preguntado a chavales que dicen esas cosas que, si pudieran votar, realmente lo harían a un partido que propone esas cosas y responden que no", añade, optimista. Eloi no opina lo mismo. De hecho, lo ve al revés: "Yo, al contrario, he visto a gente que no hace ese tipo de comentarios en alto, pero, si les preguntas qué votarían, te dicen que a la ultraderecha", menciona el joven, quien teme que de bajarse la edad de voto a los 16 "aún serían peor".

Janna, Julia, Miquel y Eloi, este trimestre en su instituto, en Barcelona.

Janna, Júlia, Miquel y Eloi, este trimestre en su instituto, en Barcelona. / MANU MITRU

No es el único que quiere creer en que son "realmente bromas". "A veces escuchas a gente que conoces hacer esos comentarios y sabes perfectamente que esa persona no es así, porque sabes cómo es, pero, al estar en una generación tan digital, vivimos rodeados de tantos discursos fascistas, machistas y racistas en las redes sociales que muchísima gente reproduce lo que escucha, aunque no piensen así. Habrá quien sí, pero muchas veces no –prosigue Janna–, mucha gente lo hace a propósito: 'Di cualquier barbaridad y llegarás a la gente o, como mínimo te harás viral, hablarán de ti'"

"No es ni mucho menos que todo el mundo lo sea, pero sí se escuchan comentarios de ‘con Franco esto no pasaba’ en plan de broma"

Miquel Solé

— 15 años

"Hay una parte de eso pero, al final, hay edades en las que no tienes un punto de vista crítico y te acabas creyendo todo lo que te dicen. Eres tan joven que eres como una esponja", matiza Janna. En el mismo sentido, Miquel subraya que "el algoritmo premia los discursos de odio. Solo con que le dé 'like' a un vídeo de esos una sola persona que yo siga, ya me aparecen a mí. Y tienen un impacto muy grande porque son discursos directos, breves, con datos que pueden ser reales o no, pero que impactan, y si no tienes un punto de vista crítico, te los puedes acabar creyendo". Según un barómetro del CIS, casi un 20% de los jóvenes entre 18 a 24 años creen que la dictadura franquista (que no vivieron) fue "buena" o "muy buena".

Los cuatro jóvenes frente a una reproducción del 'Gernika' en el pasillo de su instituto.

Los cuatro jóvenes frente a una reproducción del 'Guernica' en el pasillo de su instituto. / MANU MITRU

Volviendo a la cuestión de la "broma" –una de las palabras más repetidas durante la conversación–, Eloi considera que hay chavales que no se toman muy en serio qué fue realmente la dictadura franquista porque no la vivieron. "Al final, ya hace 50 años, somos de otra generación y ya no tenemos vivencias de esa represión; por eso se hacen bromas –añade–. El problema es que mucha gente está expuesta a esos discursos de odio de las redes, pero, en cambio, no lo están a historias de cómo era de verdad la vida con Franco, sobre la falta de libertades, el miedo...".

"El franquismo se tendría que estudiar antes y con una perspectiva más humana, para ponerse en la piel de las personas que lo sufrieron"

Júlia Montañés

— 16 años

Júlia tiene clara la necesidad de estudiar el franquismo antes y "con una perspectiva más humana", "para ponerse en la piel de las personas que lo sufrieron". "Si se hiciera, muchos de los que hacen esas bromas se darían cuenta de lo fuerte que fue", afirma la joven, convencida de que hacerlo así sería mucho más efectivo que estudiarlo "como una materia más en el temario, dentro de un listado de fechas y acontecimientos históricos". "Metido como una referencia histórica más en medio de una larga cronología de hechos no acabas de entender cómo de dura fue la vida durante esa etapa", mantiene la joven, quien, como sus tres compañeros de clase, oyó hablar de la figura del dictador por primera vez en casa, bastante antes de hacerlo en el instituto.

Cuatro estudiantes de primero de Bachillerato en un instituto público de Barcelona.

Cuatro estudiantes de primero de Bachillerato en un instituto público de Barcelona. / MANU MITRU

De hecho, los cuatro aseguran que en clase lo estudiaron "muy por encima" a final de 4º de ESO, cuando "ya estás con la mentalidad de verano, de acabar la ESO, de graduarte y ni tú estás centrado como estudiante ni los profesores tienen tiempo de explicar el tema en profundidad", comenta Júlia.

Janna coincide con su compañera en que en 4º de ESO se centraron mucho más en la Segunda Guerra Mundial. "El año que viene, en teoría, sí lo trabajaremos, porque el franquismo se estudia en 2º de Bachillerato", agrega. El problema, claro, es que no todos los estudiantes hacen Bachillerato, y programarlo para entonces es dejar a muchísimos jóvenes –desde los que no siguen estudiando hasta los que optan por hacer ciclos formativos– fuera.

"Hay gente que no hace comentarios franquistas en alto, pero, si les preguntas, te dicen que votarían a la ultraderecha"

Eloi Garcia

— 16 años

"Yo lo que haría es no trabajarlo tan teórico sino, ya desde primaria, hacerlo con documentales en Cultura y Valores o una de esas materias. Documentales sobre cómo se vivía en la postguerra, con testimonios, y después ya en los últimos cursos de la ESO, entrar ya en la parte más teórica", insiste Janna.

Y hay otro tema en el que coinciden los cuatro: es más habitual –y preocupante– escuchar comentarios racistas y machistas que franquistas. "Últimamente, escucho palabras que no me gustan nada, como 'pancho, panchita, moro…', y mucha gente las usa y ni saben que tiene una connotación negativa, que son palabras ofensivas. Escuchan a tanta gente decirlo que ya lo adoptan a su forma de hablar", alerta Janna. Miquel asiente.

Los cuatro estudiantes de primero de Bachillerato, este otoño en Barcelona.

Los cuatro estudiantes de primero de Bachillerato, este otoño en Barcelona. / MANU MITRU

Están de acuerdo también en "la importancia de la educación en casa". "Cuando eres pequeño te influye muchísimo lo que te dicen tus padres", sostiene Janna, quien también destaca la influencia de los tutores en primaria. "En la escuela el tutor tiene un vínculo muy cercano con el alumno; es la persona que te hace todas las materias. Yo me acuerdo, en 4º de primaria, una tutora con la que hablábamos sobre democracia, sobre machismo, sobre racismo... Y mi escuela tampoco era nada del otro mundo; eso podría hacerse en cualquier centro", concluye, consciente de que, a veces, viven en una burbuja. En el 'cau' o en el 'esplai' –Janna va al 'cau'; Miquel, al 'esplai'–, explican, nadie piensa así porque "ya nos han educado desde pequeños de otra manera; pero hay muchos chicos que no tienen esos referentes positivos y, en cambio, sí están expuestos a esos discursos tóxicos en redes".

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