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Por la borrasca Claudia

La calima, el polvo sahariano en suspensión, cubre Barcelona y toda la costa mediterránea

Qué es la calima

Ángel Guerrero

Barcelona
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Los barceloneses apenas han visto el sol este viernes, 14 de noviembre. La perturbación atmosférica provocada por la borrasca Claudia, que esta semana azota el oeste de la península Ibérica, ha hecho que el polvo subsahariano en suspensión, la calima, haya cubierto el cielo de la capital catalana y de buena parte del litoral mediterránea. La principal consecuencia, un empeoramiento de la calidad del aire en la costa.

Todo apunta a que el cielo cubierto por el polvo se mantendrá hasta este sábado. El responsable del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante (UA), el catedrático Jorge Olcina, ha explicado a Efe que esta entrada de polvo procedente del desierto del Sáhara causa una calima "bastante espesa" que se mantendrá durante el viernes y que perderá intensidad a lo largo del sábado.

Según el experto, la borrasca Claudia impulsa este aire cálido del norte de África cargado con partículas en suspensión que empeora la calidad de la respiración en la costa del Mediterráneo, lo que podría perjudicar a las personas más susceptibles a este fenómeno atmosférico.

Condensación y niebla

Además, esa llegada de aire más cálida de lo habitual se deposita sobre la superficie del mar Mediterráneo, que sigue templado pero ya a mediados de noviembre a una temperatura más fría que la bolsa sahariana, lo que provoca que haya una condensación y se formen bancos de niebla matinal, que se deshacen con el paso de las horas.